• Una historia sencilla de harina, agua y sal

    Una historia sencilla de harina, agua y sal

    Paisaje panarra
    Crestas agrestes de pan bajo la luz del invierno (cbelio – Palma – 2018).

    Recuerdo la primera vez que hice pan. Recuerdo que lo hice para llevarlo un domingo a una comida en familia. Como muchas de las cosas que hago de un tiempo a esta parte, primero fue mi curiosidad y después internet. Yo no sabía nada, sólo la sospecha de que pan hemos hecho durante milenios y que mi abuelo, allá por Yesa (antes de verse sumergido bajo el pantano) fue panadero. Así pues me lancé a buscar y leer. No fue al principio, pero llegué al El foro del pan. ¡Aquello fue el vergel donde saciar mi sed de conocimiento! Recetas, panaderías, tiendas dónde comprar harina y material…y la masa madre…pero esa es otra historia.

    Soy como soy y pese a recibir el consejo de probar primero, decidí que no, que mi primer pan sería el que iba llevar al examen de mi familia. Pasé dos días con una masa que crecía y no sabía formar y que para que no se desmoronase, coloqué sobre un trapo de cocina nuevo que lavé a mano sólo con agua y dos tetrabricks de leche que hacía de tabiques.
    Pasé la prueba de la familia, pero sobre todo tuve La sensación. La de que hacer cosas con tus propias manos te lleva a un estado de armonía total.

    Después de aquello, seguí haciendo pan y enganchándome al panarrismo. Tuve la gran suerte de vivir desde dentro The Loaf in a Box. De allí pude salir panadero, restaurador, experto en vino en Londres…pero esto, también es otra historia.
    Me aparté un poco, por los avatares de la vida, de las masas, pero recientemente he vuelto. De manera simple y por el mejor de los motivos: hacer pan para mi familia. Panes sencillos para desayunos acelerados entre semana y pausados de fin de semana.
    Cada vez que hago la regla de tres del porcentaje panadero para pesar los ingredientes; el momento de meter las manos en la húmeda masa; la magia de amasar y sentir el desarrollo del gluten, cada vez que pienso en pan, vuelve a mi la armonía de sentirme bien. Pleno.

    Placeres cercanos, humildes y plenos. Pan y salud.

  • Donostia – Sant Sebastià

    Donostia – Sant Sebastià

    Palos, tambores, barriles y demonisEste va a ser mi primera víspera de San Sebastián fuera de la misma. No siempre la he celebrado, por lo que no voy a ponerme ñoño, pero supongo que es algo que los donostiarras llevamos marcado en nuestro ADN. Más si cabe cuando no se está en Donostia.

    Así que heme aquí, en Palma, donde se eligió también a aquel soldado romano que renegó de su condición y murió ajusticiado por cientos de flechas.
    Aquí también es fiesta mayor y se celebra en las calles. Cambiaré los palillos, tambores, barriles y marchas, por «torradoras» por la calle, conciertos y demonis.

    Pienso disfrutarlo, como también pienso disfrutar de la añoranza de no estar por las calles de Donostia.

    Porque la celebración es con las personas que tenemos cerca y que tenemos presentes. Gora Sant Sebastià! Viva Gu ta gutarrak!

  • La primera lluvia

    La primera lluvia

    Debo ser la única persona en Mallorca que sonríe. Llega la primera lluvia y cae fina. Tal vez por eso sonría más. Es lluvia que moja despacio y constante; que hace charcos en las imperfecciones de la acera. La veo, la oigo, la huelo, la siento.

    Me lleva a otras lluvias. A las cantábricas. Aunque sé que sólo es mi deseo, porque no es un cortina húmeda, porque no se mezcla con el yodo de las olas que saltan. Pero es lluvia que viene con aire fresco que revive mis pulmones. Es lluvia que me lleva a esa morriña que alegra, que me imbuye en algo que es parte de mí.

    Hola, lluvia, te echaba de menos.

  • Tabakalera, con «k»

    Tabakalera, con «k»

    Pues qué queréis que os diga: No me gusta.

    Van pasando los años y no aprendemos. No sé dónde creemos que reside la definición de la palabra «cultura» o «patrimonio». En esta ocasión, nos la hemos vuelto a cargar y por partida doble. Además, gastando ingentes cantidades de Euros que no nos sobran particular ni públicamente.

