Hay arranques que confirman un proyecto. El Azulmarino Mallorca Palma llega a la Liga Femenina Endesa recién ascendido, tras una temporada extraordinaria en la Challenge en la que mantuvo un pulso de principio a fin con el Celta Femxa Zorka, que también subió. Atrás quedaba aquel playoff de 2025 en el que el ascenso se quedó a las puertas.
Este verano, el club ha hecho un trabajo ímprobo en la confección de la plantilla, hasta traer a Mallorca el proyecto más ilusionante del baloncesto femenino. Y el calendario no le regaló nada: el Valencia Basket, vigente campeón de Liga y Copa, en la primera jornada, y el Spar Girona, equipo de Euroliga, en la segunda. Dos victorias. Después llegaron otras dos, ante el Cadí La Seu y en la pista del Mirai Euskotren, que llegaba también invicto. Cuatro de cuatro, y liderato compartido con el Casademont Zaragoza, el otro equipo que no conoce la derrota.
Y todo ello sin la plantilla completa. Iris Mbulito y Lydia Rivers siguen lesionadas (de ahí la llegada de la canadiense Yvonne Ejim, olímpica en París 2024, para reforzar el juego interior) y Morgan Green solo ha podido jugar el primer partido. A eso se suma Sika Koné, que todavía no ha llegado a Mallorca: está disputando las finales de la WNBA y su incorporación se espera en las próximas semanas. Alberto Antuña ha competido con nueve jugadoras disponibles y, en el arranque, con tres partidos en una semana.
Eso sí, con la advertencia de siempre: cuatro partidos son una primera foto, no un diagnóstico. Volveremos sobre estos números tras la décima jornada, que, casualidades del calendario, enfrentará de nuevo al Azulmarino con el Celta en Vigo.
En resumen
- Tras la jornada 4 de la Liga Femenina Endesa 2026-2027 (17 de octubre de 2026), el Azulmarino Mallorca Palma suma 4 victorias y ninguna derrota en su primera temporada en la máxima categoría, y comparte el liderato con el Casademont Zaragoza.
- Tiene el segundo mejor ataque de la liga, solo por detrás del Casademont Zaragoza: 1,087 puntos por posesión (OER), frente a una media de 0,928.
- Su defensa deja a los rivales en 0,892 puntos por posesión (DER) y en un 40,5 % de acierto efectivo en el tiro, seis puntos por debajo de la media.
- Las claves: pierde muy pocos balones (14,9 % de sus posesiones, frente al 19,4 % de la liga), domina el rebote ofensivo y anota el 82,7 % de sus tiros libres.
- Kayla Alexander (21,2 puntos y 72,4 % de acierto real) y Klara Holm (16,8 puntos, 8,2 rebotes y 6,8 asistencias) sostienen el equipo.
¿Cómo lo medimos?
Con el mismo método que usé para analizar el arranque del Palmer y el Fibwi. La unidad de medida es la posesión, que calculo para cada equipo así: tiros de campo intentados + (tiros libres intentados / 2) + balones perdidos – rebotes ofensivos. Con ella sale la eficiencia ofensiva (OER) y defensiva (DER): puntos anotados y puntos recibidos por posesión.
Los datos salen de las fichas oficiales de cada partido y de la estadística por equipos de la FEB, que permite calcular la media de la liga para poner los números en contexto.
El Azulmarino frente a la media de la Liga Femenina Endesa
| Indicador | Azulmarino | Sus rivales | Media LF Endesa |
|---|---|---|---|
| Posesiones por partido | 73,6 | 73,8 | 75,7 |
| Puntos por posesión | 1,087 (OER) | 0,892 (DER) | 0,928 |
| eFG% (acierto efectivo en el tiro) | 49,8 % | 40,5 % | 46,8 % |
| % de tiros de dos | 53,2 % | 40,2 % | 47,1 % |
| % de triples | 28,4 % | 27,4 % | 30,8 % |
| Pérdidas por posesión | 14,9 % | 15,9 % | 19,4 % |
| Rebote ofensivo | 35,2 % | 30,1 % | 28,7 % |
| Tiros libres anotados por tiro de campo | 26,4 % | 20,9 % | 19,0 % |
| % de tiros libres | 82,7 % | 75,0 % | 74,3 % |
El Azulmarino juega algo más lento que la media, pero aprovecha cada posesión mucho mejor que casi todos: anota 16 centésimas más por posesión que la liga y concede casi cuatro centésimas menos.
