En el día en el que Panko vuelve a ser el mejor, cede protagonismo por fin a quienes cogen su testigo
La de hoy es una calabaza. La contenta
No parecía durante la primera parte que el triunfo pudiese ser para el Lagun Aro. Y no lo parecía porque lo mostrado era lo mismo de siempre: SuperPanko y la garra de Vidal. Poco que enfrentar a un conjunto bien provisto de todo (bases, escoltas tiradores, aleros grandes, kilos y centímetros dentro…). La primera parte era un rodillo. El cambio vino después cuando el Lagun Aro se desató como quien ya no tiene nada que perder y de la mano de los ya comentados y de Neto y de Doblas y de Baron…aportando todos en lo que deben aportar, formando parte de un conjunto. De uno de esos «conjuntos complejos» de los que me hablaron y hablé por aquí hace bien poco. Uno no destaca si no es apoyado en sus compañeros.
Panko fue, una vez más, el mejor jugador. Lo fue porque como es habitual en él, sostuvo al equipo cuando las cosas venían mal dadas. Analicé su incidencia la pasada campaña en la que parecía que sólo jugaba bien cuando el equipo perdía y llegué a la conclusión de que no es así. Lo que ocurre es que el casi siempre aporta y cuando se gana hay otros que también se suman de forma significativa y no testimonialContra el CAI volvió a pasar. Al más puro estilo Jekill y Hyde. Sólo cuando él no estaba en pista el CAI conseguía sacar distancia. Hasta la segunda parte en la que el estado de ánimo cambió, el CAI temió perder y del Lagun Aro manaba confianza en modo de rebotes ofensivos de Doblas, robos de Vidal, penetraciones de Neto y triples de Baron.
Un paso. Un pequeño paso que deben tratar de consolidad en tendencia.
Como datos, os puedo decir que:
el Lagun Aro tuvo un OER de 1,04 (86 puntos en 82,5 posesiones) y un DER de 0,93 (77 puntos recibidos en 82,5 posesiones). Panko se jugó 26 posesiones (record de la temporada y puede que de toda su carrera en Donostia) con un OER de 0,923.
Betts y Doblas se jugaron 8 posesiones cada uno anotando 8 y 6 puntos y capturando 6 y 5 rebotes respectivamente. Hubo juego interior.
Neto rompió y supo encontrar a sus compañeros en un gran partido para el joven brasileño. Vendrán días malos, puesto que no es normal este rendimiento de manera constante (aunque ojalá se mantuviese).
Lo mejor de Baron fue que pareció dejar atras la obsesión que le atenazaba y jugó tranquilo esperando que el baloncesto llegase a él. Se subió al carro de la euforia y sus triples ayudaron mucho al equipo.
Lo dicho, cuando el Lagun Aro es algo más que Panko, puede ganar a cualquiera (o casi). Una vez más se demuestra que el baloncesto es también un estado de ánimo y un juego de EQUIPO. Contra el CAI salió la cara que fue cruz contra Estudiantes.
Poco interés competitivo tenía el choque entre Lagun Aro GBC y CAI Zaragoza con ambos equipos en la zona tibia y sin nada en juego.
Miralles la rompe (Foto Luis Garcia)
Para los donostiarras el mayor aliciente era ofrecer a su hastiada afición una victoria que dejase un dulce regusto de una temporada decepcionante en la que sí, se consigue el objetivo de la permanencia, pero con un juego ramplón y con la sensación de que se podía haber hecho más.
La previa del partido traía las noticias en forma de no presencia de jugadores como Alfonso Sánchez y Domen Lorbek por los locales y del internacional español Pablo Aguilar por los visitantes. Además Andy Panko era duda por un esguince de tobillo que de haberse producido su baja, hubiese dejado la rotación del Lagun Aro francamente coja (nunca mejor dicho). Afortunadamente para el Lagun Aro no sucedió y el americano jugó sus casi 30 minutos habituales.
El partido se jugó libre de presión y sin ninguna tensión clasificatoria, por lo que trajo consigo cierta relajación defensiva que propició altos porcentajes de tiro, pocas faltas personales y acciones espectaculares, personalizadas en las 13 asistencias de Javi Salgado y los mates de Miralles y Koné. Lagun Aro volvió a tener un rendimiento coral en el que todos los jugadores anotaron, destacando Baron con 21 puntos y la sorpresa de Lasa con un 100% en el tiro.