    La Tabacalera era un edificio catalogado como «PATRIMONIO CULTURAL» entre otras cosas porque Cultura es aquello que hacemos día a día y en esta sociedad industrial en la que vivimos (cada vez menos), las fábricas eran y son Cultura.
    ¿Donostia necesitaba un centro para reactivar, potenciar, etc., el arte contemporáneo? Seguramente. Y Seguramente, el edificio de la Tabacalera tal y como estaba era mucho más adecuado.

    Pero no. Hay que modificar lo que otros hicieron; que se note que nosotros hemos pasado por aquí. Y la ocurrencia no es otra que hacer un levante de la altura de 2 pisos más para poner una cúpula que iba a ser de cristal y ahora es de metal. Tócate los pies. Un edificio que fue historia de un barrio, de una ciudad, ahora está humillado por una cagarruta descomunal. «Que se note que hemos estado aquí»

    ¿Sabíais que por esta intervención el edificio ha perdido su catalogación patrimonial? Pues sí, una intervención tan monstruosa, se ha cargado la historia que contenía el edificio. Seguramente en esa cagarruta descomunal se comerá muy bien y con unas vistas sublimes, pero yo creía que Tabakalera, con «k» iba a ser un centro de promoción y difusión del arte contemporáneo…

    Ojalá el edificio se llene de arte, el barrio de actividad y la ciudad sea un foco también en este ámbito, pero la obra, en mi opinión, es otra patada a la humanidad y una nueva Loa a Satán.

     

    PD: Aquí os dejo un blog muy interesante sobre el Patrimonio histórico y cultural de Donostia: San Sebastián Patrimonio Cultural.

  • ¿Sabemos lo que comemos?

    ¿Sabemos lo que comemos?

    2015-07-24 22.19.47
    Geralds Bar, nuestro bar en Gros, con nuestros invitados y clientes.

    Mi opinión no es objetiva ni lo pretende. Mi opinión es crítica y preocupada. No siempre lo fue, ya que durante mucho tiempo, me dejaba llevar yo también. Pero hace casi el mismo tiempo que empecé a dudar. Lo hago mucho. Dudo de las cosas; las cuestiono y trato de encontrarles su valor. Esto va de comida, de Donostia, tal vez uno de los epicentros gastronómicos mundiales.

    Pulled pork
    Pulled pork, o desmigado de cerdo para quienes no sean #putosmodernos

    El verano pasado conocí a Gerald Diffey y junto a su socio Mario di Ienno, hemos emprendido una aventura gastronómica ni más ni menos que en mi ciudad: En Donostia. Hemos incorporado a personas y profesionales como Loren Herrero y Nick Hughes en la cocina y tenemos a tres jóvenes: Lidia, Xabi, en la barra, y Raul en la cocina, que tienen la misma pasión que nosotros y un futuro espectacular. Pero vale de mirarse el ombligo. Esto va de lo que está pasando mientras nosotros queremos creernos otra realidad: la de los artículos en periódicos internacionales que dicen que Donostia es «El destino» gastronómico del mundo…Sí, amigos, sí. Estamos en el punto de mira de todos aquellos que, cuando planean viajes por el mundo, tienen una premisa clara: El buen comer. Ya…¿pero es oro todo lo que reluce?

    Totilla de huevina
    Totilla de huevina

    Ya hace algunos años (tres), Marti Kilpatrick me dijo: «Veo que a Donostia le está pasando lo mismo que a Barcelona, que se ha convertido en el parque de atracciones de Barcelona». Y tenía razón. La parte vieja donostiarra es ya un parque de atracciones del pintxo. Ferias pensadas para captar guiris con sus cámaras; camareros que ofrecen platos para que los llenen de pintxos. Tradición plastificada para su consumo rápido. y ojo, puede que no estuviese mal del todo si la calidad, la honradez y la coherencia prevaleciesen por encima de todo…pero no. Huevina, patatas congeladas, mayonesa de polvos, croquetas congeladas, surimi en todas sus variantes, pan super aditivado y, eso sí, luces blanco-azuladas de LED y fotos de deportes rurales sobre pareces de plástico blanco.

