Invasión

Invasión de hojas sobre el Bidegorri. Los árboles se desprenden de un peso que en el invierno sería un extra de carga.
El de ayer fue un día plomizo. De esos días en los que parece que siempre está lloviendo por la falta de luminosidad. Nubes oscuras, densas y bajas que llenan la ciudad de oscuridad y humedad. Un «despiste» permite al Sol penetrar ligeramente por la densa cortina de agua. Fue el último. Desde entonces no ha parado de llover.

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