• Lagun Aro Jornada 20: Tendencias

    Lagun Aro Jornada 20: Tendencias

    Tras el artículo de la pasada semana, esta me adentro en un estudio estadístico de los jugadores importantes del Lagun Aro GBC. Indago en sus números y analizo sus tendencias. Empecemos.

    Lo que los números muestran

    Panko

    Pasadas 20 jornadas es, una vez más, el jugador más regular y valorado del equipo. Su tendencia es, contra lo que viene siendo habitual en él, de menos a más. Andy Panko comenzó la temporada justo de forma debido a las intervenciones quirúrgicas que tuvo que padecer en el verano. Poco a poco está afectando más al juego del GBC y eso no cabe duda que es mérito propio, pero también demérito de los demás. Por partes:
    Estando mejor físicamente, busca más la canasta. Tiene una media de 11,1 puntos por partido y de 5,9 rebotes. Una valoración ACB de 12,9 y un promedio de 4 faltas recibidas (el que más del equipo). Pero es que en sus últimos 5 partidos, sus cifran han sido 12 puntos, 6 rebotes, 14,6 ValACB y 4,8 faltas recibidas. Todo ello en el mismo tiempo en pista. Su mejoría también se entiende por el empeoramiento de otros jugadores importantes.

    Baron

    El recién renovado escolta norteamericano, ha impresionado con su efectividad de lanzamiento. Su tendencia es contraria a la de su compatriota, pero tampoco por deméritos propios. Jimmy Baron mantiene el porcentaje en tiros de 3 puntos (el 43%) pese a que los rivales saben de su efectividad y peligro. Es habitual verle sobre defendido muchas veces y pese a ello, si recibe el balón tras un corte o un bloqueo indirecto, no duda en tirar y anotar casi la mitad de sus lanzamientos de tres puntos. ¿Porqué entonces su tendencia es descendente?
    Su promedio es de 14,8 puntos ahora y en los primeros 10 partidos era de 15,5. Las posesiones que disponía antes y ahora son similares: 12,9. El factor clave está en el % en tiros de 2 puntos. Del 59% en la jornada 10 al 46% tras la disputa de 20. Su OER ha bajado de 1,20 a 1,14 (en los últimos 5 partidos ha hecho un OER de 1,02). Se trata de un jugador que, ofensivamente, no provoca muchas faltas: 1,6 de media (0,8 en los últimos 5 partidos). 
    Los rivales se han adaptado a su amenaza y, aun manteniendo meritoriamente su acerto de 3 puntos, está claro que no es capaz de generar juego para sus compañeros no ser efectivo en el 1c1 desde el bote.

    Salgado

    Su tendencia es claramente descendente. ¿Pero cuánto?
    De 11,9 puntos de media en las 10 primeras jornadas a 7,4 en la últimas 5 (media 8)
    De un OER de 1,12 en las 10 primeras jornadas a 0,70 en las últimas 5 (media 0,93)
    De una ValACB de 11 en las 10 primeras jornadas a 4 en las últimas 5 (media 8,3)
    De 3,3 asistencias (j10) a 2,4 en las úntimas 5 (media 3,2)
    De un ratio ASIS/BP de 1,27 a 0,92 (media 1,39)
    De un 52% de acierto en tiros de 3 puntos a un 40%

    Úriz

    Lo contrario que su compañero. Sube. ¿Hasta qué punto es esto bueno? Claro que es bueno para él y también que, cuando su compañero no está bien, él dé un paso al frente. Eso sí, la calidad e importancia en el juego colectivo de ambos es bien distinta. Yo, aplaudiendo el nivel de Ricardo Úriz, prefiero a un mediocre Salgado (no al malo de los últimos partidos) que a un gran Úriz. Veamos su evolución:
    De 3,6 puntos (j10) a 4,8 en los últimos 5 (media 4)
    De un OER de 0,71 (j10) a 0,71 en los últimos 5 (media 0,73) -¿veis lo que decía? Mejor un mediocre Salgado, que un gran Úriz
    De una ValACB de 4,1 (j10) a 8,4 en los últimos 5 (media 6)
    De 2,9 asistencias (j10) a 5,6 en los últimos 5 (media4)
    De un ratio ASIS/BP de 1,38 (j10) a 3,11 en los últimos 5 (media 2,22)

