• Un tipo normal

    Su vida era la de una persona media, en una familia media y una ciudad media. En algún aspecto podía salirse de esa mediocridad, pero en su media, era claramente un tipo normal.

    Fred dejó de ser normal

    Al nacer cayó en una familia normal. Era la que le había tocado y a veces se sorprendía de las excentricidades de las otras familias del vecindario. Había algunas familias con dos padres. Otras con sólo un hijo. También las había que profesaban religiones exóticas y distintas a lo común. ¡Había hasta familias de personas sin hijos y algunos tenían sus casas en propiedad! Unos excéntricos, vaya, minoría en el barrio.

    Su escuela era normal. Una normal escuela de barrio con 2 ó 6 alumnos por curso que, con normalidad cerró y mandó a los 8 niños a otra escuela normal de otro barrio donde había más niños. Estudiaba poco y jugaba mucho. Lo normal.

    Su ciudad era normal. Tenía mar, calles limpias, gente pulcra y normalmente estirada. En la ciudad todo era normal. Desde los altos precios de los servicios públicos, así como los privados. Los ciudadanos, en un alarde de normalidad, los pagaban así, con normalidad. Eso era lo normal.

    Así pues creció nuestro amigo. Se empapó de lo normal y común que es la vida. Y la vida le hizo viajar y al viajar empezó a ver que lo que él creía normal, para otros era especial, espectacular, sublime, insoportable, soso, amargo… Nunca normal. Fue cuando pensó: «¿Será que lo que yo pensaba que era normal no lo es?»

    Fred era una rana macho que fue introducido en una probeta. El experimento consistía en calentar el agua poco a poco hasta llevarla a ebullición. ¿Qué haría Fred? Fred murió cocido. Todo iba siendo normal para él y cuando se dio cuenta de que algo no lo era, ya fue demasiado tarde. Murió cuando certificó que lo normal no era lo mejor para él.

    Descansa en paz Fred.

  • Lagun Aro GBC 90 – 67 Unicaja Málaga

    Lagun Aro GBC 90 – 67 Unicaja Málaga

    «Quién dijo miedo si para morir nací» -Paquita la del Barrio-

    Espectacular acción de Koné, que
    refrendó que puede aportar más (ACBMedia)

    Esta es la imagen que nos gustaría haber visto durante más tiempo esta temporada. Contra Unicaja, los dirigidos por Pablo Laso, hicieron uno de los partidos más completos y extensos de la temporada. Completo porque se atacó y se defendió; se mandó en el juego y todo de forma regular y sostenida los 40 minutos. Extenso porque todos, desde el sublime Panko hasta el escaso Doblas aportaron.

    Se presentaba un partido con dos equipos con tendencias opuestas y plantillas descompensadas. Unicaja venía creciendo en su juego, confianza y resultados. Por el contrario el Lagun Aro GBC se encontraba en plena crisis de juego y resultados con 6 derrotas consecutivas. Laso manifestaba esta semana a los medios, que su equipo tenía serias carencias defensivas y eso pareció avivar en sus jugadores las ganas de demostrarle a él y a todos que son capaces de defender y dejar a Unicaja, que la pasada jornada anotó 111 puntos, en unos escasos 67. Se ratifica la idea de que para ganar, el Lagun Aro GBC debe dejar a sus rivales sobre los 70 puntos o menos. Además, ante Unicaja llegaron hasta los 90.

    Al comienzo del partido Freeland y Panko marcaban la pauta para cada equipo. El inglés anotaba desde todas las posiciones igual que el americano, pero mientras en el Unicaja nadie seguía el ritmo, en el Lagun Aro Salgado, en modo Mariscal dominaba el ritmo del partido y Lorbek, con un buen nivel de actividad, aprovechaba las ocasiones que su equipo le conseguía para anotar. La primera parte las espadas estaban en todo lo alto y al acierto exterior del Lagun Aro contrarrestaba la superioridad interior de Unicaja y se llegaba al descanso con un 46-38

    Esta vez el tercer cuarto, que en otras ocasiones ha sido fatal para el Lagun Aro, fue claramente local. Se ajustó la defensa y el ataque siguió funcionando a la perfección. Panko seguía dominando a cualquier defensor que Mateo le ponía. Ni Jiménez ni mucho menos Garbajosa o Freeland podían pararle. Jugando de 3 ó de 4 encontraba el aro con solvencia y autoridad.

