De un imposible a otro. Todo con el mismo lado débil.
Sito Alonso en un momento del partido (ACB Media)
De lo imposible que se puso el partido en la primera parte, al imposible de que Baron vuelva a fallar un tiro libre decisivo que pudo haber dado la victoria al Lagun Aro. Del lado débil que supone perder a Panko en la posición de alero para tapar lo que parecen ya, tras sólo 2 jornadas, carencias estructurales de la plantilla.
No puedo, sin haber visto el encuentro hacer una crónica narrativa descriptiva del mismo. Me voy a la estadística para apoyar mi anterior párrafo.
Rotaciones
De lo dicho en la pretemporada: mucha rotación; jugar poco minutos intensos y banco para descansar; rotación de 10 u 11 jugadores;.. de eso pasamos a:
Panko 37,7 en 2 partidos
Baron 32,9 en 2 partidos
Vidal 32,3 en 2 partidos
Salgado 29,5 en 2 partido
Doblas 26 en 2 partidos
…y las rotaciones:
Lorant 17,1 en 2 partidos
Neto 13,1 en 2 partidos
Papamakarios 11,7 en 2 partidos
Adeleke 7,9 en 2 partidos
Betts 4,6 en 2 partidos
Si esto se confirma, primera máxima: equipo equilibrado, largo, con posibilidades, rotaciones amplias de máxima intensidad…
Recordemos que Salgado, Doblas, Baron, Panko fueron los señalados la pasada temporada como «discretos» defensores. Pues parece obvio en estos dos partidos que es necesaria la presencia en pista de los 5 primeros (al menos los 4 primeros) para tener opciones de victoria.
Con esta configuración de plantilla, como decía Telmo Asurmendi en la Tertulia de Play Barket Gipuzkoa, «Si Panko es el 4, entonces sobra un interior y falta un exterior…«
Porque siendo Panko el 4, está en sus números reboteadores de otras campañas, pero nadie desde fuera suple su ausencia. Además, los aleros contrarios, al menos en estos dos partidos, han podido con sus pares y dominado esa faceta y lo mismo los 4 rivales, ya que no es lo mismo Panko apoyando el rebote a sus dos compañeros interiores, que Panko sujetando a su par (interior y tan físico o más que él). Andy hace sus números y aporta su 100%, eso es obvio e indiscutible.
El rebote, en estos dos partidos, ha sido claramente dominado por el rival.(4,5 Rebotes Ofensivos más; 3,5 Rebotes Defensivos más)
Conclusión
Panko está muy solo. El desajuste de Panko, vista la carencia reboteadora de sus compañeros exteriores (Principalmente Baron y Vidal, dos escoltas naturales) y de aportación de los otros 3 interiores que no son Doblas (quien parecía iba ser el pivot de rotación y se está convirtiendo en imprescindible), es mayor y más negativa para el Lagun Aro GBC que para los rivales su polivalencia. Se necesita que los jugadores importantes estén en pista mucho más de lo que a priori, parecía que quería Sito Alonso. En los dos partidos han habido opciones de ganar, pero a costa de exigir mucho a 4 de ellos y demasiado al pivot reserva. Tiempo hay y también un problema que se empieza a antojar demasiado obvio y no fácil de solucionar, ya que lo que se supone es que Korolev, a partir de Enero, sea esa solución. ¿Cómo estaremos en Enero? ¿Como estará Korolev? No se puede esperar tanto.
Así pues, ¿ilusión? ¿qué tal exigencia a quienes deben aportar más?
