Mujeres que marcan

Mujeres que marcan

Esta sábado 26 de mayo, ha tenido lugar el I Foro de Mujeres Que Marcan en Palma, Mallorca. He tenido el privilegio de vivirlo muy de cerca, ya que Pilar DomínguezPerkins,  es mi pareja.También he tenido el honor de poder colaborar y aportar mi granito de arena para que pudiesen hacer lo que se habían propuesto, en mi caso, cómo no, ayudando en el asesoramiento gastronómico en la selección de bebidas al equipo liderado por Cris Odriozola, quien elaboró un menú perfecto para la cena de bienvenida que hicieron en Raixa para todas las ponentes. Y como me pasó al día siguiente en el Foro, disfruté y aprendí más, mucho más, de lo que pude darles.

Mesquida Mora Cerveza Rosa Blanca Finca Valonga

El sábado era el día grande, después de meses, de preparativos, de ver atónito como 5 mujeres ¿locas? valientes, sin ninguna experiencia prácticamente en organizar eventos, la lían en el Palau de Congressos de Palma llenándolo de mujeres y hombres, de colaboradores y voluntarias y 20 ponentes de un nivel profesional, pero sobre todo humano, excepcional.
Puedo asegurar que cualquier empresa que quiera montar el sarao que estas 5 locas valientes han hecho, puede rondar los 150.000~200.000 €, y ellas lo han hecho con presupuesto 0,  que es como el Km.0, pero en Euros… Y os digo que la organización ha sido impresionante. Sobre todo, porque detrás de de cualquier acto y decisión, había una motivación humanista.

Estas 5 locas valientes, han sembrado un roble, un haya, un olivo… una consciencia vivo que crecerá y vivirá mucho tiempo y junto a ella, viviremos la transformación que esta sociedad está dando ya: La igualdad.

Las mujeres han levantado la mirada y se han reconocido como un colectivo que tiene un objetivo común. Están alcanzando el grado de consciencia del poder que tienen como colectivo. Saben que no deben competir, sino compartir; que el poder está en su/nuestro interior personal y colectivo; que señalarán agravios y discriminaciones sobre todo para reconocerlas y revertirlas empezando por no caer en chantajes a sus emociones ni auto-inculpándose; que no aceptarán malos tratos ni los justificarán; que saben que tener amigas/amigos en fundamental para tener perspectiva y muchas risas experiencias compartidas; que no son juzgadas y menos por ellas mismas. Todo esto y mucho más.

Este fin de semana he visto mujeres que se miran a los ojos y se reconocen. He visto serenidad, alegría, motivación y mucha ilusión. Sororidad lo llaman. Una fraternidad propia del sexo femenino. He sentido un gran sentimiento de alivio y felicidad. He sentido que todo va a mejorar y que estamos diseñando un futuro mejor.

Gracias a todas vosotras. Sois MUJERES QUE MARCAN. vuestras palabras convencen y vuestros hechos…¡ay, vuestros hechos! Vuestros hechos ENAMORAN.

Bonustrack: A quí podréis seguir todo lo que ha pasado:

Cuerpo de élite, ojos que no ven y manipulación

Este pasado viernes, mi hija me recomendó ver una película que ella ya había visto. “Es muy graciosa aita, y sale una actriz que conozco…Silvia Abril, de Master Chef“, me dijo y algo debía haber sospechado de ese dato. No lo hice, así que mientras cenábamos, la puse.

Duré 15 minutos y duré tanto porque me daba apuro defraudar a mi hija, que me había recomendado la película. Es algo que hacemos mucho: ella nos recomienda películas y las vemos juntos. “Laia, no puedo seguir viendo esta película. No creo que sea bueno lo que expone y cómo lo expone…” Ella me miraba entre anonadada y triste, “¿Por qué, aita?” -preguntó-, “por que trata como si fuese normal cosas que no debemos aceptar; porque trata a las chicas como ‘peores’ que los chicos ¿Crees que es normal que ese chico le diga a ella ‘sólo ascenderás si te ligas al sargento’ y ella le responda ‘¿¡Al sargento, con lo feo que es!?‘? ¿Crees que si una policía está inmovilizando a un chico retorciéndole el brazo, que eso tiene que doler, el le toque una teta a ella? ¿Crees que es normal que intente besarle cuando están trabajando sin que ella quiera y que su respuesta sea un ‘ay, quita‘, pero como si fuese una cosa de nada? ¿Crees que todo eso él lo haría con un chico y nos parecería que es normal?

