La vaca espanta perezosamente las moscas con su cola cuando molestan. Pace cómodamente cuando éstas revolotean sin incordiar
Con 2/11 en TC Rudy llegó a los 23 de VAL
Despierto y activo, el Real Madrid comenzó el partido marcando su nivel como diciendo «a esto jugamos nosotros y ésto es lo que tendréis que superar para ganarnos.« Actividad e intimidación en defensa, concentración, atacar la primera (y única) línea de contención defensiva del Lagun Aro, velocidad en el pase y timming en los desplazamientos...Un torbellino que soplaba demasiado fuerte y ante el que el Lagun Aro sólo podía agacharse para no ser levantado por los aires. Lo hizo. El Lagun Aro se agachó y cuando bien por méritos propios (la intensidad de Adeleke, la pillería de Salgado…) o deméritos ajenos (falta de concentración o exceso de confianza de Ibaka, Rodríguez o Carrol), cesó el vendaval, las moscas empezaron a molestar. Tanto como para ponerse por delante en el marcador. Tanto como para incordiar a un Real Madrid que sesteaba con sus rotaciones (¡qué bien le sienta el Lockout a los pudientes y a nosotros los aficionados!), que se sabía superior y jugaba con ello. El Lagun Aro nunca superó al Real Madrid cuando éste jugó con concentración y se aplicó. No pudo llegar a ese nivel y tampoco permitir que el Real Madrid no lo obtuviese cuando lo quiso. No tuve nunca la sensación de que Lagun Aro pudiese llevarse la victoria. Más bien me pareció la escena del hermano mayor que deja a su hermano pequeño acercarse para después sujetarle la cabeza con la mano mientras los manotazos se le diluyen en el aire.
Otra vez la defensa
El DER volvió a ser muy superior a 1 (1,11) mientras el OER se quedó en 0,99. El Real Madrid usó el 58% de sus posesiones lanzando de 2 puntos. 28/48, el 58% de acierto, lo que certifica que encontraron muchos, muchísimos tiros cómodos. ¿Porqué pasa esto? Desde luego por la calidad de los jugadores del Real Madrid, pero es una tendencia que se repite y eso también indica que el planteamiento defensivo del Lagun Aro lo consiente…o mejor dicho, no lo evita. Mucha presión al balón, mucha presión en líneas de pase y bloqueos directos, que si son superados dejan muy vulnerable el aro propio.
Pese a todo, tanto en esta como en las otras 7 jornadas se ha competido…pese a ello, tanto en esta como en las otras 7 solo se han conseguido 2 victorias por 6 derrotas y mantenemos la situación de que las cercanías de las canastas son el caballo de batalla de este equipo. Parece satisfacernos la actividad de Adeleke (quien parece que está haciendo lo que de él se le supone) y preocuparnos el nivel de Betts (quien no parece que pueda adecuarse por sus condiciones físicas a los planteamientos de Sito Alonso). Lo cierto es que el desequilibrio en el juego es más que evidente ¿Y si el potencial de este equipo es nadar y nadar para morir en la orilla? ¿Y si los rivales (llevamos ya 8 jornadas) conocen perfectamente como castigar las evidentes debilidades de este equipo? (otra cosa es que puedan hacerlo y/o que el Lagun Aro lo permita)
Lagun Aro mantuvo la cara durante todo el partido y su premio fue no llevarse un carro de puntos de vuelta a casa. También y sobre todo mantener un buen nivel de confianza de cara al siguiente partido, éste sí vital, ante el Lucentum Alicante. En ese partido, como siempre y como es evidente, se deberá conseguir el equilibrio en el juego para, además de tener las opciones que da la lucha y la entrega, se tengan las del talento para minimizar errores y potenciar aciertos.
El sueño (repetido) convertido en pesadilla (¿recurrente?)