Laso puede con Porfi (Noticias de Gipuzkoa) El Lagun Aro sigue sin conocer la derrota en el DA2016 tras vencer, en un duro encuentro, al aguerrido Valladolid y se coloca 4º en la clasificación de la ACB
Lagun Aro con los grandes (Diario Vasco) Úriz y Doblas lideran una remontada que coloca al Lagun Aro 4º en la tabla
Ocasión desaprovechada por el Balncos de Rueda (Norte de Castilla) El Blancos de Rueda Valladolid deja escapar en el último cuarto un encuentro que había dominado hasta ese momento con claridad
Cada partido que pasa me doy más cuenta de lo poco tiene que ver el Lagun Aro GBC de esta temporada con el de la pasada. El partido de ayer ante Valladolid es el típico que antes jamás se ganaba, el clásico freno a nuestra progresión, cosa que hoy en día parece historia. A nuestro equipo le faltaba ser capaz de desenvolverse con destreza en partidos feos, a contrapié, los que se disputan fuera del guión establecido. Y ahora, según parece, prospera hasta en estas situaciones. Esto me refuerza en la idea de que este equipo es mucho más de lo que ha sido nunca. Para ganar partidos como el que nos ocupa, hace falta cumplir ciertos requisitos que antes nos eran extraños y ahora cada vez más familiares. Por ejemplo, que si te cierran unas puertas, sepas como acceder por otras (circunstancia antaño utópica). Pero también, en un partido cuesta arriba, ganar el rebote por diez rechaces de diferencia, perder menos balones que tu rival y rozar el 90% en tiros libres son una buena base en la que apoyarse.
Y más allá del 4-1 y el puesto en la tabla, me ilusionan esas abismales diferencias positivas respecto a tiempos pasados. Porque algo ha cambiado y lo ha hecho en el mejor sentido. Tenemos un equipo que compite a las duras y a las maduras, con el viento a favor y en contra. Esto último sabía Porfi Fisac que no era la especialidad del GBC, que con el viento en contra los de Laso solían frustrarse. Pero solían, en pasado, ya no lo hacen. Ahora da la sensación de que el Lagun Aro es un equipo lo suficientemente maduro para capear el temporal durante más de tres cuartos hasta que aperece la oportunidad que han estado buscando todo el partido para dar el golpe de gracia. Y en medio de ese temporal, hay un capitán con mano firme para sujetar el timón. A Ricardo Uriz le han concedido tres triples. Prácticamente le han invitado a tirarlos cuando el GBC perdía por diez. Y los ha metido los tres.
Lo mismo puede decirse de Domen Lorbek, que también ha recibido una bonita invitación para mirar al aro y mal que bien la ha asumido, dando de paso un buen tono defensivo que su equipo ha agradecido. Con el que no quería contar Valladolid en la fiesta era con Jimmy Baron, y en un encuentro complicado para él, ha sumado, ha firmado un (meritorio) 3/7 en triples, incluido uno en la recta final de partido que le ha dejado claro al Blancos de Rueda que si pretendía acercarse en el marcador, de eso nada. Me gusta que el jugador llamado a ser la referencia ofensiva exterior del equipo sepa esperar su momento. En un día donde el partido no estaba para brillar, lo importante era salir airoso y Baron lo ha conseguido.
Exactamente igual que lo ha hecho David Doblas. Seguimos con la alternancia de buenos partidos para nuestra pareja titular en el interior; la cruz en esta ocasión para un errático aunque voluntarioso Albert Miralles y la cara para un David Doblas con evidentes signos de madurez.
Hay que tener en cuenta que el Lagun Aro venía de firmar porcentajes en los tiros de dos de 63% y 81% en los dos últimos partidos. Porfi, que no es tonto, ha querido cerrar esa puerta. Pero si te cierran una puerta… 44% en triples para meter 33 de los 59 puntos en juego (sin contar tiros libres), lo que supone más de la mitad.
Con todos estos ingredientes, un partido rudo, duro y trabado se traduce en una victoria más que satisfactoria y la confianza en el equipo crece por momentos. Ya sabíamos que cuando brilla el sol y el acierto aparece, nuestro equipo es competitivo; ahora comenzamos a entender que también puede serlo cuando se ciernen nubarrones y la cosa se complica. Bien por el GBC.
Y me surge la pregunta, ¿qué más se le puede pedir al equipo? Hasta el momento, nada. Pero pensando en lo que se avecina, existe otra asignatura pendiente en el debe del Lagun Aro. Y no es otra que el hecho de que cada vez que ha generado ciertas expectativas, la presión ha hecho presa del equipo y el bajón ha sido acusado. Es una realidad que el GBC firma un récord de 4-1, que le coloca como cuarto clasificado de la ACB, siendo además colíder de la Liga. No hay nada de malo en ello, más bien al contrario, y deberíamos poder decirlo orgullosos en lugar de temerosos por culpa de viejos fantasmas. A estas alturas, ya hemos matado algunos de esos espectros del pasado que vienen a recordarnos antiguas penurias, es hora de acabar también con este temor a aceptar que tenemos mimbres para algo más. Para algo más que sólo aspirar a poner dos equipos por debajo al final de la temporada. Para dar un paso al frente. Creo que hay que gestionar este tema con naturalidad, que no es ni una cosa ni la otra, ni euforias ni complejos. Disfrutemos del buen sabor de boca con el que nos vamos a casa y ya está.
