Inauguración Zara Home Palma con Tomeu Arbona

El pasado 7 de marzo se inauguró la Concept Store de Zara Home en Palma. En pleno paseo del Born, donde estuvo la sede central operativa en Palma de Telefónica.

 

Es la primera tienda diseñada por la interiorista Isabel López-Quesada y contó con Tomeu Arbona para todo el catering (aperitivo, comida y cena) en un evento que duró más de 10 horas (y que nos llevó más de una semana de preparativos).
Tuve el honor y privilegio de colaborar como parte de su equipo (¡qué magnifico equipo!). En concreto mi labor fue la elaboración de la propuesta de bebidas que acompañasen la celebración y complementasen la comida preparada por Tomeu y su equipo del Fornet de la Soca, sin restar nada de protagonismo a sus platos y apoyar su calidad con la impronta de los vinos y bebidas de la isla. Ese fue el gran reto: Estar presente sin que se note y hacer de esa sintonía, nuestro éxito discreto.

ZaraHome_FornetDeLaSoca

A las 13:00 comenzó el evento. Los invitados “sorprendían” a Tomeu y Maria José en su cocina. Es espacio que Zara Home ha diseñado para mostrar su producto en un entorno que simula una casa, una gran casona mallorquina. Allí Tomeu tenía un gran surtido de comida en miniatura y ultimaba las espléndidas cocas para ofrecerlas a los invitados, mientras se les ofrecía un cóctel de bienvenida, una mimosa preparada a base de cava y zumo de naranjas de Soller.
Se acompañaba de refrescos y dos vinos de Ànima Negra, la primera bodega en recuperar variedades autóctonas para elaborar vino. El tinto, ÀN/2 y el blanco Quibia.

ZaraHome_Comedor

Zara_Home_MenuLa comida era el momento estrella. Se habilitó una planta, la que luego servirá de showroom, como un maravilloso comedor, impresionantemente decorado con plantas y flores que brotaban de los altos techos tamizando una increíble luz natural que entraba de los enormes ventanales.

El menú se componía de respetuosas interpretaciones, adaptadas a nuestro tiempo, de plantos tradicionales de la Cuina Tradicional de Mallorca, el último libro de Tomeu en el que recoge infinidad de platos de la isla.

ZaraHome_AN2La cena fue más casual, ya que no se sirvió en mesa, sino como un picoteo bien surtido de pequeños canapés y regado también de los vinos de Ànima Negra, para terminar con un Gin Lemon de la recién desaparecida Pep Lemon (deseamos que sea un breve hasta luego).

Sin duda, una experiencia única y satisfactoria. Tomeu y su equipo fue capaz de organizar un evento que incluía un aperitivo, una comida y una cena para 45 y 180 personas respectivamente. Todo ello, en una tienda (enorme, pero tienda), adaptando los recursos para hacer que los invitados y anfitriones, disfrutaran de la inauguración y de una comida excepcional. Fue un éxito y un enorme placer hacer felices a tantas personas.

PD: No quiero dejar de agradecer a todo el equipo de Zara Home Palma, a Wozere Studio, al personal del Fornet y a los camareros. Especialmente a Tomeu por su confianza y a María Gómez por su generoso y constante apoyo.
ZaraHome_Cierre

 

Paisaje panarra

Una historia sencilla de harina, agua y sal

Paisaje panarra

Crestas agrestes de pan bajo la luz del invierno (cbelio – Palma – 2018).

Recuerdo la primera vez que hice pan. Recuerdo que lo hice para llevarlo un domingo a una comida en familia. Como muchas de las cosas que hago de un tiempo a esta parte, primero fue mi curiosidad y después internet. Yo no sabía nada, sólo la sospecha de que pan hemos hecho durante milenios y que mi abuelo, allá por Yesa (antes de verse sumergido bajo el pantano) fue panadero. Así pues me lancé a buscar y leer. No fue al principio, pero llegué al El foro del pan. ¡Aquello fue el vergel donde saciar mi sed de conocimiento! Recetas, panaderías, tiendas dónde comprar harina y material…y la masa madre…pero esa es otra historia.

Soy como soy y pese a recibir el consejo de probar primero, decidí que no, que mi primer pan sería el que iba llevar al examen de mi familia. Pasé dos días con una masa que crecía y no sabía formar y que para que no se desmoronase, coloqué sobre un trapo de cocina nuevo que lavé a mano sólo con agua y dos tetrabricks de leche que hacía de tabiques.
Pasé la prueba de la familia, pero sobre todo tuve La sensación. La de que hacer cosas con tus propias manos te lleva a un estado de armonía total.

Después de aquello, seguí haciendo pan y enganchándome al panarrismo. Tuve la gran suerte de vivir desde dentro The Loaf in a Box. De allí pude salir panadero, restaurador, experto en vino en Londres…pero esto, también es otra historia.
Me aparté un poco, por los avatares de la vida, de las masas, pero recientemente he vuelto. De manera simple y por el mejor de los motivos: hacer pan para mi familia. Panes sencillos para desayunos acelerados entre semana y pausados de fin de semana.
Cada vez que hago la regla de tres del porcentaje panadero para pesar los ingredientes; el momento de meter las manos en la húmeda masa; la magia de amasar y sentir el desarrollo del gluten, cada vez que pienso en pan, vuelve a mi la armonía de sentirme bien. Pleno.

Placeres cercanos, humildes y plenos. Pan y salud.

