Etiqueta: DKV Joventut

  • FIATC Joventut: Haciendo los deberes

    FIATC Joventut: Haciendo los deberes

    Club en Ley Concursal. Equipo joven con problemas de lesiones y algún fichaje para ayudar a corregir la dinámica. De momento, en las 10 primeras jornadas, 4 victorias por 6 derrotas.

    Imagen de la pasada campaña

    Además del trabajo de mejora y adaptación de lo que hay, el fichaje de Eulis Baez ha sido clave para empezar a solidificar las bases del equipo. También el «NBA» Eyenga y cómo no la vuelta de Norel (pieza muy importante para el equipo) han ayudado a que el Joventut haya conseguido el doble de victorias que el Lagun Aro. Eyenga se irá y eso hará que otros jugadores deban jugar los 20 minutos que él estaba en pista. Norel poco a poco va cogiendo la forma y confianza para ayudar.

    El FIACT Joventut ocupa la 11ª posición en la tabla, anotan 70 puntos (con un OER de 0,96) y reciben 73 (con un DER de 0,99). La responsabilidad ofensiva se reparte de manera proporcional, aunque bien es cierto que Baez es quien más lanzamientos tiene (9,5 por partido) y más posesiones disfruta (14,1). Luego Obasohan, Jeeter, Van Lacke…pero todos tiran, sin desmerecer a nadie. Política de cantera. Un equipo creciendo con paciencia y constancia.

    Por lo que venimos viendo en las carencias del Lagun Aro, donde los exteriores rivales suelen ser un tajo en la defensa, un foco de atención estará en Van Lacke y Obasohan. El otro foco estará en el rebote defensivo ¿Conseguirá el Lagun Aro asegurarlo ante un equipo tan movil y versatil como el Joventut? Todos los rivales saben que ese es un punto clave para ganar al Lagun Aro. Volveremos a ver como 3 y hasta 4 jugadores rivales cargan el rebote ofensivo. En el partido pasado fue ya un escándalo, donde de los 28 rebotes que hubo bajo la canasta donostiarra, el rival capturó 13 (el 49%).

    En este sentido, Sito Alonso confirma que la defensa, en concreto la del Uno contra Uno con balón y el rebote, le preocupa. También que está satisfecho de lo que se hace en ataque, pero que tal vez en concreto en este partido quiere que Betts, Doblas y Adeleke(?) reciban balones para jugárselos de espaldas. Veremos. Lo que ratifican sus palabras es lo que tantas veces se ha hablado de falta de equilibrio y de una defensa deficiente.

    Así pues, partido difícil para el Lagun Aro, en el que, como a todo perro flaco, le empiezan a invadir las pulgas…

  • Lagun Aro 74 – 76 DKV Joventut

    Lagun Aro 74 – 76 DKV Joventut

    Mata mi ilusión, pero no la dejes morir de inanición

    Robinson Lanza ante la opsición de
    Salgado (L.García/ACBMedia)

    A las 12:30 de un soleado aunque fresco Domingo, 5.110 expectadores (menos que el número de abonados para esta temporada) acudían al Donostia Arena 2016 para recibir algo de ilusión. Algo de lo que el Capitán Ricardo Úriz declaraba en prensa la pasada semana: «Se lo debemos a nuestra afición.«Por tercera vez en los cuatro últimos partidos en los que el Lagun Aro GBC ha llegado por encima en el marcador a falta de escasos segundos para terminar, acabaron perdiendo. Una vez más se desperdicia la ocasión. Pero esta vez, a diferencia de las anteriores, se veía venir. Se mascaba en el ambiente que los jóvenes e inexpertos jugadores de la Penya, creyeron en sus opciones hasta en el final. Esta vez la derrota es, a todas luces justa.

