En el segundo duelo de la necesidad, esta vez el Lagun Aro se llevó el gato al agua. En un nuevo alarde de épica, la diferencia era que la distancia fue menor; que el acierto fue mayor; que quienes mandaban (Sito y Salgado) sabían quienes iban a jugársela. Lo mejor del partido, incluso por encima de la victoria, es que la plantilla se ha demostrado y nos ha demostrado que se puede ganar sin americano(s).
Como se preveía, fue un partido vibrante y sobre todo emotivo. Assignia Manresa atacaba los puntos débiles de la defensa del Lagun Aro GBC (ver especialmente la actuación de Javi Rodríguez). No se consiguió defender mejor de lo acostumbrado (DER 1,06), pero sí atacar mucho mejor (OER 1,148). Especial atención al % en tiro de dos puntos (el 58%), aunque tampoco está mal el 43% en tiros de tres puntos y el 88% en tiros libres.
¿Mejor dirección con Salgado que con Neto?
No es fácil responder a esa pregunta. Entre otras cosas porque Neto está jugando de escolta de manera significativa. Lo cierto es que, en este partido, el reparto de posesiones de los jugadores está más equilibrado y el OER es muy alto, lo que indica, además de un acierto mayor, que se encontraron buenas posiciones de tiro de los jugadores en las posiciones que tienen mayor posibilidad de acierto.
Kuksiks abre el campo
Si hay amenaza exterior, las defensas se abren y esto permite que los pivots reciban en condiciones ventajosas e incluso, con Doblas, que se genere juego desde posiciones interiores. Luego hay más equilibrio. Está siendo más el alero que el escolta que venía a sustituir a Lofton. Esto da un perfil de quinteto más pequeño y trae como derivado un handicap para la defensa. Lo que obliga a una mayor aportación de los interiores, que en este partido, gracias a Rubio (en un partido especial para él), se dio.
Woods…
No salió titular; no jugó los minutos decisivos; no fue un jugador importante…y se ganó. Jugó algo más de 17 minutos y se jugó 15 posesiones (el 18% de las posesiones totales, de las que un tercio -5- acabaron en pérdida de balón. Sólo Salgado dispuso de más posesiones que él). No está y parece que el equipo ya no le espera. Ojalá llegue, pero en este momento sigue siendo una rémora (OER 0,533)
Partido calcado al rendimiento de la temporada…en positivo
Choque igualado Panko y Doellman se contrarrestan (acb photo / Luis García)
La línea en la que se desarrolló en partido parece un calco del guión que está mostrando el Lagun Aro en los 7 partidos disputados. Esta vez con un final feliz. Victoria ante un rival directo y recuperación del sentimiento de que el DA2016 debe ser una pista inespugnable para los rivales directos. En este sentido, de los 4 partidos disputados en casa, se ha ganado 1 (el 25%) y ante rivales directos se ha ganado uno y perdido otro (50%). Sin duda, estos registros se deben mejorar y mucho. Esa fue la clave más importante la pasada campaña.
El guión del partido se desarrolló del siguiente modo:
Comienzo del partido: Lagun Aro GBC atenazado no marca el ritmo del partido. Assignia Manresa, sin nada que perder, juega sin presión y anota con suma facilidad.
Segundo Acto: Salgado y Baron entran en pista. El base se echa el equipo a las espaldas asumiendo responsabilidades anotadoras. El escolta deja que el flow le llegue y aprovecha las ocasiones que le llegan. Panko y Doellman se neutralizan el uno al otro. La actividad de un motivado Adeleke desnivela ligeramente el choque en el que las defensas flojean.
Tercer acto: Lagun Aro GBC marca el ritmo y alcanza su mayor diferencia en el marcador. Assignia Manresa se muestra impotente y algo ofuscado en la defensa de Baron. Éste está tranquilo y anota con eficiencia sin abusar. La diferencia está en que Lagun Aro consigue recuperar más balones y perder menos.
Desenlace: Assignia Manresa se suelta. Sobre todo Micah Downs, quien hace daño a la defensa del Lagun Aro tanto por sus puntos, como por los desajustes que le genera (triples de Gladyr). Se llega al final con una cierta incertidumbre saldada con alguna pérdida de balón del Assignia Manresa y con la serenidad de Salgado que mata el partido.