El CAI, sin Aguilar, no puso en especiales problemas a los interiores locales y dentro de un partido de mucho acierto, se mostraron más planos, tal vez fríos.
A la conclusión del partido se procedió a la despedida de la plantilla del Lagun Aro de su afición donde destacaron las ovaciones a Panko, Lasa, Baron y Sánchez.
Por parte del Lagun Aro destacó el doble-doble de Javi Salgado (10 puntos, 13 asistencias) que aprovechó la relajación defensiva general y nos brindó una muestra de su calidad. Por el CAI Zaragoza destacó Paulo Quinteros con 15 puntos y 4 asistencias, pese a no poder frenar a Baron en defensa.
Antes de comenzar, antes de darle un merecido palo al equipo por el partido del miércoles en Zaragoza, quisiera hacer una pequeña reflexión o diferenciación de conceptos, de ideas. Porque se me antoja relevante y fundamental que en este momento específico de la temporada entendamos qué debemos lamentar y que no nos debe frustrar. Es cierto que estamos atravesando un bache, que acumulamos cuatro derrotas seguidas y, especialmente, el día de Alicante nos ha hecho mucho daño. Pero me gustaría separar la preocupación por que el Lagun Aro se capaz de volver a prosperar de la frustración por no entrar en la Copa del Rey. No debería frustarnos. No debería ser una causa de enfado ni desesperación. Queremos que el equipo crezca, que progrese y el hecho de luchar por la Copa es un paso al frente, lo llevamos haciendo dos años seguidos y eso que éste ha sido uno de los más caros -si no el que más en la última década- y el equipo ha estado ahí hasta la penúltima jornada y eso que ha jugado más partidos fuera que en casa. ¿Nos tiene que amargar no haberlo conseguido? Ni mucho menos, cuando no era una exigencia.
Y entonces es cuando me surge la pregunta, ¿es ésta una peli que ya hemos visto, la misma que la temporada pasada? Tal y como yo lo veo, no. Y depende de todos que no acabe convirtiéndose en ella. El guión que conocemos es el siguiente: comienzo ilusionante, bajón terrible acompañado de decepción en el entorno del ecuador de la Liga y tardía reacción que salva los muebles pero deja un regusto agridulce. Ahora, llega un momento clave para que entre todos, no permitamos que se repita el cuento; porque si el equipo es capaz de reaccionar y en el próximo mes o mes y medio es capaz de darle la vuelta a la situación y ganar dos o tres partidos, la salvación estará al alcance de la mano y podremos disfrutar de la recta final de temporada. Para eso, para poder lograrlo, nos tenemos que implicar todos.
Porque si en este preciso momento cargamos contra el equipo, nos podemos estupendos y convertimos el Donostia Arena en un infierno para nuestro equipo en lugar de para el rival, flaco favor nos estaremos haciendo a nosotros mismos y al conjunto que queremos ver triunfar. Por eso, yo tengo la opinión de que ahora más que nunca, ahora que no resulta tan sencillo porque han aparecido las primeras dudas; mostremos un apoyo rotundo por el Lagun Aro GBC. ¿O acaso pensábamos que no iba a haber dificultades? Un equipo medio de la Liga va a pasar malos momentos, al que no le guste mejor que se haga del Barça o Real Madrid, ya verá qué bien; pero soy soy del Lagun Aro, a los duras y a las maduras. Eso no quiere decir que cuando haya que ser critico no se sea, no, no es eso. Pero creo que resulta fundamental justo en este instante cerrar filas y ayudarles ahora que lo necesitan; demostrarles que tienen mucha gente detrás.
Al fin y al cabo, con los pies en el suelo, ¿tan dramática es la situación? En absoluto. Hemos pasamos un mal momento y hemos bajado al 12º puesto. Tampoco hay que tirarse de los pelos por ello. Del juego desplegado últimamente creo que hay tela que cortar, porque desgraciadamente para nuestros intereses, el oxímoron mental en el vive este equipo le hace sacar lo mejor ante rivales complicados y dejárselo olvidado en cuando se le coloca la etiqueta de favorito. Si superamos cuanto antes la ofuscación generada por las últimas derrotas (sinceramente, la decepcionante actuación frente a Alicante ha hecho mucho daño) y volvemos a la ilusión de seguir creciendo partido a partido, todavía estamos en disposición de firmar una buena temporada.