    Doblas

    El 5 titular es otro jugador que ha bajado su eficiencia. Incrementa las posesiones que se juega bajando su OER. Consigue menos rebotes y va menos al rebote ofensivo. ¿Se intuye falta de actitud? ¿Su roll de 5 titular, de hombre decisivo, de referencia para el equipo… merma su habitual intensidad?
    De 10,2 puntos a 12 en los últimos 5 (media 10,9)
    OER de 1,23 a 1,21 en los últimos 5 (media 1,13)
    Posesiones de 8,3 a 9,9 (media 9,6)
    Rebotes de 6,5 a 4 (media 5,4)
    ValACB de 8,3 a 5,4 (11 de media)
    %T2 del 62% al 55%
    Ratio Rebotes Ofensivos / Tiros fallados del 75% al 35% (media 46%)

    Miralles

    Está siendo regular, pero desde la posición de 4, no está ofreciendo el nivel de la pasada campaña. ¿Quizá tampoco lo que su caché insinúa que debiera? Vemos que sus medias superan los datos de las 10 primeras jornadas y de los 5 últimos partidos. Esto es porque sí que mejoró ostensiblemente desde la jornada 11 a la 15, para volver a bajar después. ¿De la 21 a la 25 qué pasará?
    De 6,2 puntos a 4,8 (media 6,8)
    De un OER de 1,05 a 1,14 (media 1,09)
    De 5,9 posesiones a 4,2 (media 6,2)
    De una ValACB de 5,9 a 5,2 (media 7,5)
    En %T2 del 44% al 47%
    En el ratio RO/TF del 53% al 79% (media 58%)

    Resto

    Reseño a Koné, quien tiene un ratio RO/TF del 100% (espectacular). También es el máximo reboteador por minuto y el máximo taponador (y lógicamente también por minuto jugado)
    Skita, cuando acierta en el lanzamiento de 3 puntos brilla, cuando no merma.
    En los Aleros, Lorbek y Sánchez se alternan entre juego y ostracismo a partes iguales sin destacar especialmente en nada.

    General

    La tendencia es claramente descendente. Lo paradógico es que, en este momento de la temporada, la mejora en la condición física y el conocimiento del estilo de juego, así como de las características de los compañeros debería ser mayor. ¿Qué sucede entonces? ¿Porqué de todos los de la parte templada de la liga, sólo el Lagun Aro GBC está pasando un bache tan importante? ¿Qué importancia en todo esto radica en la preparación táctico/estratégica (Laso)? En este sentido, no es extraño ver la frustración de jugadores como Salgado o Panko en los partidos, haciendo aspavientos y desaprobando situaciones del juego antes, durante y tras los tiempos muertos… Más no puedo decir, ya que los entrenamientos del GBC son a puerta cerrada. Sólo del estudio de las estadísticas y de lo que se ve en los partidos puedo opinar.
    Quedan 14 partidos. ¿Qué Lagun Aro GBC veremos?

    ¿Y tú qué opinas?

  • Lagun Aro Jornada 20: Recapitulando

    Lagun Aro Jornada 20: Recapitulando

    Con el parón de la Copa del Rey, ha llegado el momento de mirar atrás para ver qué ha ocurrido y de ese modo plantear el futuro.