Partido a partido
| Jornada | Rival | Resultado | OER | DER |
|---|---|---|---|---|
| 1 | Valencia Basket (Son Moix) | 88-71 | 1,189 | 0,947 |
| 2 | Spar Girona (Fontajau) | 83-89 | 1,187 | 1,177 |
| 3 | Cadí La Seu (Son Moix) | 72-50 | 0,980 | 0,694 |
| 4 | Mirai Euskotren (Gaska) | 59-71 | 0,986 | 0,761 |
Hay dos maneras de ganar en este arranque. Ante el Valencia y en Girona, el Azulmarino ganó desde el ataque: casi 1,19 puntos por posesión en los dos partidos, una cifra altísima para esta liga. Ante el Cadí y el Mirai, que llegaba también invicto, ganó desde la defensa: dejó a sus rivales por debajo de 0,77 puntos por posesión.
Girona fue la excepción defensiva (1,177 puntos por posesión concedidos) y, a la vez, la prueba de carácter. En la previa se anticipaba un duelo de ritmos ante un Girona con jugadoras de clase mundial como Iyana Martín, y el Azulmarino viajó con nueve jugadoras y una consigna de Antuña: «No pensamos en la carga física, la mentalidad es ir a ganar en Fontajau sin guardar nada». El partido fue un intercambio de golpes, fuera de casa y ante un equipo de Euroliga, y lo resolvió el acierto cerca del aro (32 de 53 en tiros de dos).
Ataque: cuidar el balón y castigar desde la línea
El ataque del Azulmarino no vive del triple. Lo que lo hace eficiente es otra cosa:
- Pierde muy pocos balones: un 14,9 % de sus posesiones, casi cinco puntos menos que la media. En una liga donde casi una de cada cinco posesiones acaba en pérdida, eso son tiros de más cada partido.
- Repite posesiones: captura el 35,2 % de sus propios fallos, seis puntos más que la media.
- Va a la línea y no falla: anota 26,4 tiros libres por cada 100 tiros de campo, con un 82,7 % de acierto. Solo el Valencia convierte más tiros libres por tiro de campo en toda la liga.
La letra pequeña está en el triple: un 28,4 %, por debajo de la media, y solo el 32 % de sus tiros de campo son de tres. De momento no ha hecho falta, pero ante defensas que cierren la pintura será un recurso necesario.
Defensa: la verdadera firma
Si el ataque es eficiente, la defensa es la que marca la diferencia. Los rivales del Azulmarino se quedan en un 40,5 % de acierto efectivo, seis puntos por debajo de la media de la liga, y en un 40,2 % en tiros de dos. Cerrar el aro es la primera seña de identidad de este equipo.

Donde todavía hay margen es en el robo: los rivales pierden el balón en el 15,9 % de sus posesiones, por debajo del 19,4 % de media. El Azulmarino defiende para que el rival tire mal, no para quitarle el balón.
Los nombres propios

- Kayla Alexander es el ancla interior: 21,2 puntos y 9 rebotes por partido, con 36 de 52 en tiros de dos y un 13 de 13 en tiros libres. Su acierto real, un 72,4 %, es extraordinario para el volumen que asume.
- Klara Holm lo une todo: 16,8 puntos, 8,2 rebotes y 6,8 asistencias, con casi cuatro asistencias por cada pérdida. Es la jugadora que hace mejores a las demás.
- Alba Torrens aporta 12,5 puntos y un 12 de 12 en tiros libres, aunque el triple todavía no ha entrado (4 de 22).
- Blanca Millán suma 7,2 rebotes y apenas pierde balones (dos en cuatro partidos), y Alima Dembélé añade 10,2 puntos y presencia exterior.
- Yvonne Ejim, la última en llegar, ya cumple en minutos de rotación: 6 de 7 en tiros de dos y trabajo en el rebote.
A modo de conclusión: qué mirar en las próximas jornadas
Cuatro victorias, dos de ellas ante el campeón y un equipo de Euroliga, y unos números que avalan el balance: el Azulmarino no está ganando por suerte, está ganando porque cuida el balón, cierra su aro y tiene a dos jugadoras de un nivel extraordinario. El análisis de verdad llegará cuando se hayan jugado 10 jornadas. Hasta entonces, conviene vigilar tres cosas:
- El triple: si el acierto exterior sube hacia la media, este ataque puede ser todavía más difícil de parar.
- La dependencia de Alexander y Holm: entre las dos suman casi la mitad de los puntos del equipo. La vuelta de Mbulito, Rivers y Green, y la llegada de Koné, deberían repartir la carga y ensanchar una rotación que hoy es muy corta.
- La regularidad defensiva fuera de casa: Girona demostró que, cuando la defensa no aprieta, el partido se convierte en un intercambio de canastas.
El próximo examen, este sábado 24 de octubre en Son Moix ante el Hozono Global Jairis. Antuña lo tiene claro: quiere que «venir a Mallorca signifique llegar a un territorio difícil de conquistar». Y en la décima jornada, el reencuentro con el Celta en Vigo, el rival de toda la temporada pasada. Buena fecha para hacer balance.

