Categoría: Baloncesto

  • Bilbao Bizkaia Basket 92 – 88 Lagun Aro GBC

    Bilbao Bizkaia Basket 92 – 88 Lagun Aro GBC

    Cara de tonto -vs- Imagen de equipo con caracter (cbelio -vs- cbelio)

    Del cielo al infierno y viceversa
    (Foto ACBMedia)
    De la nada al todo y vuelta a la nada. De quedarse con cara de tonto, aturdido, indignado, satisfecho, triste, contento… Todo en 40 (+5) minutos y durante el segundo que el lanzamiento de Jackson estuvo en el aire hasta caer dentro del aro. Sí, eso es lo que debe sentir un boxeador que sabe que ganará el combate a los puntos y en último segundo recibe un puñetazo que le deja K.O. Ese segundo cayendo a la lona sabiendo que lo ha hecho casi todo bien casi todo el tiempo.
    Así se hace difícil escribir una crónica del partido sin repetir discursos y obviedades. Lo intentaré de otro modo:

    cbelio: «¡Qué lástima! Pero fue un partido vibrante y el Lagun Aro GBC demostró carácter y determinación. Mantuvieron las ideas claras, el plan de Laso se antojaba adecuado y los jugadores lo ejecutaban con fe»


    cbelio: «Sí, salvo los errores de siempre y en la jugada final, esos errores de concepto tan habituales, fue determinante. ¿Porqué no se hizo falta? 6 segundos, 3 arriba es falta sí o sí. ¿Y del rebote qué me dices? ¡Qué cara de tonto se son quedó a todos!»

    cbelio: «Ya lo dijo el propio Laso:  ‘No tuvimos opción d hacer falta. Recibe Vassiliadis, intenta forzar la falta de tiro, pero falla. Del rebote, balón a Jackson a 9 mts y triple a falta de 0.1 seg. Para verlo.‘ Tal vez quisieron hacer falta en el bote, en el bloqueo, en el rebote…»

    cbelio: «No lo sé tío… mira el vídeo. A mi me parece que se puede hacer falta perfectamente. Es más, casi me la juego a que puedan pitarla ‘antideportiva’, fíjate lo que te digo»

    cbelio: «Mira, en frío, a posteriori, en casa, viendo vídeos…»

    cbelio: «Claro y para eso unos jugadores y técnicos profesionales están donde están. No puedes permitir que tiren 2 triples en 6 segundos, que te cojan el rebote, que el balón vaya rodando 6 metros por el suelo… Pero bueno, si quieres hablamos de otros temas. Por ejemplo, ¿qué te parece en quinteto inicial del Lagun Aro GBC? No sé, pero me da que la ventaja concedida al BBB fue descomunal.»

    cbelio: «Yo pienso que el BBB iba a salir con el rodillo sí o sí. Blums a castigar a Baron, Banic a Miralles, Mumbrú a Panko… Laso dio un giro a eso y el rodillo apareció, sí y ‘pasó por encima de Doblas y sobre todo Panko, pero se aseguró pólvora desde el banquillo. Siempre es bueno tener pólvora reservada para dar una vuelta de tuerca al partido. No cbelio, en esto no tienes razón. Baron y Miralles para salir desde el banquillo y en gran partido de Lorbek. Para mi el planteamiento fue bueno.»

    cbelio: «A tí te van los números. Mira, cuando alguno de los 5 titulares del Lagun Aro GBC estaban en pista, su valoración fue de -62 puntos. Esto es, en todo el tiempo que ellos jugaron, el BBB anotó 62 puntos más (Salgado -9, Sánchez -11, Panko -18, Skita -20 y Doblas -4) La Valoración ACB de éstos fue de 14. La de sus pares cuando ellos jugaron 51,2. Difícil remontar ese lastre, ¿no?