    Se debe salir de la mediocridad

    El primero en hacer este balance fue el presidente Gorka Ramoneda, quien dijo que «la permanencia está encauzada y es hora de ser ambiciosos» (Diario Vasco) y vinculado al principal objetivo, que es la permanencia dijo que «no hay mucho debate sobre el tema Laso» (Diario Vasco).
    En el vídeo de la noticia podemos oír el balance que hace del equipo hasta la fecha. Habla de un «arranque espectacular» indicando que en la jornada 7 el balance era de 5 victorias por 2 derrotas y en la jornada 12 era de 7 victorias por 5 derrotas. Obvia decir que en la jornada 20 el balance es 8 victorias por 12 derrotas. Los números son claros: Jornada 7, 5 victorias. Jornada 20, 8 victorias. Esto hace 3 victorias por 10 derrotas en 13 partidos. Así pues el arranque es «espectacular» y el bajón, más que evidente y de un significado calado, apenas lo califica como que «se está bien» y que de las 7 derrotas consecutivas resalta haber «jugado contra Unicaja, Caja Laboral y Barcelona, que son equipos de Euroliga«. No habla de las derrotas contra Alicante, y los varapalos sufridos ante DKV Joventut y sobre todo Fuenlabrada. La racha, afortunadamente, terminó con la victoria sobre Menorca en un partido que dejó otra vez malas sensaciones.
    Para la segunda vuelta plantea como objetivos «la permanencia» que ve «encauzada con 2 ó 3 victorias más según está la liga«. Segundo objetivo «igualar el record de 13 victorias de la temporada pasada» y condicionado a esto, si se consigue «aspirar a lo máximo posible«.
    ¿Se puede ser más ambiguo? El sentido que Gorka Ramoneda da al término «ambicioso» es «superar las 13 victorias del curso pasado.» ¿Donde está la ambición en eso?
    Sobre Laso dice que «es un entrenador que siempre ha cumplido con los objetivos que se le han puesto y que si esta temporada lo cumple también, no hay mucho debate sobre ese tema«. El objetivo es la permanencia. Conseguida esta, se anunciará su renovación. ¿Es un objetivo justo? ¿Es un reto significativo?

    Una vez más, la tibieza en las declaraciones del presidente, lejos de disipar dudas, de dar confianza e ilusión a la afición, llenan de más escepticismo acerca del potencial crecimiento y de la verdadera AMBICIÓN de este club. Es más, me atrevería a decir que esa tibieza de miras, afectará negativamente a la plantilla. Conseguida la permanencia, jugarán por nada, por estar en tierra de nadie. No, no me gusta lo que ha dicho el presidente.

    Señor RamonedaUn objetivo puede ser ambicioso o no serlo, pero nunca un objetivo debe ser «ser ambiciosos«. Ambicioso se es o no se es. Tal vez para generar ilusión en todo el entorno y en todos los componentes del club debiera plantear, además de objetivos realistas, otros más ambiciosos.

    ¿Qué veo yo?

    Más adelante realizaré un artículo sobre el rendimiento del equipo y de los jugadores. Me basaré, como no, en las estadísticas, ya que con ellas se pueden apoyar las impresiones que tenemos todos cuando vemos jugar al Lagun Aro GBC.
    Ahora me quedo en imaginar qué haría yo si fuese alguien es este club:
    A corto plazo, aceptaría la renovación de Laso. Es cierto que ha cumplido su objetivo principal.
    Asentarse en la ACB no es fácil. Lleva tiempo y resultados. El tiempo va llegando y en lo que se debe trabajar es en los resultados. El GBC va creándose su identidad, su estatus, su nombre en la liga. Para ir aspirando a objetivos mayores, se debe consolidar la fortaleza de la pista propia. Paralelamente, se debe trabajar en una identidad de equipo que siempre compite, que tiene un patrón de juego claro y un estilo propio. Así pues, para mi, el objetivo principal debe seguir siendo la permanencia. Creo que sí está bien encauzada y una vez conseguida, el objetivo debe ser afianzar esa identidad: Ilumbe debe ser una cancha en la que el equipo se sienta cómodo y seguro, donde ganar es lo habitual y el equipo ha de salir a competir siempre con esa creencia.
    Sinceramente veo muy improbable acercarse a puestos de Playoff. El 8º (DKV Joventut) está a 3 victorias y detrás de él están equipos del potencial de Cajasol, Unicaja Gran Canaria
    Mi planteamiento sería el de construcción a medio plazo. Una vez asegurada la permanencia, trabajar para las próximas temporadas.
    Aquí es donde entra la que, en mi opinión, es la mayor carencia del Lagun Aro GBC: La Dirección Deportiva. Para crecer, es necesaria esa función. Lo paradójico es que el club también lo vio en su momento cuando se lo apalabró a José Luis Galilea. En aquel entonces Porfirio Fisac lo vetó y apenas se ha vuelto a hablar del asunto. Con todos mis respetos a Antonio Alonso, no le veo desempeñando esa labor de estructurar con una visión puesta en, al menos, el medio plazo. No le veo con las aptitudes para relacionarse con otros clubes, agentes, ligas… Un Director Deportivo que pueda evaluar también el rendimiento presente de la plantilla; que sea la mano derecha del Consejo en aspectos técnicos, tales como el planteamiento de objetivos deportivos, entre otros. Alguien que pueda resolver los posibles conflictos que pueda haber entre los profesionales de la plantilla (jugadores y técnicos). Alguien que deportivamente esté en el organigrama sobre el entrenador. Esto no le convierte en un fiscal del entrenador. No. Sus competencias son distintas y deben coordinarse, pero en mi opinión el entrenador no puede ser el Director Deportivo. Sus competencias han de estar diferenciadas. ¿Y si un día hay que prescindir del entrenador? ¿Y si hay que prescindir del Director Deportivo?