    Mateo, visto que defendiendo en individual no podía igualar el nivel de actividad de los de Laso, propuso una zona que fue todavía peor. Lorbek (3/6 en triples) y sobre todo Baron (5/6) aprovecharon los espacios y elevaron la diferencia hasta la veintena de puntos.
    En el cuarto periodo volvió la igualdad, pero la diferencia era abrumadora y el Lagun Aro se llevó una meritoria y abultada victoria 90-67.

    Lo mejor

    Lagun Aro

    • Excelente ritmo anotador en el segundo y tercer cuarto (27+27 puntos)
    • Gran trabajo de Miralles y Koné en los intangibles. No pudieron con Freeland, pero sí con el resto del juego interior de Unicaja.
    • OER 1,31 (media de la temporada 1,04)
    • DER 1,00
    • Panko en modo martillo pilón: 21 puntos en 13 posesiones (OER 1,61), 11 rebotes, 7 faltas recibidas para 35 de Valoración. Imparable.
    • Salgado en modo Mariscal de Campo: 18 puntos en 14,5 posesiones (OER 1,24), 8 asistencias para 26 de valoración
    • Baron: en modo francotirador: 17 puntos en 9 posesiones (OER 1,89) con 5/6 en triples.
    • Todos aportando.

    Unicaja

    • Freeland imparable: 26 puntos en 16 posesiones (OER 1,69), 8 rebotes y 35 de Valoración (el resto del equipo 34 de Valoración).

    Lo peor

    Lagun Aro

    • Doblas, descentrado y ansioso,  cometió alfuna falta a destiempo y fue castigado con una merecida técnica por protestar. 2 puntos y 0 rebotes para el cinco titular del equipo.

    Unicaja

    • Apatía general, escaso nivel de actividad que se refleja en que, salvo Freeland el resto del equipo pareció no presentarse en Donostia Arena 2016 (31 puntos, 34 de valoración y 2/16 en lanzamientos de 3 puntos)

    Nunca es tarde si la dicha es buena, aunque esta temporada parece que se llega tarde en cuanto a hartazgo de la afición. Un partido contra Unicaja, el sábado a las 8 de la tarde llevó a menos de 5.000 aficionados al campo. En la presentación de los equipos, se pitó cuando se presentó a Pablo Laso.
    Yo quiero quedarme con el ejemplo de entrega y lucha de la plantilla. Me gustó el caracter de Salgado y su puño en alto tras su primer triple (últimamente sus defensores le conceden el tiro en los bloqueos directos, cosa que nunca había pasado en su carrera). Con la presencia en todas las facetas del juego de Panko. Con la aportación de «otros» (además de Panko) que son la clave para que el Lagun Aro gane partidos.
    Quedan 5 partidos en los que a mi me gustaría ver esa entrega. Nada más. Nada menos.

  • Laso: «Un poco como cuando pierdes…»

    Laso: «Un poco como cuando pierdes…»

    En el último programa de Play Basket Gipuzkoa (el 8º), Iker Sagasti realiza una exhaustiva entrevista al Entrenador del Lagun Aro GBC, Pablo Laso.

    Laso en un partido de su
    primera temporada en LEB

    Más de tres cuartos de hora de entrevista con pocas preguntas y prolijas respuestas… en tiempo. De contenido más bien poco. Tras la entrevista, se realiza una tertulia con Telmo Asurmendi, Imanol Millares, Eneko Ruiz, Iker Sagasti y yo mismo. Sobre lo dicho por nosotros poco más que apostillar. Lo dicho, dicho está. Lo que ocurre es que el tiempo no da para mucho y lo que hay que decir sí. Aprovecho entonces este blog para poder ampliar mis impresiones y opiniones sobre lo que dijo y no dijo Laso en la entrevista.