Salgado ejerció de Mariscal (acb photo / Luis García)
Conclusión: Final feliz en un partido que se sufre al final más de lo que se debiera, pero en el momento anímico que está el Lagun Aro GBC, es lógico que muestren cierto miedo al abismo.
Estadísticamente, el encuentro es igualadísimo. El OER del Lagun Aro GBC es de 1,19 y el DER 1,12. La eficiencia ofensiva es buena. Muy buena. La defensiva no tanto. Otra vez ampliamente por encima de 1. Ambos equipos anotan con idénticos porcentajes. La diferencia está en el uso de las posesiones. Sobre todo el las pérdidas de balón, donde Lagun Aro GBC pierde 4 posesiones menos (10 por 14). También en el acierto desde la línea de 3 puntos, donde el Lagun Aro GBC anota 3 canastas más (9/25 por 6/19) que son 9 puntos más. Se compensa así que el Assignia Manresa anotase algo más de 2 puntos (20/35 por 22/39).
Dos equipos de una confección parecida casi llegan a un empate técnico determinado por pequeños detalles. Lo importante para el Lagun Aro GBC es conseguir la primera victoria como local, derrotar a un rival directo y comprobar que cuando uno no tiene un buen partido, su «complemento» responde. En este sentido, si es cierto que quizá quien menos «complementado» esté sea Baron, de ahí que se perciba más una carencia en su puesto cuando él no está acertado. Lo cierto es que el equipo funcionó como tal encontrando soluciones a las dificultades que el Assignia Manresa planteó. Esto deja ese regusto positivo sin perder la perspectiva de que el objetivo se antoja más humilde (y no por ello menos importante) de lo que se nos quiso vender en pretemporada: La permanencia.
De cómo pasar del 0 al 1, del negro al blanco, de la nada al todo…
Panko se mostró imparable (foto Luis García/ACBMedia)
La pasada semana, Pablo Laso en Twitter recomendaba la columna de Joan Golobart «El miedo a perder«. La idea principal del columnista, resumida en su último párrafo es: «El miedo a perder es un empobrecimiento de la mente que te lleva a sólo pensar en el resultado. Mientras que la concienciación de que lo importante es el trabajo diario y el camino a recorrer es lo que te permite ser un gran profesional.« Merece una reflexión profunda la idea del columnista y el interés de Laso en la misma. Empiezo por decir que estoy absolutamente de acuerdo con ello. Lo importante es el trabajo diario y el camino a recorrer. El sempiterno «partido a partido». ¿Pero porqué el Lagun Aro GBC ha tropezado siempre que ha tenido un reto importante? Un objetivo que le obliga a estirar el cuello al llegar a la meta; que le exige ir 4 pulsaciones por encima del umbral; un paso por delante de su adversario; cerca del 100% de su potencial…
No es fácil emitir opiniones sin ver los entrenamientos. No sé el trabajo diario, el talante, la empatía, el liderazgo… Conozco las declaraciones públicas, los resultados y lo que se ve en los partidos. Y no, no concuerdan con una mentalización centrada en el trabajo diario y en recorrer el camino. Más bien parece que está centrada en los objetivos y por lo tanto en el miedo a perder.
El partido contra Assignia Manresa era La Final. Afortunadamente se ganó. Ganar significaba la permanencia virtual (¿la que aseguraba el anuncio de la renovación de Laso?). Perder significaba entrar en una zona muy complicada. Por lo tanto enhorabuena. Lo que se sigue penando y sufriendo es un equipo deslavazado que no carbura, que va a tirones y a ráfagas. A impulsos individuales y puntuales.
Demasiadas emociones para jugadores como Doblas, quien tuvo una actuación muy desafortunada para con su rival (y sinembargo compañero de profesión) Uros Slokar. El capitán del Lagun Aro está pasando un bache de ansiedad y está afectando a su rendimiento. Contra Assignia Manresa también afectó a su actitud. Seguro que en frío lamentará su actuación y no sería de extrañar que salga a perdir públicas disculpas. David es un gran tipo y debería hacerlo.
Centrándome en el partido, este fue emocionante por el resultado y dominado por el Assignia Manresa durante 30 minutos. El Lagun Aro tuvo que recurrir a la dureza física (¿rallando la anti deportividad?) de Panko y Doblas y al acierto final de Baron en su lanzamiento exterior, para dar la vuelta al marcador en el último cuarto y ya con el tanteo a favor, jugar con cierta soltura. No ha habido más.