    Tal vez suene duro lo que voy a decir, pero así lo pienso y lo percibo: Para dejar de ser mediocres, hay que dejar de pensar y actuar como mediocres.

  • Todo en un día

    Todo en un día

    Como en la canción de Crowded House, Four seasons in one day, en el partido frente al Menorca hemos visto todas las versiones habidas y por haber, todos los estados de ánimo e incluso, todo lo que viene siendo la temporada en un solo día. El partido era de esos en lo que lo único que realmente importaba era ganar, por lo civil o por lo penal. Y sino era lo único, sin duda que era, de largo, lo más importante. Una victoria instrumental. De las que pueden marcar un punto de inflexión. Y no por la manera de jugar, porque cuando te metes en un lío como el de perder siete partidos seguidos, aunque no quieras, te lo empiezas a plantear todo, las convicciones que antes eran sólidas comienzan a ser más volubles y la única medicina para salir de esas arenas movedizas es ganar. Ganar y punto.

    Para volver a lucirnos ya habrá tiempo, porque ahora toca volver a construir ese edificio llamado confianza desde los cimientos. Una casa que parecía bien edificada pero que ese ‘Katrina’ llamado siete derrotas en fila acabó por derrumbar. El domingo al mediodía se colocaron los primeros ladrillos y eso que sufrimos como condenados para sumar un triunfo vital; pero saber sufrir es tan importante -incluso más- que prosperar cuando brilla el sol en el horizonte. Y si alguien ejemplifica el apretar los dientes cuando llegan los nubarrones, ése es Ricardo Uriz. El partido de ayer sirve de metáfora de muchos aspectos generales de este equipo, y a la vez, volvía a subrayar lo mismo que observamos el año pasado en plena mala racha: Que Ricardo se echa el equipo a la espalda y que Miralles se deja la piel (con acierto o sin él) para luchar cada pelota.
    Lo de Ricardo es para que te piquen las manos de aplaudirle. Nada más y nada menos que 13 asistencias en un partido como el que vimos marcan la diferencia, entre los cinco que metió y los 31 que propició con sus pases generó casi la mitad de los puntos del Lagun Aro. No hay mucho más que decir, ¿verdad? También es destacable la seriedad de Doblas y Panko, muy visibles al final del partido. Sin embargo, me quiero parar en dos detalles: Primero, en uno de los partidos más desacertados de Jimmy Baron, éste no deja de intentarlo y se convierte en muy útil. Me gustó que Laso quisiera morir con él, apostara hasta el final el día que lo que normalmente hace parecer fácil, al estadounidense lo le acabara de salir. Sobre este tema también tengo que decir que… menudo triple de Lorbek y en qué momento. Vital. Como vital fue la actuación de Niko Tskitishvili. Ya no sólo por el acierto, sino especialmente por la actitud. Cuando no la tenía le cayeron palos por doquier y es justo que en esta ocasión se reconozca su implicación, cortando balones en línea de pase, taponando en la ayuda… ¡que dure!