    En el título de este artículo está el comienzo de la primera respuesta de Pablo Laso a la pregunta de cómo se encuentra el equipo después de la derrota en Alicante: «Un poco como cuando pierdes…» Luego sigue diciendo una retahíla en letanía de tópicos y de impresiones que sólo debe tener él: «El equipo es capaz de competir, jugar bien para tirarlo todo en dos minutos…, como ocurrió en Valencia…» (y sigue). Destaco esto porque, en mi opinión, Laso se extiende mucho en sus respuestas para colar en ellas un montón de tópicos y de frases hechas que no concluyen en nada, o casi nada. Una especie de tú pregunta lo que quieras, que yo responderé lo que me de la gana.

    Otra impresión general de la escucha de la entrevista, es que a veces Laso habla como Entrenador y otras como Director Deportivo. Como una persona con dos trajes. Así en un momento habla de lo particular como enseguida pasa a lo general. Redundo pues en mi idea de que este club necesita un Director Deportivo distinto al Entrenador.

    La tercera impresión que me deja es que busca excusas para justificarse y para justificar el rendimiento del equipo (plantilla candidata al descenso, problemas presupuestarios, fichajes de Lasa, Sánchez, Baron, no poder mover la plantilla, Skita no rinde lo esperado, Miralles de 4 merma el potencial del equipo, Salgado, Panko, Baron, Lorbek, Doblas, Kone no son buenos defensores, en Ilumbe en invierno hace frío, el campo es incómodo para todos, jugadores que tal vez han tocado techo y no pueden dar más…) sin mencionar ningún aspecto propio. Nada de autocrítica. Él y su equipo técnico es perfecto y se amoldan a las circunstancias.

    Por último, su idea sobre como ilusionar al entorno para el futuro. Dice que quedan 6 partidos y que hay que centrarse en ellos porque «un partido ACB es de por sí ilusionante«, pero habla de que el futuro se cimenta en tres pilares:

    • Se sigue en ACB
    • Fichajes
    • Campo

    ¿En serio hay quien piensa que eso es suficiente con el bagaje que se lleva en la Era Laso? ¿Nadie ve que es el equipo y en ese sentido el entrenador es fundamental, quien más ilusiona al entorno? La sombra de frustración es grande. Mucho y creo que para generar ilusión, lo más importante, después del primer punto (la permanencia en la liga ACB) es un cambio en la Dirección Deportiva que vuelva a generar ilusión, porque yo no confío en que los futuros fichajes de Laso acaben ilusionándome. ¿Porque qué jugador fichado por Laso se ha revalorizado en la liga en estos 4 años? ¿Miralles, Doblas, Úriz? ¿Qué jugadores se han vendido dejando cash al GBC? ¿Qué joven perla ha despuntado en Donostia? ¿Faverani, Ray Lopez, Lander Lasa? ¿Qué impresiones se han dejado después de todas las temporadas anteriores? La temporada del ascenso se confecciona el equipo más fuerte y físico y se consigue el ascenso con una canasta polémica y desarrollando el juego más fuerte, pero no el mejor juego. La primera temporada ACB se fichan veteranos ilusionantes (Roe, Marconato) prometedores jugadores como Sergio Sánchez, Popovic… y con el equipo «de mayor presupuesto» de su era, terminan salvando la categoría y haciendo una mala 2ª vuelta. La segunda temporada ACB se ficha a Barbour, Ignerski, Miralles y las sensaciones son similares con una segunda vuelta decepcionante y con Úriz asumiendo el rol de base titular cuando en principio era el 3º en la rotación. ¿Hace falta hablar de las sensaciones que está dejando esta temporada? Entonces… ¿La próxima temporada más de lo mismo o creemos que esta vez sí y Laso y el GBC van a fichar jugadores ilusionantes y van a tener un campo ilusionante en grado que despierte la ilusión de todos? ¿En serio se lo creen?