    El Lagun Aro GBC comenzó el partido con la única variación en su clásico quinteto inicial de Lorbek por Baron. Es algo que últimamente suele hacer Laso para guardarse algo de «pólvora» que aportar desde el banquillo. No fue mal para el Lagun Aro, ya que el esloveno devolvió la confianza de su entrenador con 3 triples anotados. Pero el comienzo del partido era de Javi Salgado, quien leía a la perfección la defensa verdinegra cambiante en los bloqueos directos. Sacaba petróleo de los «missmatches» que le dejaban ante los pivots del DKV Joventut.
    El Lagun Aro marcaba el ritmo y el DKV Joventut hacía la goma. El marcador se estiraba hasta los 11 puntos de ventaja para donostiarras, pero los verdinegros no dejaban que se consolidase nunca esa diferencia y la recortaban hasta una distancia «cómoda».
    Los parciales de la primera parte hacían preveer que el choque entre dos de los equipos que más puntos encajan, iba a discurrir por el derrotero contrario. Al descanso se llegaba con un 34-32 para los locales. Esto favorecía a los donostiarras, ya que no son muy propensos a anotaciones altas, al contrario que la Penya, que recibe, pero también anota mucho.
    En términos generales, la segunda parte discurría por el mismo camino que la primera, pero de fondo se percibían diferencias. En el Lagun Aro las rotaciones mermaban mucho el rendimiento del equipo. Doblas no estaba fino, Úriz tampoco leía bien la defensa que cambiaba en los bloqueos directos del DKV Joventut, Baron tenía la «pólvora mojada», los jugadores pasaban por el banquillo enfriándose demasiado. Eso por no hablar de que Skita no ha jugado ni un solo minuto y ha vuelto a ser Andy Panko quien diera descanso a Miralles en la posición de 4. Pepu Hernández por contra, rotaba de manera más lógica a sus jugadores y eso le permitía tener en pista siempre (o casi siempre) a los jugadores que mejor rendimiento daban. Misma dinámica general, sí, pero en el trasfondo un equipo iba con mueca de sufrimiento y miedo (el Lagun Aro GBC) y el otro de disfrute y confianza (el DKV Joventut)
    Así pues se llegaba al final del partido y el Lagun Aro GBC, que debía haber sentenciado el resultado antes, se dejó los deberes para el final. Todos los fantasmas aparecieron y también la luz de la esperanza en los verdinegros, quienes sin nada que perder, siguieron fieles a su juego. El bloqueo de los de Laso fue tal que ni siquiera llegaron a ser sus propias caricaturas.

    Con esta victoria el DKV Joventut mantiene vivas sus escasas opciones de luchar por el Playoff, mientras el Lagun Aro GBC, quien sólo tiene que luchar contra sí mismo y la apatía que está generando en el entorno, pierde una oportunidad de identificarse con una afición que poco a poco pierde ilusión. El balance es 2-12 y los siguientes partidos son en Valencia y Alicante para después recibir a Unicaja.

    En mi opinión esto es lo que se recoje cuando se vive en la autocomplacencia, cuando la mediocridad es suficiente. Lleva a la apatía y la desilusión. 5.200 abonados y 5.100 espectadores en el artido contra un histórico (aunque venido a menos) Joventut. ¿Y para la temporada que viene? ¿Más de lo mismo?

  • DKV Joventut 75 – 73 Lagun Aro GBC

    DKV Joventut 75 – 73 Lagun Aro GBC

    ¿Es justo enarbolar la bandera de la injusticia o es victimismo?

    David Doblas agarrando las pelotas
    En un partido emocionante, vibrante. Un partido de baloncesto puro, la balanza cayó del lado de los locales. En Badalona hablan de la capacidad estratégica de Pepu Hernández con sus diferentes defensas que sacaron del guión al Lagun Aro GBC. También de ver cómo motiva a McDonald para que sea el pivot que todos creen que puede ser. De lo bien que engrana su filosofía de cantera (recordemos su formación en el Ramiro) en un club como el Joventut. En Donostia se habla de injusticia y agrabios, de diferencias en las faltas cometidas y recibidas y de escándalos (aunque en realidad se habla de la victoria de la Real Sociedad ante el Athletic de Bilbao :-).

    Claro que una diferencia de 15 faltas señaladas contra el Joventut por 25 al GBC es abultada. Pero yo no quiero quedarme en eso, porque me parece mucho más importante lo que hay detrás de eso. Bueno, de eso y de todo lo que demás que se vió en el Olimpic de Baldalona.

    El Lagun Aro GBC, basó su partido en el tiro de 3 puntos y mientras estuvo acertado y los verdinegros defendieron hombre a hombre, no hubo color. Los parciales de cada uno de los cuartos deja claro esto: 21-26; 14-15 (35-41 al descanso); 21-16; 19-16 ( 40-32 parcial 2ª parte).
    Cuando Pepu, visto que su defensa individual no era capaz de frenar el juego donostiarra, comenzó a cambiar defensas (1-2-2; 3-2; Caja+1; Triángulo+2…). Con ello consiguió 2 cosas:

    1. Desconcertar al GBC y retomar el liderazgo en la pista.
    2. Solucionar su problema de faltas.

    No, yo no me quedo en el liviano y fácil análisis del número de faltas. Las estadísticas están ahí para ver lo que pasó. ¿Y qué pasó?