    Pero es evidente que no todo fue bueno ayer. Después de una primera mitad muy convincente, en la que el Donostia Arena 2016 volvió a disfrutar como hacía tiempo que no lograba, llegó un declive aterrador, que nos dejó helados cuando estabamos recobrando las sensaciones. Justo cuando logramos la máxima ventaja, Menorca -un Menorca muy, pero que muy justito- nos remonta con poco más que una zona y lo que en un principio pareció el definitivo canto del cisne pero que acabó convirtiendo en las trompetas y los estandartes del séptimo de caballería. Fue el GBC el que permitió esa reacción. Y creo que tiene que ver con el peso que generaban (¿generaban o generan?) los pesados kilos de una mochila cargada con siete derrotas seguidas. Mientras la diferencia era superior a los diez puntos no había problema, una vez bajó de ahí… fue como dejar que la bola de nieve rodara. Por suerte, se sacó adelante una situación delicada y creo que el equipo debe salir reforzado. Está claro que el Lagun Aro es mucho más equipo que el Menorca, que no debería pasar esas penurias en la segunda mitad ante un equipo ramplón, limitado y cuyo base-referencia juega cojo y ni siquiera puede subir el balón. No obstante, la situación anímica es la que es (o la que era) y no hay nada más difícil de superar que eso.
    Por cierto que la afición estuvo de diez. Acudió en un número más que respetable y sujetó al equipo cuando las cosas se torcieron. Un verdadero diez.
    Y volviendo a lo deportivo, recuperar, aunque sea durante ciertas fases del partido, la mejor versión defensiva del GBC fue lo que mantuvo al equipo incluso cuando todo parecía torcerse. Se cerró la zona a cal y canto, bajando los porcentajes en tiros de dos del Menorca y dominando el rebote con claridad, dos virtudes que fueron como una manta cuando bajó la temporada del ataque guipuzcoano. Como se puede comprobar en la fotografía que ilustra este artículo, hasta cuatro jugadores del Lagun Aro pisan la zona cuando un rival entra en ella, y no es ninguna anécdota, Laso ‘sacrificó’ el perímetro para tener el dominio de la zona, una fórmula que a pesar de la desaparición del equipo de la faz del tierra durante el tercer cuarto, demostró ser efectiva. El Menorca firmó altos porcentajes de tres y aun así la manija del partido estaba perteneciendo al GBC. El alpiste estaba más cerca de los tableros y aunque fuera a duras penas, se lo acabó comiendo el equipo entrenado por Pablo Laso.
    Y lo que hay que sacar de todo esto no es sólo la luz al final del túnel. Hay un dato puramente estadístico y objetivo que debe servir de refrendo moral para el equipo: Esta victoria significa que en lugar de quedarnos a un partido de los puestos de descenso y sentirnos con el agua al cuello (con el inmenso nerviosismo que ello implica), pasamos a dejar esa oscura frontera a tres partidos más el average, es decir, a cuatro partidos. De ahí la inmensa importancia que tenía este partido. Rompes la mala racha, le das un buen empujón a tu diferencia con los puestos de descenso y ganas dos semanas de tranquilidad para volver a equilibrar todos los aspectos deportivos y extra deportivos que te llevaron olvidarte de ganar… y todo en un día.
    No ha sido el partido más bonito del mundo, hemos sufrido lo indecible, pero hemos ganado. Algún día habrá que preguntarse y analizar porqué desde que regresamos a la ACB, en tres años acumulamos 15 derrotas por ninguna victoria en el mes de enero. Pero ahora, aunque sea durante un momento, podemos tomarnos un respiro, recobrar fuerzas y replantearnos qué vamos hacer y qué queremos para lo que resta de temporada.
    Ahora que hemos salido del túnel, ¿adónde vamos?