    No quiero terminar sin citar su alusión a la cantera. Esa cantera que es ninguneada por el GBC. ¿De qué jóvenes valores habla Laso con posible futuro inmediato en ACB en el GBC «en tiempo corto»? ¿De Lander Lasa que ha pasado un año en blanco en su carrera entrenando en ACB y sin jugar? ¿De la cantera de Iraurgi? ¿Qué jugador de futuro ACB hay en Azpeitia? ¿De los jugadores del Easo, que están en selecciones estatales y compitiendo con los mejores clubes de España? Yo creo que se refiere a éstos últimos, pero… ¿qué ha aportado el GBC en la formación de esa «cantera»? Bastante se tiene con tratar de vender un producto propio como para, además apropiarse del trabajo de los demás… Esto no me ha gustado nada porque para bien o para mal, en su momento clubes como el Askatuak, Juven o Easo-Loyola, con todos sus defectos, sí tenían una cantera. El GBC no la tiene ni la quiere. Postura respetable, pero por favor, no lo nombren como «valor» del club o como elemento para generar ilusión porque es una falsedad.

    Termino diciendo lo que comenté al comienzo de la tertulia. Laso me da una muy buena impresión como persona. Cercano y sin ego. No es a Laso a quien critico, sino su trabajo y sobre todo rendimiento. Comparto con él, y así lo he dicho más de una vez, que no es el Entrenador el único problema del Lagun Aro GBC. Creo que para crecer, el club debería potenciar su departamento deportivo. Necesitan como el comer un Director Deportivo que no sea el propio entrenador.
    Mi opinión.

  • Meridiano Alicante 87 – 76 Lagun Aro GBC

    Meridiano Alicante 87 – 76 Lagun Aro GBC

    Haz lo que digo, no lo que hago

    Alegría y tristeza por barrios
    (Foto ACBMedia)

    Seguimos con las incoherencias y, a mi entender, éstas, además de su propio carácter negativo, producen incomprensión, frustración, apatía y desánimo. Una vez más el Lagun Aro GBC juega un partido con una marcha menos y hace lo contrario de lo que su entrenador dijo que «quien lo pensase estaría muy equivocado». Me refiero a jugar por jugar. Mi primer comentario en este sentido va dirigido al propio Laso. Su incoherencia viene dada porque anuncia que no se «jugará por jugar» y mientras él ha pensado que eso era así, Lander Lasa no ha jugado y ahora le saca algo más (no mucho) que unos minutos testimoniales. Lo que su decisión parece decir es: «Lander, ahora que ya está todo el pescado vendido, tendrás el premio a tu trabajo en los entrenamientos. Ahora vas a entrar en la rotación de la que nunca has sido partícipe en 27 partidos.» Si eso no es «jugar por jugar»… Tal vez renunciar a tu único interior capaz de amenazar desde fuera a falta de 8 partidos también pueda ser visto como un «todo el pescado está vendido». No lo sé, no parece que se transmita muchas ganas de competir y me temo que el final de la liga será muy parecido a la del descenso. Afortunadamente en esta no descenderemos (espero). De momento la racha de la segunda vuelta es 2 victorias y 8 derrotas. Demoledor.

    El Meridiano Alicante jugó a placer y en tercer cuarto, otra vez el tercer cuarto, rompió el partido. ¿Qué puedo comentar de un partido en el que el rival, presionado por su situación clasificatoria, alcanza porcentajes del 59% en tiros de 2 puntos (26 de 44), el 30% en tiros de 3 (7 de 20) y el 70% en tiros libres (14 de 20)? ¿Qué dato más esclarecedor que tener un DER de 1,21 (87 puntos en 72 posesiones del Meridiano Alicante)? ¿Sirve de algo decir que los parciales de los cuartos fueron 22-19, 23-25; 23-13 y 19-19? ¿Qué Meridiano Alicante perdió 6 posesiones y que el Lagun Aro GBC 15?
    Meridiano Alicante se encontró con un Lagun Aro GBC que ha bajado la persiana por mucho que su entrenador diga que «quien piense que lo que queda es jugar por jugar». El objetivo es ganar en casa algún partido (quedan Unicaja Málaga, C.B. Granada y CAI Zaragoza en ese orden) para no recibir demasiada bronca de la insatisfecha parroquia donostiarra; Un maquillar las estadísticas como todo mal jugador.Punto.