En un análisis de las estadísticas, se vio que Baron esta vez dispuso de 18 posesiones (el 24% de las del equipo) y su OER fue de 1,00 (18 puntos en 18 posesiones). Tras él, Panko (12,5 posesiones, 17% y OER 1,44), Salgado (11,5, 15% y OER 1,13) y Doblas (11, 15% y OER 0,91). Lo habitual… Salvo que Doblas, el 46% de sus posesiones terminaron en pérdida de balón. No está centrado el cántabro y es el Cinco titular para Laso. El hombre clave fue, sin duda Panko. Máximo anotador y reboteador de su equipo se mostró imparable para la defensa manresana (18 puntos, 7 rebotes para 25 de valoración) ¿Otro datos? 2 puntos de VALACB por cada posesión; 0,91 VALACB por minuto; 0,45 posesiones por minuto. El juego giró en torno a él. En el Assignia Manresa, Slokar acabó con 16 puntos (14 al descanso) en 14 posesiones (el 19% de las totales del equipo con un OER de 1,14). San Miguel en 14 posesiones hace 12 puntos (el 19% de posesiones y un OER de 0,86), Grimau en 11 posesiones anota 9 puntos (el 15% de las posesiones totales con un OER de 0,82) y Montáñez se queda en 11 puntos en 9,5 posesiones (el 13% de las totales y un OER de 1,16) En los generales. el Lagun Aro anota 81 puntos en 75,5 posesiones (OER 1,07) ; Assignia Manresa se queda en 70 en 75 posesiones (OER 0,93)
¿Qué reto «ambicioso» se planteará a partir de ahora el Lagun Aro?
Se puede perder y perder. Hay muchas maneras. Pero la que le tocó el pasado domingo al Lagun Aro GBC en Manresa nos tiene que hacer sentir igual de orgullosos que cuando gana. De hecho, he visto ganar a nuestro equipo unas cuantas veces jugando bastante peor que el pasado domingo en el Nou Congost. El equipo que entrena Pablo Laso puso todo de su parte para sacar adelante un partido que mereció ganar, puso el buen juego y también la casta cuando más apretaba el viejo pabellón manresano. Incluso cuando peor estaban las cosas encontró la manera de sobreponerse. Sólo una acción desesperada de Rodrigo San Miguel (que magnífico jugador) arrebató al GBC lo que era suyo por derecho. Esa penetración es lo más parecido a lanzar una moneda al aire que he visto en mucho tiempo, hay que tener el valor de jugársela, pero la fortuna acompañó al base rival. Para nosotros fue cruz, pero si ese tiro en lugar de golpear en el aro y caer dentro, rebota y cae fuera, estaríamos hablando del magnífico trabajo del GBC para cosechar una gran victoria. El triunfo no fue tal, pero el partido y la labor realizada siguen siendo dignas de elogio, por supuesto que sí.
Es una lástima que el partido no fuera televisado porque dejó cantidad de detalles en los que fijarse, aunque por encima de todo, fue un precioso partido de baloncesto. Llama mucho la atención la puesta en escena del Manresa, tanto en el arranque de partido como en la salida tras el descanso el equipo catalán parece un ciclón. La falta de calidad la suplen con una entrega brutal, un despliegue defensivo que requiere máxima concentración y un apoyo de la grada que les lleva en volandas. Ante esto, el Lagun Aro puso buen baloncesto, así de claro. El GBC no dejó de creer en su idea de juego y eso le permitió hacerse con la manija del partido. Mucha culpa de ello tuvo Ricardo Uriz, que tiene esa virtud de cambiarle la cara a la situación cuando peor van las cosas. Su entrada en la primera parte enfrió a un Manresa que gozó de rentas entorno a los 10 puntos en el comienzo. Cuando entró el capitán del equipo el ritmo de juego giró hacia nuestro favor y el ataque funcionó tan bien como lo viene haciendo toda la temporada.
Sinceramente, en el segundo cuarto el difícil pensar que el partido se le pudiera escapar al Lagun Aro. Desde una defensa excelente puso el partido donde más le interesaba, no dejando jugar en transición a su rival y obligándole a jugar ataque posicionales donde sus recursos bajan ostensiblemente. Era evidente que a Manresa la única carta que le quedaba para ganar el plantear un partido loco. Y aún así, el GBC aguantó el primer envite. Y no es sencillo.