Llull se va de Doblas y Baron para anotar después. Demoledor. (Luis García/ACBMedia)
¿Cuántas posibilidades hay de que se repita en 5 días una situación tan parecida? ¿Cuántas de que su desenlace sea tan fatídico para el mismo equipo? Pues eso es lo que pasó en el partido del Lagun Aro contra el Real Madrid. 76-73 (similar al 73-76 de la pasada jornada en Bilbao) y un triple fallado, seguido de un rebote y de un triple anotado. Y claro, todo esto eclipsa una actuación sublime de Andy Panko, un rendimiento más que aceptable de Koné, las enormes dificultades de Baron para encontrar opciones de tiro, el mal partido de Salgado… Ahora vendremos a decir que el arbitraje, que la última decisión de Arteaga, que si son Galgos o si son Podencos… Así otra vez hablaremos de lo injusto que es el mundo con nosotros y lo poco que nos merecemos tanto sufrimiento impuesto. Nunca son buenos análisis los realizados desde la emotividad. Claro que jode perder partidos así. Claro que molestan más si han habido errores no cometidos por tu equipo. Eso es obvio. De ahí a decir «la culpa es del árbitro» creo que dista un mundo. Baron y sobre todo Doblas (¡qué se aparta!) tuvieron opción de hacer falta a Llull en el bote (¡en el bote!) y no lo hicieron. Quien culpe al árbitro de esta derrota, sabrá porqué lo hace, pero se equivocao peor, quiere desviar atenciones.
Veo en el Lagun Aro GBC una tendencia positiva. Algo que me gusta. Cierto que el balance de victorias/derrotas sigue siendo mala desde el 7/5, pero veo un equipo que no baja las manos. Eso me gusta y me parece muy positivo. De los dos últimos partidos (BBB y Real Madrid), tenerlos ganados y perderlos… Cruel, duro, injusto(?),… ¿Quien pensaba que se podían tener esas opciones? Se tuvieron y eso fue debido a un buen juego por parte de Lagun Aro GBC. Llegados al momento de resolver, no supieron o no pudieron hacerlo. Así pues, el premio por hacer las cosas casi bien casi 40 minutos no existe. Se lo lleva el rival. Eso sí es injusto, pero así es la vida amigos: Dura, injusta y también placentera, divertida, sorprendente…
Del partido ante el Real Madrid. Pocas veces habrá una oportunidad tan buena para ganarles. Su crisis de identidad, los problemas de confianza, la falta de roles definidos y aceptados por sus jugadores… Una lástima. Panko, después de su desacertado partido en Bilbao, salió extramotivado y su actuación es como para guardarla en video y enseñarla. Más de 42 minutos en pista y sin atisbo de cansancio aparente. 31 puntos, 8 rebotes, 12 faltas recibidas… Liderazgo que casi consigue romper la dinámica del Lagun Aro esta temporada. Esa dinámica que dice que para que el GBC gane, Salgado, Doblas y Baron deben estar por encima de su media. Sobre todo Salgado, quien no pudo con la exuberancia física de Llull. Su OER fue de 0,58 (el del equipo de 1,01) y el equipo necesita a un Salgado resolutivo de cara a canasta. Otra clave fueron las pérdidas de balón. 18 en total, pero sobre todo las recuperaciones. De esos 18 balones perdidos, 13 fueron recuperados en juego por el Real Madrid. 13 opciones de contraataque, de jugar contra una defensa que no está estructurada… Ni el imperial Panko puede contra eso. La tercera clave, la defensa de Prigioni a Baron y la de los pivots merenguesen la defensa a de los bloqueos indirectos. Baron estuvo incomodísimo (7 tiros de campo, 10 tiros libres). Obtuvo faltas cuando penetró, pero nunca consiguió desbordar la defensa rival (1 sólo tiro de 2 puntos; 10 tiros libres fruto de 5 faltas provocadas -4 en acción de tiro- y una técnica a Tucker). Doblas y sobre todo Miralles continúan muy bien tras los bloqueos, pero tenían que corregir demasiado los tiros. Tomic, Mirotic, Fisher… demasiada intimidación. Lagun Aro anota el 40% en tiros de 2 puntos y el 41% en tiros de 3 puntos… No fue suficiente con los 31 (de 76) de Panko. Me gusta Koné. Hace muchas cosas en defensa que sus compañeros no pueden. El problema es que en ataque no existe. Ni busca ni se le busca. Con él en pista, sólo hay 4 amenazas (¡como mucho!). Sus opciones son tras rebote o Alley-hoop… Claro, que tampoco lo hizo mucho peor que D’or Fisher. En mi opinión Koné está rindiendo muy bien, pero no es determinante. Si hace falta amenaza interior, él no es el hombre ¿Qué ocurre cuando Doblas tampoco aporta esa amenaza?