Lo mejor de todo esto es que la próxima semana vamos a Madrid sin nada que perder, nadie le va a exigir al Lagun Aro una victoria frente a los de Messina. ¿Pero porqué no soñar con ella? También es cierto que el calendario va a complicarse y que una despensa llena de victorias dará calorcito cuando lleguen tiempos difíciles. Para eso no esta tampoco nada mal saberse cada día más solventes en casa. Por el momento, ya son cuatro las victorias de diferencia respecto a los puestos de descenso y sólo quedan ocho hasta las doce que suelen traducirse en salvación. Me temo que va a ser inevitable que cierto halo de euforia envuelva al equipo los próximos días, tan importante como saber abstraerse de las críticas en los momentos malos, va a ser hacer lo propio con las loas y los halagos que van a llover a partir de ahora. El equipo tiene que seguir con la misma actitud que viene mostrando: Vamos a por el próximo partido, que lo demás es accesorio.
Y antes de acabar, quiero hacer una pequeña reflexión sobre el asunto quizá más decisivo en la abismal diferencia que marca este Lagun Aro GBC. Es verdad que la riqueza del ataque es amplia, opciones y protagonistas para ejecutarlas los hay de sobra. Pero querer mantener este nivel y sacar este tipo de victorias sin defender, sería como querer que amaneciera por el oeste o como pretender alumbrar el día con luces de tungsteno. Un sinsentido puro y duro. Por suerte, absolutamente todos dentro del equipo están comprometidos con esa causa. Y es lo que está haciendo que un equipo otrora del montón, logre trascender entre la multitud. Tenemos un grupo con grandes dotes ofensivas, pero sin defender no vamos a ninguna parte. Lo bueno de todo esto es que con victorias como la de ayer, cimentadas en el carácter por encima del acierto, comienza a ser palpable una abismal diferencia.
4ª victoria y de manera consecutiva. Se iguala la mejor racha del club en ACB y se consigue un estupendo colchón para los siguientes encuentros.
En el deporte, aunque sea profesional, los estados de ánimo y las dinámicas de grupo son un factor mucho más importante de lo que se tiene en cuenta. Lagun Aro se ha llevado este partido por oficio, concentración y confianza de cada uno en sí mismo y en los compañeros. Blancos Rueda de Valladolid ha sido el rival duro y correoso que se esperaba. El tema es que este Lagun Aro no baja las manos. De momento no desconfía y sigue concentrado. El premio es una victoria que, ahora sí, permite empezar a soñar con un equipo ilusionante capaz de pelear todos los partidos.
Como decía en la previa, BRV tenía muy claro qué partido quería jugar. Defensa y pocas posesiones. Apretados en el marcador y a pocos puntos. Fisac sabía muy bien a quien debía negar que entrase en juego y a quien permitirle tirar a canastaconsintiendo sobre todo las penetraciones por el fondo para allí tener preparada la trampa. Esta vez el Lagun Aro no ha lucido en los tiros de 2 puntos (39%) y no encontraba la manera de no caer en esas trampas… hasta que una vez más los no habituales han dado un paso al frente. Ese ha sido Úriz. Una vez más Ricardo Úriz en el tercer cuarto se juega 3 tiros de tres puntos que BRV le permite (por trabajar en que no los tiren otros) y mete al Lagun Aro en el partido. De perder por 10 puntos y de estar atenazados y espesos en ataque, a entrar en el partido y frenar la progresión del BRV. En el último cuarto Laso va introduciendo uno a uno a los «pianistas» (adjetivo que mi compañero de asiento utiliza para definir a los Salgado, Baron, Skita, Panko… en vez de los «guerrilleros» Úriz, Sanchez, Kone…) y estos, consiguen producir en ataque y contener en defensa (23-11 de parcial en el último cuarto). BRV no puede superarlo. Van muy justos y pese a haberlo dado todo, esta vez, visto el estado de gracia del Lagun Aro, no es suficiente y la victoria cae merecidamente del lado donostiarra.