La semana que viene llegará el momento de hacer balance de la primera vuelta, pero a pesar de que vayamos a cerrar la primera vuelta con las mismas victorias que la pasada campaña, el juego que despliega el equipo esta temporada marca la diferencia para bien.
Ahora bien, volviendo a la pura y dura actualidad de la competición y pensando en el partido que nos ocupa en este artículo, el de Zaragoza, resulta complicado encontrar razones para explicar la desoladora actitud defensiva que mostró el equipo, en el especial durante la primera mitad del partido. Exactamente igual que resulta difícil explicarse lo que pasó ante Alicante. La diferencia está en que en el partido frente a los de Vidorreta el equipo fue poco reconocible en ataque, mientras que en Zaragoza desapareció de la faz de tierra en el sentido defensivo.
Laso realizó un diagnóstico acertado de lo que sucedió, el CAI se hizo dueño del ritmo del partido desde el primer segundo y el Lagun Aro, que tiene recursos pingües y variados en ataque, cuando puede sacarlos, casi remonta el partido. Si no se juega esa insulsa y apagada primera mitad y se llega al descanso metidos en el partido, tal y como se jugó la segunda parte, se gana. Hasta dos veces se coloca a tres puntos el GBC. Pero ya era tarde para reaccionar.
Personalmente opino que el trabajo más urgente y apremiente para Pablo Laso y su cuerpo técnico no es sólo recuperar a los jugadores en el factor anímico, sino encontrar la manera no de volver a jugar como en los mejores momentos de primera vuelta, sino de progresar dentro de una idea de juego acertada. Por ejemplo, el miércoles en Zaragoza Jimmy Baron firma 20 puntos con buenos porcentajes y sólo dispone de 8 posesiones, cuando ha habido partido en los que ha gozado de entre doce y quince posesiones para él. Los rivales le van cono
Eso, y volver a defender con el hambre que mostraba el equipo a principio de temporada. Porque la desplegada ayer en el Príncipe Felipe fue floja y blandita. Es realmente complicado prosperar defendiendo así. Y no vale con ponerse después, hay que hacerlo desde el segundo uno.
También, para volver a la senda de la victoria tenemos que recuperar de manera constante la aportación de Salgado, Panko y Doblas. Los tres son vitales para nosotros, Andy y David son los cimientos de este equipo, comprendo que pueden tener un bajón, hasta el Bastita de Fuenlabrada tuvo tres partidos seguidos malos, pero les necesitamos y les necesitamos ya. Si Panko es capaz de dar un paso al frente esa progresión del equipo puede ser efectiva porque dentro de todo lo que nos da y que es un lujo tenerle, sabemos que es capaz de mucho más. En el caso de Doblas, ésta es sin duda su mejor temporada en ACB, hemos acusado un par de malos partidos que como cualquiera puede tener. Estoy seguro de que está centrado en acabar con esa situación cuanto antes y volver a marcar las diferencias como lleva haciendo todo el año.
El bajón de Salgado se nota menos, pero se nota. Y se nota menos por el hecho de que Ricardo Uriz está de lo más sólido y regular. Es matemático: siempre que se le ha dado confianza ha respondido y su trayectoria, sin alardes, es un gran activo para este equipo. Lo mismo pasa con Barón, no tuvo su día frente a Baskonia pero no creo que exista discusión en cuanto a que es un anotador fiable para este equipo. Hay que volver a encontrarle con más regularidad. El último de los seis jugadores que forman el núcleo duro de este GBC, Albert Miralles, quizá no esté siendo regular en los números pero sí en el esfuerzo y al fin y al cabo, siendo la última de las opciones para buscar el aro dentro del planteamiento de juego del equipo, su aportación es positiva para el equipo.
Pero, en resumen, si de los seis jugadores que sorportan el peso específico de este equipo, tres no están a un nivel inferior del que necesitamos, el grupo lo acusa.
En lo que a los jugadores de rotación se refiere, me quito el sombrero con Alfonso Sánchez. Su progresión es clara, hace ver sus ganas juegue un minuto o veinte y en Zaragoza casi lidera la remontada del equipo a base de echarle… pundonor. Si sigue así puede convertirse en un arma importante desde el banquillo, su labor es encomiable y aunque no le vamos a pedir 17 puntos todos los días, su paso adelante en ataque es necesario (en defensa siempre cumple). Que siga así.