    cbelio: «Claro, pero mira el tiempo jugado por ellos y por los ‘suplentes’ Esos titulares jugaron 85 minutos entre todos y los suplentes 140. Eso mitiga el castigo, ¿no crees?  Además de los factores ‘revulsivo’, ‘frescura’, etc. 
    Yo me quedo con el nivel de juego general, con el compromiso, con la actitud

    cbelio: «Yo sigo viendo bajones y fallos inconcebibles en un equipo supuestamente trabajado. Veo errores de bulto que cuestan partidos, veo jugadores con rendimiento intermitente… y no olvides que este supuesto ‘buen’ partido, era un derby y sin nada que perder y sí que ganar.»

    cbelio: «Por eso mismo cbelio, porque en lo que queda, no hay mucho que perder y sí que ganar. La salvación está virtualmente conseguida y los playoffs son poco más que imposibles. Yo veo la botella medio llena…«

    cbelio: «Yo medio vacía…«
  • La violencia como argumento [opinión]

    La violencia como argumento [opinión]

    Pasado un tiempo del duelo entre David Doblas y Uros Slokar del pasado partido del Lagun Aro GBC contra Assignia Manresa, reflexiono sobre lo dicho en la tertulia de Playbasket Gipuzkoa.

    David es un gran tipo
    (foto puertarás)

    Paso el término «violencia» del título a «juego duro» si alguien así lo prefiere, aunque yo discrepo, ya que utilizar los codos para ir contra un adversario, perseguirle con el fin de agredirle, etc., son a todas luces actos violentos. Luego podemos discutir sobre el grado de intensidad de dicha violencia.

    Lo que viene rondando la cabeza, son afirmaciones del tipo: «Esa refriega nos metió en el partido«, «Slokar llevaba 14 puntos en la primera parte y tras ese incidente, le secó«, etc.
    Y me pregunto: ¿Se justifica? Es decir, ¿el fin justifica los medios? ¿Sí? ¿Estamos seguros de eso? Yo discrepo porque no todo vale. No debemos aceptar eso. Al menos yo no lo hago. Resulta que el GBC no estaba presentando argumentos deportivos para dominar el encuentro y un acto violento (repito, que cada uno cualifique/cuantifique dicha violencia) es lo que hace saltar la chispa que encienda la luz en los jugadores del GBC y la apague en las del Manresa. Podemos sacar este argumento a otros contextos:

    • El profesor que ante un alumno díscolo le castiga con un varazo en los dedos (o con una reprimenda pública) y con ello consigue que la clase esté atenta.
    • El padre que ante su hija que no quiere comer, le da un cachete y consigue que coma.
    • El empresario que ante la falta de productividad de su plantilla, despide a un trabajador especialmente querido por sus compañeros.
    • El dictador que aferrado a su poltrona bombardea a su pueblo levantado contra él.
    Yo no creo que la violencia deba ser un argumento válido y aceptable. Tampoco en el deporte. Sobre todo en los deportes que castigan la violencia (no estoy hablando de deportes de lucha o incluso de Hokey sobre hielo, donde está permitido).
    Termino diciendo que yo entiendo a David Doblas y que no es mi propósito demonizarle. No, no creo en una caza de brujas contra David. No sería justo, puesto todos podemos equivocarnos. Tampoco justifico su acción como «parte del juego», «revulsivo» o argumento válido para frenar a un oponente (jugador o equipo).
  • Lagun Aro GBC 81 – 70 Assignia Manresa

    Lagun Aro GBC 81 – 70 Assignia Manresa

    De cómo pasar del 0 al 1, del negro al blanco, de la nada al todo…

    Panko se mostró imparable
    (foto Luis García/ACBMedia)

    La pasada semana, Pablo Laso en Twitter recomendaba la columna de Joan Golobart «El miedo a perder«. La idea principal del columnista, resumida en su último párrafo es: «El miedo a perder es un empobrecimiento de la mente que te lleva a sólo pensar en el resultado. Mientras que la concienciación de que lo importante es el trabajo diario y el camino a recorrer es lo que te permite ser un gran profesional.«
    Merece una reflexión profunda la idea del columnista y el interés de Laso en la misma. Empiezo por decir que estoy absolutamente de acuerdo con ello. Lo importante es el trabajo diario y el camino a recorrer. El sempiterno «partido a partido». ¿Pero porqué el Lagun Aro GBC ha tropezado siempre que ha tenido un reto importante? Un objetivo que le obliga a estirar el cuello al llegar a la meta;  que le exige ir 4 pulsaciones por encima del umbral; un paso por delante de su adversario; cerca del 100% de su potencial…