Destacado
– El estado de gracia del equipo. Todos aportan y a todos se les ve involucrados.
– OER 1,119 (75 puntos en 67 posesiones). En un partido trabado, los jugadores siguen siendo eficientes.
– DER 0,901.
Igualdad
– Sólo 8 rebotes ofensivos de BRV. Ambos equipos igualados en el control del rebote en su canasta, esta vez el Lagun Aro no ha tenido una sangría en este apartado.
GBC 44% (11/25)
– Una vez más el tiro de 3 puntos clave para el Lagun Aro. 33 puntos desde más allá del arco. Mientras los locales llegan a un gran 44%, los pucelanos penan su 25% (3/12)
– Valoración «+/-« Úriz +9 (con él +10, sin él +1) Skita 9+ (con él +10, sin él +1) Diego García +17 (con él +3, sin él -14)
– Valoración ACB NETA Úriz +7,6 (él 12, sus rivales 4,4) Doblas 6,2 (él 16, sus rivales 9,8) Van Lacke 3,4 (él 16, sus rivales 12,6)
– Valoración ACB+5+5 Doblas 40 (Val: 16, cuando el resultado es +/-5ptos: 19, cuando a falta de 5 minutos +/-5puntos: 5) Van Lacke 32 (Val: 16, cuando el resultado es +/-5ptos: 12, cuando a falta de 5 minutos +/-5puntos: 4) Baron 28 (Val: 11, cuando el resultado es +/-5ptos: 11, cuando a falta de 5 minutos +/-5puntos: 6)
– Posesiones Lagun Aro GBC 67 Baron 13 posesiones Doblas 12 posesiones Miralles 12 posesiones Blancos Rueda Valladolid 71 Van Lacke 14,5 Barnes 11 García 10
– OER Kone: 3 puntos en 1 posesión (OER 3,000) Úriz: 9 puntos en 4 posesiones (OER 2,250) Dumas: 10 puntos en 7 posesiones (1,429) Van Lacke: 17 puntos en 14,5 posesiones(OER 1,172)
4 victorias por 1 derrota, ocupando la 4ª posición provisional. Quedan 29 partidos para terminar la liga.
El Domingo visita el DA2016 el Blancos Rueda Valladolid. Partido, jornada y rival para empezar a fijar las previsiones y perspectivas de una temporada.
Balances tras la 5ª jornada parecen precipitados, pero las estadísticas y roles de los equipos y sus jugadores suelen quedar fijados y salvo picos de forma, lesiones o nuevos fichajes, varían poco. Así el Domingo se disputa este partido marcado en rojo en el calendario. El balance lo haremos por tanto después. Ahora centrémonos en el partido.
Apreciamos que el BRV se está consolidando como una gran defensa (la segunda mejor en los 4 primeros partidos) que le ayuda a conseguir el record de 3 victorias por 1 derrota. Defensa bien estructurada y llena de generosidad y esfuerzo colectivo. Todos defienden como uno y eso les hace un rival muy difícil. No es sencillo conseguir posiciones cómodas de tiro contra ellos. En el aspecto individual, el caribeño Eulis Báez está siendo el hombre más determinante. Bien secundado por el veterano Barnes mientras que Van Lacke va despertando de un flojo incio de liga y Dumas y Stanic repartiéndose la responsabilidad en la dirección.
¿Cómo ganar al BRV?
Sin duda, como he venido repitiendo a quien me lo preguntaba, el del Domingo es una excelente piedra de toque. A priori hablamos de un partido que vendrá definido por la defensa. Ganará quien mejor defienda y al BRV hay que defenderle con concentración y mucho esfuerzo. Su quinteto que más juega es el formado por Dumas, Van Lacke, Robinson, Báez y Barnes. Dumas es un base que destaca en el juego en transición y en su capacidad para penetrar para después asistir. Van Lacke es el desatascador del equipo. Desde la posición de escolta tira bien, penetra bien, tomas buenas decisiones… No ha comenzado destacando como la pasada campaña. Tal vez por recibir más atención por los rivales. Robinson no está destacando individualmente, pero aporta defensa e intensidad. Báez está siendo el jugador más resolutivo. Aprovecha los espacios que le dejan sus compañeros. Carga el rebote, corre el campo, ataca con el bote a sus pares. Barnes aporta defensa e intimidación y en ataque aprovecha las asistencias de sus compañeros. Stanic, el segundo base, aporta dirección en el juego estático López y García completan la rotación exterior. No tan buenos en defensa, destacan por su capacidad de tiro. Slaughter es el recambio interior. Luchador e intenso, lo intenta siempre.