Y por segunda semana consecutiva, no me lo puedo guardar. Nikoloz Tskitishvili se ha borrado completamente. Es un sombra, un alma en pena por el campo. Su defensa en Zaragoza fue una broma, de traca (bueno, si eso se puede llamar defender) y en los minutos que está sobre Pablo Aguilar, el granadino se convierte en una especie de Kevin Garnett cuando era más joven, anotando de fuera, penetrando, capturando rebotes de ataque… si a Scariolo le ponen ese tramo del partido le lleva a la selección fijo. No sé dónde se ha dejado la motivación este jugador pero ahora mismo no suma nada al equipo. Este Tskitishvili o Ignerski versión 2.0 no nos sirve de nada, el de hace un tiempo, que además de buscar sus tiros peleaba el rebote, le ponía ganas… sí que puede aportar. Pero así, el que tiene que ser uno de los primeros recambios y asumir parte del peso anotador cuando los titulares están en el banco, ha desaparecido y es una de las razones del bajón del equipo. Ya le vale.
Ahora bien, me preocupa más recuperar la mejor cara de David, Andy y Javi.
Y llega el último partido de la primera vuelta y es el Barça el que visita el DA2016. Aunque resulte extraño e incluso irónico, es de esos partidos en los que el Lagun Aro puede dar la campanada. No sólo pensando en lo sucedido la temporada pasada, sólo hay que mirar al último domingo donde se jugó de tú a tú frente a Baskonia. Se gane o se pierda, lo más importante es que este partido sirve de rampa de despegue para recuperar las buenas sensaciones, que sea desde ya cuando el Gipuzkoa Basket comience a demostrar que nuevamente va a ser un equipo duro de pelar y que en la segunda vuelta el Donostia Arena se va a convertir en un feudo infraqueable.
Yo no he perdido en absoluto la fe en este equipo. Y eso que en Zaragoza lo pasé muy mal viendo la imagen que ofreció. Sigo confiando y encuentro argumentos para hacerlo. La oportunidad de darle la vuelta a esta mala racha de resultados, de no vivir la misma película de la temporada pasada comienza ya; el que estará en frente es el campeón de Europa pero si algo define al GBC es que lo mismo que puede perder con cualquiera, puede ganar a cualquiera. Sólo necesita recuperar la confianza. Y con nuestro apoyo será más sencillo. Así que ahora más que nunca, ¡aupa GBC!
A la vista de resultados y calendarios, la victoria ante el CAI puede significar pie y medio en el objetivo de la permanencia. Bruesa encarriló el partido de la mano de un pletórico Panko (a quien espero que presenten para Tambor de Oro de la ciudad o reconocimiento similar), que lideró al Bruesa una vez más.
De la lectura de las estadísiticas esta vez podemos ver un mayor equilibrio en el reparto de los minutos. Los 5 jugadores del Bruesa que más jugaron fueron Panko, Marconato, Sánchez, Popovic y Hopkins. Entendiendo que Sánches es el mejor escolta, lo tomaré como tal en este quinteto, por lo que tenemos 1 base, 2 aleros y 2 pivots. En el CAI sucede parecido: Quinteros, Woods, Lescano, Green y Phillip. Es curioso cuando menos que en el CAI, salvo Woods, el resto del 5 que más juega sean sus «estrellas» de la LEB. En ese orden de cosas, Quinteros es el jugador clave en Zaragoza como lo demuestran las 23,5 posesiones (sobre las 95 de su equipo) que se jugó. Y si no atenemos a la eficiencia, no estuvieron mal jugadas (OER 0,936, sobre el 0,832 del equipo). El el Bruesa el jugador que más posesiones dispuso fue Sergio Sánchez 16,5 con un OER de 0,667 sobre el 0,989 del equipo. Como decía, una vez más Panko con 15 posesiones y un OER de 1,067 fue el jugador clave y desequilibrante, ya que el CAI no tiene capacidad para defender a un jugador como Panko (cuando éste está on fire y buscándose) Otro detalle significativo es el ya también reseñado del buen rendimiento de MArconato cuando tiene minutos y se enfrenta a jugadores de características similares a las suyas (envergadura, juego cercano al aro…). Me temo que, como lo de Urtasun, no tendrá continuidad. Hablando de Urtasun, creo que se ha ganado por derecho propio adelantar a López en la rotación. Tiene la misma capacidad desde el arco y mucho más físico para poder defender. De los de la ráza y el coraje (Doblas y Úriz), decir que reconociendo que están rindiendo muy por encima de lo esperado, en este partido se ha cumplido lo que se suponía al comenzar la temporada. Ellos son jugadores de equipo, de salir a predicar con el ejemplo, a dejarse la pien y marcar ese camino a sus compañeros cuando éstos se dejan llevar. Como no hizo falta eso, no destacaron y jugaron poco. No con ello, repito, dejo de valorar lo que han hecho y harán por este equipo, ya que su actitud es encomiable.