    Rebote

    En la canasta del Joventut se produjeron 31 rechaces. Los defensores capturaron 21 (el 68%)
    En la canasta del GBC se produjeron 41 rechaces. Los defensores capturaron 25 (el 61%)
    ¿Parece poca diferencia? Eso significa que el Joventut tuvo 16 segundas opciones de conseguir anotar por 10 del GBC. 6 tiros más (uno fue el de English al final)

    Posesiones

    (T3+T2+(T1/2)+BP-RO)

    El Joventut tuvo 69,5 posesiones de las cuales:
    El 71% terminaron en Tiros de 2 puntos (43% de acierto).
    El 26% terminaron en Tiros de 3 puntos (28% de acierto).
    El 17% terminaron el Tiros de 1 punto (78% de acierto).
    El 10% terminaron en Balón Perdido (7 pérdidas).
    OER: 1,079

    El GBC tuvo 67 posesiones de las cuales:
    El 43% terminaron en Tiros de 2 puntos (59% de acierto).
    El 42% terminaron en Tiros de 3 puntos (31% de acierto).
    El 10% terminaron en Tiros de 1 punto (86% de acierto).
    El 19% terminaron en Balón Perdido (13 pérdidas).
    OER: 1,090

    Conclusión

    Para mi la conclusión es evidente. Si no aseguras el rebote bajo tu canasta y das a tu rival 6 oportunidades de anotar más; si casi pierdes el doble de posesiones que el rival (casi el 20% de tus posesiones terminan sin lanzar a canasta); si de las 7 pérdidas del rival sólo 2 son por robo de la defensa… Pese a que tus porcentajes sean mayores, resulta que has lanzado 14,5 veces menos que el rival. Con todo y con eso, pierdes el partido por una canasta a falta de 3 segundos para terminar y tienes la opción de empatar con un último lanzamiento errado por parte de Panko.
    ¿Que las faltas mediatizaron sobre todo a un solitario Doblas como referente interior del GBC? . ¿Que fueron la causa de perder el partido? No.

    Destacado

    Positivo

    • El GBC tiene claro a lo que juega y los roles están bien asumidos. La confianza en su estilo les permite ser valientes.
    • David Doblas está dulce. En ataque castiga mucho a la defensa rival. Transmite seguridad al equipo.
    • 5 vitorias en los 10 primeros partidos es un buen balance. Mirando el calendario y los rivales, se ha ganado lo que se debía ganar (e incluso un poco más)

    Negativo

    • No se rinde igual cuando la defensa rival se sale de lo habitual. Ayer fueron las zonas cambiantes.
    • Se depende en exceso del lanzamiento de 3 puntos.
    • Doblas está muy solo y sin él en pista el GBC se desequilibra.
  • Ahora es cuando hay que confiar

    Ahora es cuando hay que confiar


    Qué sensación más rara se queda tras el partido de Badalona. Hay dos asuntos que no me gustan nada; el primero, quedarme con la misma sensación de impotencia y la misma cara de tonto que en Manresa, pues en ambas ocasiones el Lagun Aro me ha ofrecido una sensación de superioridad pero no ha podido llevarse el partido. Y segundo, cada vez es más acusado el hecho de que en el estamento arbitral existe una falta del respeto por GBC terrible, es algo que se mantiene en el tiempo y que empieza a preocupar. Alguien tendrá que levantar la voz porque nos están tomando el pelo. Y no es que perdiéramos el partido por los árbitros, pero sí afirmo sin tapujos que nos perjudicaron ampliamente. Una diferencia de 25 faltas a 15 es sangrante, por mucha zona que utilizaran ellos y muchos triples que tiráramos nosotros. La cuarta falta de Doblas es el ejemplo perfecto y el labio abierto de Jimmy Baron una muestra de lo que le dejan hacer a sus defensores. No podemos quedarnos callados ante algo que se repite jornada tras jornada. En cualquier caso, para mí hay dos claves por las que perdemos este partido. La primera, el rebote ofensivo que captura English, después de una defensa acertada que obliga a una mala opción de la Penya, si ese rebote cae en nuestras manos, ganamos el partido. Seguro.


    Y además, perder la renta de diez puntos de la que gozábamos recuerda un poco al guión de Manresa. Sé que en el tercer cuarto llegamos a estar con seis faltas en contra y ninguna a favor, que mandan a David al banquillo de manera injusta. En cualquier caso. Hay que pensar en lo que depende de nosotros y en las dos últimas salidas hemos desperdiciado sendas ventajas más que relevantes que invitan a pensar que hemos desaprovechado grandes oportunidades de victoria.


    De todo esto sigo sacando conclusiones positivas. El equipo siempre compite. Salvo el día de Madrid, así ha sido, ha estado sólido en todos y cada uno de los partidos. Y vamos 5-5 lo que no es ningún drama. Ni mucho menos. También opino que ahora hay que ganar el próximo partido como sea, que Gran Canaria no se puede ir de Donosti de rositas. Se me antoja un punto de inflexión, un partido que puede marcar dinámicas, estados de ánimo… fundamental en lo anímico. Hay que ganar el próximo partido. Y lo mejor de todo es que creo que creyendo en lo que se está haciendo se va a conseguir. A mí me gusta mucho como juega al baloncesto el Lagun Aro GBC, su idea y planteamiento. Hay días que las cosas salen y otros que no, hay días que los tiros entran y otros que no; desde el principio de temporada dije que algún día Baron firmaría un 1/7 en triples y no pasa nada, lo mismo que ahora estoy seguro de que meterá cinco, seis o siete triples en algún partido con buenos porcentajes… y no me extrañaría de que ese día sea el próximo sábado ante el Granca.