Así para ganarles habrá que impedir que corran (donde Dumas, Van Lacke, Baez, Slaughter y compañía pueden hacernos un roto). Todos los jugadores deben ser atendidos. Con esto quiero decir que no se puede descuidar ni menospreciar las capacidades de ninguno de ellos. Si se centra la defensa en sus exteriores, los interiores pueden salirse y viceversa. Los ataques deberán ser consistentes y bien ejecutados. BRV destaca por su capacidad defensiva y para conseguir buenas opciones de tiro será necesario trabajarlas bien.
Conclusión
Partido difícil. Muy difícil. Ellos tienen sus objetivos mucho más claros. Saben a quien defender y cuales son las claves para que el Lagun Aro GBC carbure. Los donostiarras no pueden definir tan claramente los objetivos y deberán hacer un partido completo como colectivo y siendo capaces de encontrar alternativas eficientes si los llamados a marcar el partido (Salgado, Baron, Doblas) no se imponen.
Cuando una pauta se repite, suele querer decir que existe un factor común en dichas situaciones. Cuando esa pauta se repite en temporadas distintas y el único elemento coincidente es el primer entrenador, parece evidente que alguna responsabilidad tendrá. Esta sentencia, que en principio y después de un resultado como el de ayer, puede parecer demoledora y muy negativa, tiene una lectura positiva. No olvidemos que con Laso, el Lagun Aro GBC mantuvo la categoría varias jornadas antes de la conclusión de la liga y que los jugadores dieron un paso al frente en los momentos decisivos de la temporada. El Lagun Arosigue teniendo el problema de la defensa al base rival. La apuesta por fichar a un jugador como Sergio Sánchez y el estilo defensivo que Laso propone castigan al equipo en esa faceta. Jugadores de las características de Chase (18 puntos en 18,5 posesiones –OER 0,973- y sobre todo la sensación de dominar el ritmo del partido) son una pesadilla. También sucede parecido cuando el equipo rival tiene un 5 fuerte y duro. En este caso Battle (12 puntos en 13 posesiones –OER 0,923-, 2 tapones y 8 faltas recibidas). Doblas y Mirallesno tienen capacidad de por sí solos frenar a ese tipo de jugadores. Necesitan ayudas de compañeros. Si entonces el rival presenta un nivel de acierto en el tiro de 3 puntos del 45% (9/20) como ayer hizo el Blancos de Rueda, se empieza a completar el círculo. El último arco para cerrarlo es la cantidad de balones perdidos que fuerza al rival. La defensa (Fisac es sobre todo un estratega defensivo) , cuando rinde, tiene la característica de insuflar confianza al equipo. No es extraño que un equipo juegue mejor en ataque cuando su defensa funciona bien. Aquí es donde entra y se entiende la cita de Chuck Daily “El ataque puede ganar un partido, la defensa gana títulos”. El de ayer fue un partido de defensas (el OER del GBC fue de 0,861 y el del Blancos de Rueda del 0,865) y en ese caldo Fisac nada muy bien y Laso tiende a atragantarse. De partidos como el de ayer, la estadística suele ser algo que se obvia. No se definen las causas de la victoria o derrota por lo que a priori dicen los números. Sin embargo, una lectura algo más calmada de esos guarismos refrendan con datos esas sensaciones. Que lo de ayer fue más actitud que estrategia; más voluntad que táctica; más corazón que muñeca… Sí, claro. Pero también hay otra estrategia (la de la gestión de grupos), otra táctica (la de plantear soluciones ofensivas y defensivas para el partido en cuestión) y otras muñecas (la de quienes buscan el balón en los momentos calientes y la de los que hay que calentar para que busquen el balón). De nuevo asistimos a un alarde (estéril esta ocasión) por parte de Andy Panko. Esperemos que no se apague su luz. No es fácil mantener ese nivel y ni el bueno de Panko está exento de sufrir bajones durante la temporada. Siempre es mejor apoyarse en el colectivo y no en las individualidades.