    ¿Qué hubo positivo? Doblas decidió no borrarse y jugó sin ansiedad para, por fin, hacer un buen partido. Panko sigue rindiendo y siendo el jugador más completo, regular y productivo del equipo… La patxanga nos permite disfrutar de Lander Lasa en pista. Poco más.

    Próxima estación Unicaja de Malaga. Después Canarias, Granada, Barcelona, Zaragoza y Baskonia.

  • Gestión de Personas

    Gestión de Personas

    Colaboración
    Esta es una colaboración especial de Telmo Asurmendi (i68)

    Una empresa es un sistema que realiza una interacción con su entorno materializando una idea, de una forma planificada, dando respuesta a unas demandas y deseos de clientes, por medio de una actividad económica. Para esto, es necesaria una razón de ser, una estrategia, unos objetivos y unas políticas o tácticas de actuación.

    De esta forma, teniendo en cuenta estos términos, un equipo de baloncesto no deja de ser una organización empresarial, con otros fines pero con un mismo medio, las personas. Se basa también en una estructura jerárquica y con una definición específica de roles: presidente, dirección general, pasando por el gerente, área de marketing, prensa, director deportivo, entrenadores, preparadores, jugadores, etc.

    En el caso que nos ocupa, los jugadores son aquellos que llevan al cliente (público) el resultado de lo elaborado en el club (producto) por medio de la dirección de sus entrenadores (jefes).

    A partir de este momento, en vez de utilizar la palabra jefe, utilizaré la palabra líder, término que a mi parecer mejor define la labor de un entrenador. Me explico. La labor de un “coach” no es la de vigilar a un conjunto de autómatas que trasladan, transforman y modifican piezas según un modelo o molde predefinido; su complicado trabajo consiste en hacer funcionar a un conjunto de personas con sus egos, cansancios, lesiones, problemas (no sólo los deportivos, sino también los personales), etc… que además tienen que superar a un oponente (en ocasiones de mucha entidad requiriendo un sobreesfuerzo) y muchas veces en condiciones de adversidad (mala situación clasificatoria, cancha contraria, malos arbitrajes, etc.).

    De esta forma, hagámonos a la idea de la dificultad que entraña llevar a buen puerto un “barco” como el citado, dado que son muchas las variables que hay que conjugar para obtener unos resultados satisfactorios. Pasaremos por aquellas que desde mi punto de vista son más importantes:

    1) MOTIVACION

    Como es ya conocido, no es posible motivar a un grupo si no es en base a la definición de un objetivo o hitos a cumplir. Estos objetivos deberán ser “alcanzables” y “suficientes”, dado que en caso de no serlo, conseguirían el efecto contrario; desmotivar.
    Podemos concluir que dichas motivaciones se podrían englobar en tres grandes grupos:

    • Extrínsecas: Su realización se da por parte de una persona distinta a la de la acción (salario, alabanzas, promoción, etc…). En el caso del baloncesto: remuneraciones, primas, reconocimientos públicos, etc.. que reciban los jugadores, entrenadores, etc.
    • Intrínsecas: Propio a la persona que lo realiza y que depende sólo del hecho de hacerla. Mejoras técnico-tácticas individuales en el juego, aprendizaje, adquisición de  conocimientos, experiencia, etc.
    • Trascendentes: Resultado que la acción provoca en otras personas distintas a la que realiza la acción. En este caso tanto en lo que al público se refiere (seguidores, socios, patrocinadores, prensa, etc.) como a las personas del propio club.

    Añadir que en el caso del primer grupo, sus efectos normalmente son a corto plazo, por eso será bueno conjugarlos con los otros dos tipos de cara marcar una posición más estable y efectiva.