Seguimos con la idea de crear una identidad y como bien apuntaba Borja Santamaríaen el DV, TRANSMITIRLA. Lo que queda de temporada, si no se consigue, puede ser un calvario y un pequeño lastre para el Club en el futuro. ¿Quien querría ir al DA2012 a ver a un equipo perdedor, blando, insulso…?
Lo que sucedió la mañana del domingo en el Madrid Arena no es justo en absoluto. No digo que no mereciéramos perder, lo que sí sé es que no tendríamos que habernos vuelto a casa con 30 puntos de diferencia. El partido apenas dura dos cuartos; el primero, de ensueño, y el segundo, que se convirtió en una auténtica pesadilla. Qué quieren que les diga, en mi opinión, el Real Madrid-Lagun Aro GBC estuvo total y completamente condicionado por la actuación arbitral. No por decisiones puntuales sospechosas, no; estuvo marcado por dos varas de medir completamente opuestas en ambos lados del campo. Es verdad que desde el segundo cuarto no pudimos ver la mejor versión del equipo de Laso, pero también es cierto que no le dejaron. Cuando los blancos subieron su nivel de intensidad y agresividad en defensa, la connivencia arbitral propició una diferencia en el marcador que no se me antoja justa ni real.
Era muy fácil pitar contactos tontos a Doblas o Panko e igual de sencillo era obviar defensas madridistas que no es que se acercaran al límite de la falta, es que lo sobrepasaban ampliamente. Los contactos y el uso de las manos de Tucker sobre Jimmy Baron rozaron lo indecente. Todavía me pregunto cómo el Madrid se pasa todo el segundo cuarto sin serle pitada una falta hasta que en los últimos segundos le señalan la única en ese parcial. Ahí quedó condicionado el partido para los restos. Pero de esto nadie se va a acordar en unos días, quedará la derrota y a nosotros las ganas de saber si el GBC podría haber plantado cara al Madrid en un choque de igual a igual. Desde luego, que el principio fue prometedor; pero sólo nos hizo falta observar los primeros minutos del segundo cuarto para darnos cuenta de que, aunque quisiéramos, no nos iban a dejar salir con la victoria de allí. Llevamos con el tema de la falta de respeto arbitral hacia el GBC desde la primera jornada, en Madrid fue algo tan evidente como frustrante. Y no es justo.
Le podemos dar todas las vueltas del mundo a lo sucedido, mirar las estadísticas mil veces; los 25 balones perdidos, el bajísimo porcentaje de tiro… da igual, todo está condicionado por lo que a unos les permitieron y a lo que a otros no. Lo realmente relevante en este momento es, primero, pasar página cuanto antes, interiorizar que sólo es una derrota y que no pasa nada y no permitir que esto nos afecte ni un ápice, sobre todo en lo moral. Ahora sólo importa llegar al viernes en las mejores condiciones posibles, sobre todo anímicas. La confianza en el equipo sigue siendo absoluta.
Luego está lo que podemos aprender de este partido. Y va sobre prosperar ante las adversidades. Va a haber más días que nos piten mal, que el equipo contrario tenga bula arbitral para hacer lo que le plazca en defensa porque no nos vamos a sorprender ahora de que hay ciertos equipos, entrenadores y jugadores a los que se les mide con otro rasero. Y aún y con eso, cuando nos toque como ayer, debemos ser o intentar seguir siendo competitivos. Porque en lo que a basket se refiere tenemos armas para plantar cara. No se dejen engañar por el resultado de ayer porque no es justo.