Ese primer envite llegó tras el descanso, Manresa salió a revolucionar el partido y tras unos minutos complicados, con el mejor Panko de la temporada a la cabeza, se volvió a poner la ventaja en 10 u 11 puntos. El gesto de carácter de los nuestros fue tranquilizador, les confieso que en ese momento pensé que ya no se nos podía escapar. Pero no contaba con los 8 puntos seguidos de Grimau. Ese parcial es el que mete de lleno al Manresa en el partido. Y, si les digo la verdad, tranquilamente pudo fallar los tres tiros, porque fueron decisiones de héroe o villano, de remontamos o se nos va el partido al carajo definitivamente. Y por desgracia fue lo primero.
Aún y con eso, el GBC aguantó el tipo. Ante los 6 de 7 triples del último cuarto del equipo rival siguió en pie. Fue entonces cuando se notó la diferencia de tener a Salgado o no tenerlo, porque gestionó muy bien los últimos ataques del Lagun Aro. También es muy buena señal que Jimmy Baron no se esconda en esos instantes. Hubo un triple suyo de ocho metros que provocó un unánime oohh!! en la grada, pero más espectacular me pareció a mí una penetración al final posesión que acaba con un tiro dejándose caer para atrás. Demostró un gran carácter y no esconderse. Lástima que fallara un triple que hubiera supuesto la puntilla. Ese triple lo falló en pleno festival, no sé si fueron cuatro o cinco seguidos por parte de los dos equipos en la recta final del partido y el único que se salió, el de Jimmy, al que poco hay que achacarle.
Pero aún y cuando Manresa se pone por delante a falta de pocos segundos para el final, Lagun Aro encuentra la manera de volver a darle la vuelta. La jugada que acaba en el triple de Tskitivili está ideada y ejecutada a la perfección. Sólo esa canasta de San Miguel nos priva de una victoria para la que hicimos méritos de sobra.
Lo peor, las pérdidas de balón, evidentemente. Es muy difícil ganar fuera (y en casa) si pierdes 23 balones. Personalmente, también eché en falta que se aprovechara un poco más la superioridad de nuestra pareja interior titular, tuvieron menos protagonismo del que era deseable, pero claro, ahí también entra el mérito de la buena defensa del rival.
Lo que más me gustó, sin duda comprobar que hemos recuperado al Panko de primer nivel, que Ricardo firmó un gran partido fuera y que ante las adversidades que te plantea un partido tan duro y complicado como el del domingo en el Nou Congost, el equipo sale airoso, es capaz de desarrollar su juego, de firmar altos porcentajes, de defender duro, de mantener el tipo en los malos momentos y de tomar buenas decisiones en un final apretado con todo en contra.
Por todo eso, pero especialmente, por la imagen ofrecida, podemos decir que el equipo cayó, pero que lo hizo con la cabeza bien alta. Y también que podemos estar seguros que son más los argumentos positivos que los negativos que podemos sacar de este partido. Me siento muy orgulloso del Lagun Aro GBC que jugó en el Nou Congost, tanto como lo estoy del que estamos viendo toda esta temporada. Viene una parte complicada del calendario y creo firmemente que es ahora cuando más tenemos que confiar y creer en nuestro equipo. Primero, porque dar razones de sobra para ello, y segundo, porque jugando así se le puede ganar a cualquiera. ¡Así que a por el Valencia!
No me quiero despedir sin mandarle un abrazo enorme a uno de los grandes del baloncesto guipuzcoano. El veterano árbitro Antxón García, del que tanto hemos aprendido en la cancha y que tantos años lleva siendo uno de los responsables de que cientos de locos por el basket nos los podamos pasar bien jugando cada fin de semana, va a estar un tiempo lejos de las pistas por un problema de salud. Desde aquí le quiero enviar todo el ánimo del mundo y decirle que somos muchos los que agradecemos su enorme y contagiosa ilusión por el baloncesto. No es un árbitro, es un maestro y le vamos a echar muchísimo de menos hasta que vuelva coger un balón y desear suerte a ambos equipos antes de lanzarlo al aire. Recupérate pronto Antxon, te estaremos esperando sobre el parqué.