    ¿Hablamos de las bebidas? No cambia mucho el discurso y es una pena. Vinos muertos y sin ninguna personalidad; refrescos de cerveza (eso sí, en vaso de sidra, que entre mucho alcohol) en los que predomina el precio (para el hostelero y el fabricante, no para el cliente) y no la calidad…por no hablar de la higiene de sus conductos…¿sabéis cuando una cerveza sabe a jabón o a pedo? Pues no, no es normal y deberíais reclamar. Refrescos llenos de azúcar… Todo vale si aparenta y se da mucho.

    Lo dicho, no soy objetivo y por eso me he metido en esto. Porque quiero dar productos frescos cocinados de manera honrada y sin atajos. Quiero dar bebidas que además de hidratar o emborrachar, te digan algo; quiero atender a mis clientes como atiendo a mis amigos cuando vienen a mi casa. ¡Sí, eso es! ¿O es que en tu casa ofrecerías mierda en bote a tu familia, amistades, invitados? Donostia está en el foco gastronómico mundial, pero no dejemos esa responsabilidad a los estrellados de Michelin. Seamos todos quienes digamos no a «mierda vitaminada».

    ¿Es demasiado tarde?

  • Anochece

    Anochece

    Se hace de noche en mi habitación. Hace un rato que salió el Sol. Ya se ha puesto.
    Hoy Santa Lucía conserva la vista a quienes más la necesitan. Modistas.
  • OER, DER y estadística

    OER, DER y estadística

    Offensive Efficiency Ratio, o la Eficiencia ofensiva de un equipo. El OER no es más que un cálculo de la cantidad de puntos que un equipo consigue en las posesiones que disfruta. La fórmula es Puntos dividido entre Posesiones y también puede ser aplicable a cada uno de sus jugadores. La fórmula utilizada para calcularlo tiene dos variantes. Los hay que entienden que los rebotes ofensivos son una posesión más y los que entienden que son otra oportunidad en la misma posesión. Yo estoy más en el segundo caso, así que aplico la siguiente fórmula:

    OER=PTS/(TCI+(TLI/2)+BP-RO)
    Donde PTS son los puntos; TCI son los Tiros de Campo Intentados; TLI son los Tiros Libre Intentados, BP son los Balones Perdidos y RO son los Rebotes Ofensivos (que se restan porque dan otra oportunidad de lanzamiento o de pérdida de balón, pero no es una nueva posesión, sino una extensión de la actual). Así calculo las posesiones de cada equipo.

    Defensive Efficiency Ratio, o la eficiencia defensiva de un equipo. El DER es lo mismo que el OER del rival. Los puntos obtenidos por el rival dividido entre las posesiones. A diferencia del OER, el cálculo individualizado del DER de cada jugador no es tan sencillo, por no decir imposible ya que habría que tener en cuenta los puntos anotados por sus defendidos, pero habría que tener en cuenta si se defiende en zona, si las canastas son debidas a una mala defensa colectiva, etc. Por lo tanto, el DER se aplica exclusivamente como un factor general del equipo.

    Como sabéis, las estadísticas generales, las que la ACB utiliza para valorar a los jugadores, las cojo con pinzas para ver el ellas aspectos como la cantidad de tiros, el ratio asistencias-balones perdidos etc. No me fijo demasiado en la famosa valoración ACB.
    Por poner un ejemplo: Este comienzo de temporada ha venido con 2 derrotas de manera consecutiva de Unicaja. Bien es cierto que ambas derrotas han sido un estrecho margen de puntos, pero también es cierto que en ambos partidos Unicaja ha obtenido una valoración ACB superior al rival…¡y ha perdido! ¿Entonces? ¿Cómo de fidedigna es dicha valoración para entender quién ha sido el mejor sobre la pista?

  • En 2014

    En 2014

    Cuando termine la recesión habremos perdido 30 años en derechos y salarios…
    Un buen día del año 2014 nos despertaremos y nos anunciarán que la crisis ha terminado. Correrán ríos de tinta escritos con nuestros dolores, celebrarán el fin de la pesadilla, nos harán creer que ha pasado el peligro aunque nos advertirán de que todavía hay síntomas de debilidad y que hay que ser muy prudentes para evitar recaídas. Conseguirán que respiremos aliviados, que celebremos el acontecimiento, que depongamos la actitud crítica contra los poderes y nos prometerán que, poco a poco, volverá la tranquilidad a nuestras vidas.

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