Y más allá de todo lo que escapa a nuestro control, preocupémonos desde ya de lo que sí depende de nosotros. Porque igual de real es que un buen número de balones los perdemos por una mala toma de deciones; que más veces de las deseadas jugamos a canasta en desventaja, y no hablo de tirar con un defensor encima, sino de jugárnoslas uno contra dos o uno contra tres en lugar de prosperar en busca de una mejor opción -algo que ayer no era sencillo, dicho sea de paso-.
Pero hay que entender que nuestro segundo cuarto, más allá de lo que piten o dejen de pitar, no ha sido lo que podemos esperar de este GBC. Los cambios, sobre todo en el interior, no han dado la talla. Y en el exterior, más que cualquier otra cosa, me preocupa la falta de un anotador solvente cuando descansa Baron. Ése debía ser Lorbek y es cierto que su falta de confianza o acierto no se lo está permitiendo por el momento. Sería fácil hacer sangre con Alfonso Sánchez pero no creo que sea justo, hay que entender cuál es su rol y todo lo que nos da. A Kone y Skita sí que se les debe dar un buen tirón de orejas, salieron y no sabían de dónde les daba el viento…
Algo que se está convirtiendo en normal en esta primera parte de temporada es la diferencia entre jugar en casa y fuera para Ricardo Uriz. El capitán está siendo brillante en el Donostia Arena, su influencia sobre el partido ha sido siempre amplia y positiva. Por desgracia, lejos de Illumbe aún no ha conseguido sentirse cómodo. Pero seguro que lo hará, ya nos lo ha demostrado muchas veces. Otra realidad es que cuando las cosas se tuercen, hay una serie de jugadores que nunca cejan en su empeño. Con mejor o peor suerte, pero no se rinden jamás. Aunque ayer no fue su día, Uriz es uno de ellos, pero el caso más evidente es el de Albert Miralles. Sigue y sigue pase lo que pase. No hay que acordarse sólo cuando ganamos. Y ayer fue el mejor. Sobre esta lucha, Doblas y Panko son siempre de los primeros en acudir, sin ambajes, sin excusas, no dan cuartel. Pero ayer no les dejaron a ninguno de los dos. Y me da pena y me da rabia quedarme con las ganas de saber qué habría pasado si les hubieran respetado, puede que saliéramos perdiendo igualmente, pero nos quedamos sin saberlo.
Y sobre Jimmy Baron, qué se puede decir… Mientras le dejaron ofreció una exhibición de su clase. Después se convirtió en la víctima de una defensa procaz y sucia que su permisividad roza lo obsceno. Un jugador de sus características tiene que acostumbrarse a ello y seguir encontrando vías hacia el aro, porque ya se puede ir acostumbrando a defensas férreas sobre su persona. Pero de lo dicho, pienso lo mismo al revés de lo que le pitaron a Doblas cuando protegía su aro… Injusticia pura y dura. Que en este partido acabemos con ocho faltas más que el Madrid (y eso que lo maquillaron al final), que en el segundo y tercer cuarto ni se acercan al bonus, habla no de errores puntuales, que lo mismo que los jugadores fallan tiros los árbitros se pueden equivocar. Pero no, aquí hubo diferencia de criterio. ¿De verdad hace el Madrid una sola falta en todo el segundo cuarto? ¿Seguro? ¿En serio?
Así, lo que era una mañana de domingo en la que muchos nos levantamos con ilusión para ver el partido, se tradujo en una tomadura de pelo, una pérdida de tiempo, un simulacro de partido. No quiero ni pensar en cómo se sentirán los aficionados donostiarras que pudieron desplazarse a Madrid… que les devuelvan el dinero. Pero sinceramente, en este caso, no creo que esto sea culpa la tenga el equipo de Laso; el GBC no ha firmado su mejor partido pero ni mucho menos mereció ese castigo.
Y lo voy a dejar claro una vez más, no digo que se pierda por los árbitros. El GBC no ha jugado bien. Pero honestamente pienso que el juego ha estado del todo condicionado por el arbitraje. Y que esto no es justo.