Pan Herrero

Más bien debería ser “Pan de los Herreros”, pero espero que Juan y Loren, auténticos autores y creadores de esta receta, me permitan la licencia poética.

Este pan es algo sencillo y simple. Es un pan para principiantes (no quiero llamaros Dummies, entre otras cosas porque al ser Lorentzero uno de los homenajeados y ser de todos conocida su postura ante los los absurdos anglicismos, voy a respetar su opinión, que además comparto). Fue hace unos días cuando Juan me contó su fórmula y si hago honor a la verdad, ya me la contó Loren antes. El asunto es que mientras Juan me hablaba de medidas en el sistema métrico decimal que yo comprendía y retenía, Loren lo hacía en puñados, pizcas y en esas medidas que tienen los cocineros. ¡Cómo si los normales mortales tuviésemos el conocimiento que años y años de práctica en los fogones otorgan! Loren no pesa, estima; no cuenta minutos, proyecta…y así. Juan es fotógrafo profesional. Su mundo es la física.

Así pues, escucho a Juan que me dice:
– Yo pongo 1 kg de harina: 700 gr de fuerza y 300 gr de lo que haya (O_O)
– ¿De lo que haya? -le interpelé-
– Sí. Semi integral, integral, de centeno semi o integral, mezcla de todo…de lo que haya…A eso le pongo 1 litro de agua, aunque últimamente le pongo más…, una pastilla de esas de levadura -de las de 25 gr, aclaro- y sal. Ya está. Lo mezclo, lo pongo en 2 moldes, lo pongo en esa balda que ves sobre la cocina de Loren y cuando se sale del molde, al horno y ya está. Está de puta madre -o muy bueno, si os molestan las expresiones de puta madre-.
Me quedo con la copla y hablando con Loren de esto y aquello, le saco el tema y me dice:
– Sí, yo le echo más agua y como Juan vio que estaba de la hostia, me cogió la idea. Pero sí, el pesa las cosas…
– ¿Y la sal, le ponéis el 2%? -interpelo, métricodecimal que soy-
– Psí…o no. Se la pongo a ojo. A ese volumen, este puñadete de sal -“crack”, pienso, pero no se lo digo que luego se lo cree-.

Así pues, me pongo manos a la obra. Yo no tengo 700 gr de fuerza y me lanzo al espíritu Herrero tendente al del medio de los Herrero; el simpático y imbuido de su espíritu me digo: “¡Bah, le pongo lo que tengo y saldrá #DePutaMadreMotorMercedes!” Yo tengo 500 gr de fuerza, así que la uso y le pongo otros 500 gr de la integral de Ecomonegros03. Ya había comprobado que esta harina no tiene nada de tenacidad. Se trata de un grano recuperado de las tierras aragonesas. En mi anterior intento, comprobé que se comportaba como el centeno, pero sin su conservación. Mucho sabor, pero nada de estructura.
A ese kilo de harina le pongo 1125 gr de agua tibia y mezclo para dejarlo un rato (a lo Herrero).


Pan Herrero Primera fase

Después de ese rato (que os diré que ha sido lo que me ha costado pelar y cortar un aguacate, aliñarlo con limón, aceite de oliva virgen extra, sal y para comérmelo después), le añado 20 gr de levadura fresca y 20 gr de sal.

Al mezclar, noto la tenacidad de la harina de fuerza que empieza a construir puentes de gluten, pero es leve. La integral se resiste…


Pan Herrero fase 2
Termino, enmoldo y abandono los moldes sobre la mepansa mientras cocino unos guisantes secos con arroz, queso y algunas especias.


Claro, también hago un rato el tonto…como este #morrusosanonimous ya se sabe que la fermentación es un proceso lento que te deja mucho tiempo para hacer y deshacer muchas cosas.

Pero lo que importa es el Pan Herrero y esta es su pinta sobre la campana extractora (la mepamsa, vamos). Sube rápido. Muy rápido al calor de la cocina, así que en poco tiempo está preparado…

Tras 60 minutos, aproximadamente, ya que me baso en el sistema de estimar tiempo, no de contarlo del simpático de los Herrero, esta es la pinta que tiene. Como tiene muuuucho líquido, al desmordarlo está blandete por las paredes, así que los dejo un ratillo más (¿5 minutos a 200ºC) y después los dejo en el horno, sobre la rejilla y la puerta abierta.
Me gustaría esperar unas horas a poder abrirlo y enseñaros el resultado por dentro, pero soy un ansias y como ya tengo preparado este post, lo publicaré tal cual. Si queréis saber qué pinta tiene, seguro que encontraréis fotos y comentarios al respecto.

A quien no le ha dado tiempo de apuntar la receta de mi interpretación del Pan Herrero, es esta:

1000 gr harina (500 gr fuerza; 500 gr Trigo Ecomonegros03 integral)
1125 gr de agua de grifo tibia
20 gr de sal fina
20 gr de levadura fresca

Proceso

Mezclar harina y agua y dejar un rato (un aguacate)
añadir y mezclar la levadura y la sal.
Enmoldar y dejar sobre la Mepansa un rato (unos guisantes secos con arroz)
Meter al horno un ratín a 230ºC (10 minutillos?) y luego dejar otro rato gordo sobre 200ºC (hasta que mi termómetro ha subido a cerca de 100ºC dentro de un pan (¿otros 50 minutos?)
Desmoldar y dejar en el horno a 200ºC un momento.
Abrir la puerta y apagar sin sacarlos.

Ya si eso, mañana cuando lo corte hago alguna foto o video y os lo enseño.

¡Vivan Los Herrero!