    A lo que voy es que en el fondo, lo que está desarrollando esta temporada el Lagun Aro GBC, tanto en ataque como en defensa, todo su juego en sí, me parece acertado. Es mi opinión y puede que haya a quién no le guste… pero a mí no sólo me gusta sino que me ilusiona. Y en días como éste es en los que más creo que hay que confiar.

    Dicho esto, separemos lo que se hizo bien de los errores, centrándonos en el partido de ayer frente a la Penya. Era evidente que el GBC quería obligar a los verdinegros a jugar en media pista, es decir, no permitirles correr. Mientras Pepu mantuvo la defensa individual, la batalla estaba ganada, Salgado marcaba el ritmo y el equipo encontraba soluciones. Las defensas alternativas plantearon muchos más problemas y creo que aunque hubo ataques en los que se movió el balón con criterio y buscando siempre la mejor opción, también hubo un rato en el que la precipitación marcó el ataque y se abusó del triple. Ha habido días en los que se ha tirado más de tres que de dos, siempre y cuando fueran buenas decisiones y buenas posiciones de tiro no tengo ni una pega que poner. Ayer en cambio algunos triples están tirados un poco a lo loco, como cayendo en la trapa que ellos planteaban con esas defensas, esa invitación a caer en su juego y su ritmo. Fue ahí cuando el partido giró en nuestra contra.

    Y una de las razones que me invitan a confiar en este equipo es que cuando peor estaban las cosas fue cuando más templanza y mejores decisiones (en ataque) comenzaron a tomarse. La ventaja la tenía Panko y de diferentes formas se le buscó y encontró. Él asumió la responsabilidad, anotando o sacando falta en todas y cada una de las veces que encaró el aro. Y metió los tiros libres cuando más calentaba el sol. Ejerció de líder cuando se le requería y yo creo que es justo que la última bola fuera para él. Lástima que la fallara. La próxima seguro que la va a meter.

    Pero en ese lapso de tiempo, hacia el final de partido, desde que la Penya le da la vuelta y cambia el escenario, cuando el GBC estaba buscando recortar desventajas cortas, se mezclan defensas colectivas correctas y eficaces con errores individuales que nos cuestan caros. Creo que Javi Salgado es una joya para este equipo, me parece vital en el cambio a mejor, pero ayer comete un par de despistes que nos cortan las alas en plena remontada y es justo decir que si quiere guiar esta nave en momentos clave debe dejar de tener esos lapsus. Lo mismo digo de Jimmy Baron, su 1/7 en triples no me preocupa, pero sí que no cierre el rebote a English en la defensa decisiva del partido, ya estaba hecho, sólo había que capturar ese rebote tras llevarles a una mala decisión de tiro. Fue la clave en el momento más importante. Hay cosas que mejorar.

    También me quedo con la sensación de que si no sacan a Doblas del partido la película habría sido muy distinta. Su segunda y cuarta faltas (sobre todo esta última) me parecen de broma, de que no nos toman muy en serio. O de algo distinto y peor que no quiero ni pensar. Pero que el criterio arbitral fue distinto en un lado y en otro, sobre todo en momentos puntuales y muy importantes del partido, también.

    Pero como de lo único que nos podemos preocupar es de lo que podemos controlar y depende única y exclusivamente de nosotros, pensemos en qué tenemos que mejorar y qué tenemos que mantener a pesar de haber perdido. Yo creo que son muchas más las cosas que tenemos que mantener, en las que tenemos que seguir creyendo aunque hayamos perdido tres partidos seguidos, que las que hay que cambiar, que por supuesto también existen. Sin embargo, para mí, sería un error ponernos nerviosos y cambiar un planteamiento que a mi parecer es acertado y prospero. No tengo ninguna duda de que ahora es cuando más hay que confiar. Confiar en el equipo, confiar en el entrenador y confiar en lo que están haciendo. Yo creo que lo merecen y si lo hacemos nos devolverán esa confianza con victorias y, además, con buen juego. Vamos a ganar al Gran Canaria, al fin y al cabo, la derrota ante el Valencia no menoscaba una fortaleza en casa que viene de largo. Y no tengo dudas de que se va a prolongar.

    Me duele la derrota, y más en la manera en la que se produjo. Pero no tengo razón alguna para pensar que nos hemos alejado del buen camino.