Quizá esté yo muy equivocado y he visto otro partido. En cualquier caso, no decrece un ápice mi ilusión y confianza en este equipo, voy a borrar cuanto antes de la memoria lo sucedido en el Madrid Arena y voy a centrarme únicamente en lo que viene el próximo viernes, que nada más y nada menos significa el primer plato fuerte de la temporada en el Donostia Arena 2016: el derbi frente al Bizkaia Bilbao Basket, un duelo en el que no albergo dudas de que nuestro equipo puede darnos una nueva alegría. Si lo que pasó ayer refuerza incluso la motivación del equipo, si ha herido el amor propio de unos jugadores que son conscientes de que el resultado final no hace justicia a sus capacidades, seguro que el viernes veremos otra vez la mejor cara de un GBC que seguro estará arrancándonos de nuevo aplausos por su buen baloncesto. Hoy, más que nunca, ¡Aupa GBC!
Otra vez contra un grande se roza la heroica… y van…
En casa del Real Madrid, un equipo de un gran nivel atlético, con una plantilla que ya demostró en Donostia en el partido de ida que si juega concentrada, no permite al Bruesa ni acercarse. Posiblemente se dieron varios factores. Por un lado la relajación merengue y por otro el jugar sin nada que perder del Bruesa. Así se explica el gran acierto en el tiro y el poder anotar 61 puntos (pese a que te anoten 50) en una parte. La segunda parte, viendo que el partido peligraba de verdad, los blancos apretaron y en la prórroga se llevaron la victoria. Lo mismo podía haber ganado el Bruesa. Mi lectura del partido hubiese sido la misma. Eso sí, con una victoria menos que conseguir en lo que queda de liga y eso para el Bruesa hubiese sido muy importante. Mi lectura de este partido y de los últimos disputados por el Bruesa, es que a los donostiarras les puede la ansiedad. No creo que tengan un problema de aptitud. La plantilla tiene jugadores calidad contrastada. Tampoco de actitud, porque si este fuese el problema tampoco rendirían como lo hacen ante los grandes. En mi opinión su problema es el control de la ansiedad. Saben que se la juegan en los partidos que tienen que jugar en Ilumbe contra los rivales directos y los antecedentes no son buenos (Menorca, Granada). La presión les bloquea y es el caballo de batalla del grupo. El próximo rival, el Cajasol, vendrá con la necesidad de ganar, pero sin la presión de perder (lo hacen todo el tiempo y todos esperan su derrota). El Bruesa debe mostrar autoridad es esos partidos y ya se sabe la autoridad no se da, sino que se gana. Para ello deberán jugar con la calma y el orden suficientes; con la humildad y concentración necesaria; con el deseo y determinación obligada.
Las crónicas del partido hablan bien a las claras de lo que percibimos quienes asistimos al partido de ayer. El Bruesa jugó sin intensidad y sin confianza. El Real Madrid aprovechó la ocasión para ganar una dosis de autoconfianza ante su flojo inicio liguero. Para los blancos (lilas ayer) el partido fue un entrenamiento, para los donostiarras una pesadilla.
El Real Madrid venía con muchas dudas respecto a su rendimiento. Tras perder en la jornada inagural ante Unicaja, ganó in extremis a un Granada que con Hunter, Borchardt y Maric supieron frenar la supuesta superioridad física de los madrileños. El Madrid, sin Raul López lesionado, flojeaba en la posición de 1. Pepe Sánchez no tiene capacidad física para frenar a sus pares y Llull paga su juventud ante defensas que le obligan a pensar.