    No es fácil emitir opiniones sin ver los entrenamientos. No sé el trabajo diario, el talante, la empatía, el liderazgo… Conozco las declaraciones públicas, los resultados y lo que se ve en los partidos. Y no, no concuerdan con una mentalización centrada en el trabajo diario y en recorrer el camino. Más bien parece que está centrada en los objetivos y por lo tanto en el miedo a perder.

    El partido contra Assignia Manresa era La Final. Afortunadamente se ganó. Ganar significaba la permanencia virtual (¿la que aseguraba el anuncio de la renovación de Laso?). Perder significaba entrar en una zona muy complicada. Por lo tanto enhorabuena. Lo que se sigue penando y sufriendo es un equipo deslavazado que no carbura, que va a tirones y a ráfagas. A impulsos individuales y puntuales.

    Demasiadas emociones para jugadores como Doblas, quien tuvo una actuación muy desafortunada para con su rival (y sinembargo compañero de profesión) Uros Slokar. El capitán del Lagun Aro está pasando un bache de ansiedad y está afectando a su rendimiento. Contra Assignia Manresa también afectó a su actitud. Seguro que en frío lamentará su actuación y no sería de extrañar que salga a perdir públicas disculpas. David es un gran tipo y debería hacerlo.

    Centrándome en el partido, este fue emocionante por el resultado y dominado por el Assignia Manresa durante 30 minutos. El Lagun Aro tuvo que recurrir a la dureza física (¿rallando la anti deportividad?) de Panko y Doblas y al acierto final de Baron en su lanzamiento exterior, para dar la vuelta al marcador en el último cuarto y ya con el tanteo a favor, jugar con cierta soltura. No ha habido más.

    En un análisis de las estadísticas, se vio que Baron esta vez dispuso de 18 posesiones (el 24% de las del equipo) y su OER fue de 1,00 (18 puntos en 18 posesiones). Tras él, Panko (12,5 posesiones, 17% y OER 1,44), Salgado (11,5, 15% y OER 1,13) y Doblas (11, 15% y OER 0,91). Lo habitual… Salvo que Doblas, el 46% de sus posesiones terminaron en pérdida de balón. No está centrado el cántabro y es el Cinco titular para Laso.
    El hombre clave fue, sin duda Panko. Máximo anotador y reboteador de su equipo se mostró imparable para la defensa manresana (18 puntos, 7 rebotes para 25 de valoración) ¿Otro datos? 2 puntos de VALACB por cada posesión; 0,91 VALACB por minuto; 0,45 posesiones por minuto. El juego giró en torno a él.
    En el Assignia Manresa, Slokar acabó con 16 puntos (14 al descanso) en 14 posesiones (el 19% de las totales del equipo con un OER de 1,14). San Miguel en 14 posesiones hace 12 puntos (el 19% de posesiones y un OER de 0,86), Grimau en 11 posesiones anota 9 puntos (el 15% de las posesiones totales con un OER de 0,82) y Montáñez se queda en 11 puntos en 9,5 posesiones (el 13% de las totales y un OER de 1,16)
    En los generales. el Lagun Aro anota 81 puntos en 75,5 posesiones (OER 1,07) ; Assignia Manresa se queda en 70 en 75 posesiones (OER 0,93)

    ¿Qué reto «ambicioso» se planteará a partir de ahora el Lagun Aro? 