La victoria de la necesidad. Después de tres derrotas consecutivas y de no estar dando una buena imagen, Bruesa se enfrentaba a un rival directo y ganó por necesidad. Por imperativo legal. El partido comenzó con el Bruesa manifestando los mismos defectos del pasado: Mala defensa y atasco de ideas en ataque. CAI castigaba con un desquilibrante Quinteros la endémica mala defensa donostiarra. Era desolador ver que con un simple bloqueo indirecto se generaban tiros cómodos para el escolta argentino. En la otra canasta el Bruesa jugaba con sus jugadores demasiado estáticos. El balón estaba demasiado tiempo en las manos de los jugadores. No había pases. No había circulación de balón. El CAI, liderados por Quinteros (11 puntos en el primer cuarto), pero sólo por Quinteros (10 puntos el resto del equipo), dominaba el ritmo, el juego y el marcador. El segundo cuarto seguía las mismas costantes salvo que la entrada de Popovic emepzó a modificar la eficacia defensiva del Bruesa. Eso unido a los minutos de descanso que Curro Segura le dio a Quinteros cortocircuitó el ataque maño y de dominar por 10 puntos de diferencia a 4 minutos para la conclusión de la primera parte (23-33) se pasó al final 32-33. Lo más importante en este segundo cuarto fue la lesión de Sergio Sánchez y la confirmación de que Roe tampoco estaba para jugar. Sin mucha rotación posible, Bruesa encontró a Panko y Hopkins liderados por Popovic como pilares del equipo. Pese a ello y tras el flojo segundo cuarto de Quinteros (0 puntos), volvió a asumir el peso ofensivo de su equipo y volvió a marcar el ritmo del partido. Sólo tras el incidente con Popovic en el que el argentino utilizó las clásicas artimañas pamperas a las que el servio reaccionó mal, pero los árbitros entendieron que fue Quinteros quien provocó el incidente y éste se descentró y empezó a jugar contra el Bruesa y contra los árbitros. Iba para MVP de la jornada y acabó con unas correctas estadísticas y con la responsabilidad de la derrota de su equipo. En este ambiente épico es cuando el Bruesa se encuentra más cómodo. Popovic dirigió con criterio el ataque y contagió a sus compañeros en defensa. Panko se mostró presente en todos los aspectos del juego, ayudando muchísimo bajo ambos aros y sacando ventajas de su capacidad física. Hopkins dio un paso al frente tras la lesión de Roe. El nacionalizado español siempre consigue grandes actuaciones ante el CAI.
Bruesa ganó un partido importante para ellos con unos números no buenos en ataque, pero sí en defensa. Esta vez, después de ajustar su defensa sobre Quinteros y visto que nadie, salvo Green en el último cuarto, en el CAI acompañaba al argentino, Bruesa tuvo un rendimiento defensivo superior a lo que venía haciendo (DER 0,757).
En la estadística Más/Menos destacaron Starosta (+12), Guerra (+12), Panko (+8) y Doblas (+7). En la estadísitca cuando el jugador está en pista Doblas (+12), Popovic (+11), Panko (9) y Guerra (+1) La Valoración Sedena (en función de lo ajustado del marcador) dice que el mejor jugador del partido fue Green (9,10) seguido de Marconato (6,90) y Hopkins (4,50).
De las sensaciones que me quedaron después de terminar el partido, destaco la recuperación de Popovic. Si sigue en esta línea se consolidará como el Base del equipo. Esto puede llevar a Sánchez a jugar muchos minutos de escolta y creo que ésta sería la mejor opción si no se ficha a un escolta generador de juego (lástima Gomis…). Sigo sufriendo cuando veo defender al Bruesa. Pecan de ir a remolque del ataque rival y en ACB es dar demasiada ventaja. Importante victoria que tanto afición como equipo (por como declararon al terminar el partido) esperan que sea un punto de inflexión.