De cómo perder un partido controlado. De cómo volver un partido loco y ganarlo.
ACB PHOTO / J.Alberch
Impresionante último cuarto del partido. Assignia Manresa ha comenzado mandando y después el Lagun Aro GBC ha cogido las riendas del partido llegando a los 12 puntos de ventaja al terminar la primera parte. Tras el descanso, Assignia Manresa ha empezado su remontada con fe y entrega, pero no conseguían ponerse por delante y al comienzo del efervescente cuarto periodo el Lagun Aro GBC ganaba por 3 puntos (45-48) El partido ha sido este último cuarto. El GBC queriendo controlar y dormir el partido a base de una sólida defensa, una buena circulación de balón y el acierto en el triple; y Grimau negándose a caer en los brazos de Morfeo anontando 8 puntos consecutivos (2 triples y una canasta de 2 puntos) y volviendo a dejar el partido en un pañuelo (55-58). Quedan 5 minutos para terminar y comienza a gestarse la locura en la que se convierte el final del partido. Salgado vuelve a pista por un gran Úriz; Baron da descanso a Panko. En Manresa quien descansa es Grimau. Hay un breve intercambio de canastas de 2 puntos y a falta de 3 minutos comienza el carnaval. Ya nadie es quien es y todos son quienes quieren ser. Este es el programa: Jueves Gordo: Salgado anota un triple (59-65) e inmediatamente después responde Slokar (62-65). Viernes Flaco: Salgado vuelve a anotar otro triple (62-68) y en la jugada siguiente le responde San Miguel por 2 veces empatando el partido (68-68). Sábado regular: Queda un minuto y medio y ahora es Baron quien lanzando desde 8 metros anota otra vez de 3 (68-71) y no es otro si no otra vez San Miguel quien le responde con otro triple y el empate a 71 a falta de 50 segundos. ¡7 triples seguidos! Domingo de Carnaval: Tras el tiempo muerto de Laso, Baron falla el triple y Skita para en falta a López, quien anota 2 tiros libres (73-71) y culmina la remotada. Lunes de Carnaval: Quedan 36 segundos y Manresa tiene 1 falta de equipo, así que se dedican a hacer faltas para no dejar tirar y que corra el reloj… Martes de Carnavalque no corre y a falta de 6 segundosSkita, que llevaba un partido aciago, anota su segundo triple y pone por delante al GBC (73-74). Miércoles de ceniza: 5 segundos y balón en banda para el Assignia Manresa. Recibe, quien si no, San Miguel. La bota, penetra y a falta de 2 segundos deja una bomba dentro del aro… 75-74.
Enganchado a la retransmisión de Radiosolobasket no puedo sino extasiarme. ¡Qué partido! ¡Qué final! ¡Qué orgiástica bacanal de tríos (de puntos)! Pero creo que ya me conocéis quienes me seguís. ¿Qué ha pasado además de ese festival, de ese carnaval en la que todos iban disfrazados de estrellas y flores?
Claves
Assignia Manresa anota 45 puntos en 3 cuartos…y 30 en el decisivo. Grimau oficiando de Rey Momoempieza a incendiar el partido y San Miguel, de enterrador de sardinas, lo convierte en brasas. Lagun Aro GBC 44% en tiros de 3 puntos… Assignia Manresa 47% Lagun Aro GBC recibe 16 faltas y sólo tira 6 veces (con un 100%). Assignia Manresa recibe 20 faltas y tira 16 tiros libres (con un 87%) Lagun Aro GBC pierde 23 posesiones (de 71). Assignia Manresa 8 (de 68). Así, pese al 39% en tiros de 2 de Manresa por el 64% del GBC, como los locales tiran 34 veces por 26 de los visitantes, sólo hay 2 canastas de 2 puntos más para el GBC en este apartado. ¿Cual ha sido el factor estadístico más determinante que decide el partido? Las pérdidas de balón. Lagun Aro GBC pierde el partido porque en 40 minutos las 23 pérdidas son una sangría que ni el acierto en el tiro ni la superioridad en el rebote lo pueden compensar.
Este, una vez pasado el calentón, debe ser un partido del que aprender. Una piedra en el camino que esperemos sirva para corregir cosas. Cosas que de momento tienen un balance francamente positivo.