El Bruesa tenía a todo sus jugadores, salvo en vinculado San Epifanio, en disposición de jugar y con la ventaja de no haber disputado partido entre semana. Sobre el papel, añadidas a las lógicas diferencias presupuestarias de cada plantilla, el Bruesa era superior en el Base.; en el escolta el Madrid ganaba con Bullock aunque Bruesa tenía más efectivos para intentar la defensa del americano; en el alero Panko estaba sólo ante Hosley y Mumbrú, por lo que tendría que cuidar sus faltas personales; el 4 estaba más igualado. Por un lado el músculo de Masey y la agilidad y experiencia de Roe y Hopkins; el 5 Reyes y Papadopoulos contra Marconato y Doblas. Ventaja blanca… Todo esto se vino abajo ante las carencias defensivas del Bruesa. No sólo no podian sino que aparentaban no saber cómo parar a un Real Madrid que ante una defensa lenta de piernas, supo leer perfectamente todas situaciones del juego. Bruesa no paró las constantes penetraciones de los madrileños y tampoco realizaban ayudas. Cuando alguno lo intentaba, lo hacía despacio y dejaba abierta la asistencia (generalmente a un Reyes que debió aburrirse ante la poca competencia del contrario). Por su puesto la segunda ayuda ni se acercaba, por lo que el Real Madrid no necesitó tirar de 3 puntos para conseguir 54 puntos al descanso. Pero ya sabemos que el Bruesa no es un equipo que se prodigue en defensa. Eso sí, en ataque el equipo tiene calidad… pues ayer no. El EQUIPO no tuvo calidad. Sin circulación de balón, sin buenos bloqueos, sin cortes de los jugadores son balón, las canastas del Bruesa fueron más fruto de las decisiones individuales de algunos jugadores que de las ventajas generadas por un buen juego colectivo.
Haciendo un análisis de los números del partido destacan muchas cosas:
Reyes domina con insultante facilidad. 20 puntos y 9 rebotes al descanso. 30 de valoración. Acaba el partido con 29 puntos, 13 rebotes, 9 faltas recibidas y un 72% en acierto en los tiros de campo. 40 puntos de valoración ACB. Doblas y Marconato hacen entre los 2 19 puntos, 9 rebotes, 1 falta recibida y un meritorio 67% en tiros de campo.
Eficacia oensiva y defensiva. Antes hablaba de la fluidez del ataque del Real Madrid en contraposición a la actitud pasiva y poco dinámica del Bruesa. El OER del Real Madrid superó el 1, llegando a 1,093. Pudo ser más si lo smerengues hubiesen acertado más desde la línea de tiros libres (62% de acierto). Con el mismo número de rebotes, dispusieron de 1,5 posesiones más debido a que forzaron más pérdidas de balón que los donostiarras. Bruesa tuvo un OER de 0,923. La diferencia es que el Madrid consiguió 0,17 más por cada posesión.
Valoración más/menos. El mejor quinteto del Bruesa, sería el formado por Popovic (-4), Úriz (0), Panko (+8), Hopkins (-1) y Roe (0). Por el Real Madrid serían Llull (+16), Bullock (+6), Reyes (+8) Hervelle (+18) y Mumbrú (+4)-En realidad debería ser Marko Tomas con +5, pero debido a os pocos minutos que jugó, así como a la escasa diferencia, estimo que es mucho más significativa la inclusión del alero catalán-.
Respecto a esta estádistica cabe reseñar, aunque sea anecdótico, el valor de Pepe Sánchez (-2), de Massey (-4) y de Papadopoulos (-6). Por el Bruesa Urtasun (+4), Andrade (+2), López (-10) y Marconato (-10).
Este puede ser el sentir de quienes vimos el partido: Mala defensa. falta de ideas y confianza. Ataque que en vez de atacar se defendía… Bien, es el Real Madrid, sólo llevamos 2 jornadas… «Excuses are for loosers» (Las excusas son de perdedores). El Bruesa en ACB tiene que ganar todos sus partidos en casa y aprovechar que el Madrid nos visita pronto. La preparación de estos equipos suele estar encaminada a obtener su pico de forma en la Primavera. Equipos como Granada, Fuenlabrada, Kalise Canarias, Iurbentia Bilbao… nos han eseñado en otras temporadas que hacer los deberes en la primera vuelta es fundamental. No digo con esto que haya que ganar al Madrid sí o sí, sino que hay que enseñar los dientes y jugar para ganar, no para hacer números.
El próximo partido en Sevilla ante un equipo que como habitualmente ficha mucho en verano. Una buena oportunidad de resarcirse y de devolver un poco de tranquilidad al aficionado ante en inminente calendario que espera al Bruesa.