Traté de explicarle a ella, con sus 9 años, que peor aun que lo que hacía ese actor, era que la película lo mostrase como una actitud normal e incluso divertida;  que el mensaje que nos daba, era justo el contrario que debemos aceptar y contra el que debemos revelarnos y tratar de neutralizar. Primero detectándolo y después rechazándolo. No quise entrar en otros aspectos que la película también “normaliza”, como los clichés de vascos, catalanes, andaluces, españoles (y españoles nacionalizados), ministros… Eso para otra ocasión, que, sinceramente, espero no llegue nunca.

No me había dado cuenta de eso que dices, aita“, me dijo con tristeza y hasta vergüenza…

No te preocupes Laia. Esto también, desgraciadamente, hay que aprenderlo y siempre intentaré ayudarte para que lo detectes y para que no sientas culpa de no haberte dado cuenta por ti misma.

PD: Parece que la crítica de los grandes medios, no coinciden conmigo. Igual soy yo, que tengo la mirada sucia… solo digo que tuve la misma sensación que se tiene cuando comes una ostra y sabes que te va revolver el estómago. No ves nada raro ni sabe mal, pero sabes que está mal. Muy mal.

Esta es la verdadera manada

Carta abierta a la judicatura

Hola:

Soy Carlos Belío Ardanaz. No pongo mi DNI por no sé qué, si acaso aquello de la protección de datos, aunque soy alguien muy fácil de localizar. Quiero dirigirme a toda la judicatura. El especial quienes ocupan plazas en audiencias. Son mis reflexiones, las de un humilde ciudadano sin muchos estudios ni pretensiones. Sólo comunicar mis opiniones y esperar que alguien de este gremio las lea, tal vez. También compartir y sacar de mi esto para que no se enquiste ni me envenene.Esta es la verdadera manadaEsta semana ha salido la sentencia por el Caso de La Manada y me ha significado un gran varapalo. A mi, y por lo visto en las calles y en redes, a toda la ciudadanía (salvo a 5, 6 u 8). Como el Lado Oscuro, la impotencia me ha llevado a rabia, la rabia a la indignación, la indignación la ira, la ira al odio… Luego fui a la concentración frente al ayuntamiento de Palma y allí pude tener un poco de paz, calma y esperanza, cuando vi a centenares de personas; mujeres, hombres; jóvenes, viejos; blancos, mulatos, negros, amarillos; socialistas, comunistas, liberales, apolíticos; heterosexuales, homosexuales, lesbianas, transexuales; todos juntos apoyando a la víctima y mostrando desprecio por una sentencia injusta.

He intentado documentarme algo y creo llegar a comprender el “espíritu”, pero sobre todo la “actitud” de los Códigos Civil y Penal. Tal vez de todos los códigos legales, no sé. Percibo que son inmovilistas, miedosos. Y creo que es por que cambiar puede implicar errar (sin hache) y ello afectar terriblemente a la presunción de inocencia. Hasta cierto punto, estoy de acuerdo en ello. Es importante consensuar y meditar bien cualquier cambio en los códigos legales que nos rigen (todos, incluso las nefastas modificaciones que PP y PSOE pactaron en 2015, por ejemplo, y que estamos sufriendo como sociedad actualmente y en particular en el Caso de Alsasua y el 155 catalán). Es importante ser miedoso e incluso cobarde con los cambios de lo que queda escrito en una Ley (con mayúsculas). La mayor parte de las leyes son muy amplias, ambiguas y tal vez anticuadas. De un tiempo anterior y alejado de la realidad social actual. Pero ahí están los jueces para interpretar con las lentes de la actualidad esas leyes, para grano a grano, sentencia a sentencia, sentar jurisprudencia que sirva de respaldo a sentencias posteriores, para completar los huecos que las genéricas y ambiguas leyes tienen.

Por eso es sangrante y muy preocupante lo que los tres jueces del caso de La Manada han sentenciado. En especial el voto particular del Juez Ricardo González González que, además de pedir la absolución de los acusados, se permite juzgar la actitud de la víctima para justificar lo improcedente de lo pedido por la fiscalía y la acusación particular.
Su sentencia podría haber sido un grano de arena más para avanzar y respaldar lo que la sociedad ya sentimos: que no es no, que nadie tiene derecho para forzar la voluntad de nadie. Podía haber ayudado a allanar ese camino y a ofrecer a la víctima la compensación que el estado de derecho puede darle. Por contra ha supuesto un hachazo a la justicia y un agravio añadido a los que sufrió esa mujer por parte de 5 hombres y después 2 hombres y una mujer más, estos con toga.

Espero que el colectivo de la Judicatura tome cartas en este asunto y solucione esta afrenta, primero a ella, la víctima, y después a todos nosotros, la ciudadanía.

El pueblo es un clamor. Escuchadnos.

Atentamente,

Carlos Belío Ardanaz.