     

    2) DIRECCION y LIDERAZGO

    Dirigir es el arte de conjugar los tres niveles de objetivos: Eficacia, atractividad (capacidad para atraer o inclinar la voluntad) y unidad. En el momento en que a estas características le vamos añadiendo la confianza, empatía, comunicación, carisma, responsabilidad, etc., más nos acercaremos a lo que se puede entender como un líder.
    Una vez que se dispone de todas esas virtudes, hará falta especificar el COMO. Robert Bufon lo indicaba muy claro: “El estilo es el hombre” y como se concluye de su apunte, el modo en que hacemos las cosas tiene tanta o más importancia que lo que hacemos, tanto hacia nosotros mismos, como al exterior. Si se quiere SER un líder, se deberá ser un REFERENTE y sobre todo, en los momentos malos.
    Este es un tema que nos daría para varias páginas, así que no entraremos para no alargarnos en demasía.

     

    3) CONTROL DE LAS EMOCIONES

    Horace Walpole: “La vida es una comedia para quienes piensan y una tragedia para quienes sienten”.
    Desde mi punto de vista, un punto importante de mejora en el baloncesto actual (me atrevería a decir que en el deporte de equipo en general) se cierne en torno al control de las emociones o lo que es un término más al uso, la inteligencia emocional.
    Como hemos citado antes, tanto las empresas como el baloncesto (que es los que nos ocupa), aunque suene obvio, está formado por personas. Mal que nos pese, los sentimientos son parte fundamental de nosotros (sin ellos seríamos robots) y en su conocimiento y control está la clave. Suena raro, pero en ocasiones debemos actuar como máquinas DECIDIENDO ser máquinas. Si lo pensamos, este modus operandi nos evitaría dejarnos llevar por el ego y posiblemente, a reducir el número de errores que eso conlleva.

    Hoy en día podemos decir que se está avanzado mucho en lo referente a integración de la preparación física dentro de los que es la cancha de baloncesto, es decir el entrenamiento integrado, de forma que a la vez que se trabaje la táctica, técnica, etc… se puede trabajar el aspecto físico (y me atrevería a decir que también en parte el mental) sin tener que moverse a otros entornos.

    Reflexionando sobre este tema, me surgen una serie de cuestiones: ¿Qué hay del entrenamiento psicológico? Si podemos evaluar o evitar las lesiones que sufren nuestros jugadores, ¿Podemos medir o influir en su estado anímico, su ansiedad, su tristeza? ¿No son estos factores que influyen de forma determinante en su juego y comportamiento? ¿Se puede integrar el trabajo psicológico o mental dentro del entrenamiento deportivo? Y lo que es aún más interesante: ¿Pueden las emociones ser inteligentes? ¿Podemos llegar a ser conscientes de nuestros sentimientos y tomar decisiones sin que estos a su vez nos condicionen? Son infinitas las preguntas que me vienen a la cabeza respecto a este tema.

    Pongamos un ejemplo. Si fuéramos capaces de trabajar el aumento del umbral de concentración de nuestros jugadores, posiblemente minimizáramos directamente errores directamente relacionados como las pérdidas de balón, cesión de rebotes, despistes defensivos (individuales o en ayudas), etc… ¿No es óptimo por ejemplo para los tiros libres repetir una mecánica (correcta) muchas veces hasta adquirir el hábito? ¿Y qué hay que hacer para conseguir esto con la concentración? ¿Cómo se trabaja?

    Más comportamientos o términos (tanto positivos como negativos) que tienen que ver con este ámbito y que resumiremos para no alargarnos podrían ser: la negación optimista, el optimismo (el gran motivador), la expresividad, el contagio emocional, etc., los cuales invitan a pensar que el mundo por descubrir es realmente apasionante.

    No quiero terminar este artículo sin hacer mención a una cita, que no por simple, deja de ser contundente: «Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo«. Albert Einstein

    En definitiva, si la inteligencia es la adaptación al medio como individuo, no quiero ni pensar lo que supone tener que hacerlo con varias personas que sufren continuos cortocircuitos, las EMOCIONES.

    P.D.: Si me puedo permitir alguna vez dar una recomendación, invito a leer el libro “Inteligencia Emocional” de Daniel Goleman. Fantástico.
    Telmo Asurmendi
    Entrenador Superior de Baloncesto e Ingeniero en Organización Industrial