  • Días como éste son los que nos matan

    Días como éste son los que nos matan

    Son estos partidos en los que se nos escapa entre los dedos cualquier posibilidad de aspirar a ser algo más. Partidos en los que atestiguamos a ciencia cierta que el Lagun Aro GBC tiene lo que hay que tener para sumar la victoria pero la deja escapar. Los partidos para no dormir como el de Fuenlabrada nos enfadan, pero son días como éste los que nos matan, los que cercenan nuestras opciones crecer. Lo que quiero decir es que cuando juegas mal, cuando no te sale nada y te pegan una paliza pues bueno, aceptas que no era el día y punto; pero cuando demuestras que tus armas son adecuadas y suficientes para imponerte y las desperdicias… el sabor a oportunidad perdida es muy amargo.

    La puesta en escena del GBC, su fluidez en ataque, su intensidad durante toda la primera mitad nos pusieron los dientes muy largos, nos hicieron creer. Nos devolvieron a otro estado de ánimo que hace no tanto tuvimos y que el equipo está luchando por volver a adquirir. Su voluntad de mejora se ve de lejos. Pero el apagón del tercer cuarto volteó el ritmo de juego, el factor anímico y en consecuencia, el partido en general. En el diccionario del baloncesto la d de defensa siempre tiene que venir antes que a a de ataque. Y ayer quedó meridianamente demostrado. Hay quien menosprecia la defensa, total, si atacamos bien tampoco hace falta darle una importancia vital al trabajo atrás… Para mí, y es una opinión totalmente personal, ése es un error que te condena a la mediocridad.
    A la vez, creo que el Lagun Aro aspira a no ser mediocre. Pero una defensa como la del tercer cuarto en Vistralegre te pone los grilletes que te condenan a la tierra de nadie como castigo perpetuo. No me cansaré de repetirlo, el GBC esgrimió ayer las armas necesarias para llevarse la batalla y cuando la tenía en franquicia la tiró a la basura. El juego, el planteamiento de Laso, el destino del balón en cada ataque eran los adecuados. Y sin embargo nos dejamos algo por el camino. Los pivots de Estudiantes nos matan de fuera hacia dentro y nos ganan la partida por la mano. Entre los tres interiores que juegan ayer -Asselin, Clark y especialmente Caner Medley- anotan 52 puntos suman 60 de valoración. Y eso que un solo pívot nuestro hace más o menos la mitad que los tres del Ramiro… Miralles suma 23 puntos y valora 30; todo a base de pundonor (el tipo de pundonor que se lleva entre las piernas). El catalán persevera a base de golpearse una y otra vez contra un muro hasta llegar a echarlo abajo. El problema es que en el global de pintura el Estu es muy superior. Mo Kone sigue creciendo y cumpliendo, en esta ocasión menos que otros días. En cambio, todos tenemos un nombre en la cabeza que estamos echando de menos horrores.
    David Doblas está pasando por un bache y eso que en el principio del partido se le veía determinado a firmar un gran partido. Pero me parece (y ésta es una opinión totalmente subjetiva) que tiene tantas ganas de ayudar al equipo y volver a protagonizar actuaciones como las de hace apenas unos meses que cuando se tuercen las cosas -ya sea por las faltas o por otras piedras en el camino- siente ansiedad o se frustra, no se bien como definir su estado de ánimo. Y el caso es que en esta ocasión hizo dos faltas muy rápido y luego no hizo ninguna más, pero su ritmo se cortó y luego le costó volver a cogerlo. Creo que David es una de las piezas más importantes del equipo, una de las principales, una de las llaves maestras al éxito… pero tiene que quitarse un poco de ese peso de su espalda; él nos da muchas cosas y además de los puntos y los rebotes hay asuntos de los que no salen en las estadísticas que perdemos si le tenemos en plenitud y lo mismo hablo de un bloqueo que de una buena defensa o de su influjo positivo sobre sus compañeros. Se le ve dando pasos hacia el lugar que le corresponde pero aún no está ahí y se nota. Cuando nos fallan David y Baron son muchas cosas las que echan de menos.
    Y es que los nueve puntos de Jimmy no pueden despistarnos de que volvió a jugar un partido flojo, un partido que acrecienta la sensación de irregularidad que le persigue en los últimos tiempos. El escolta alcanza picos muy altos y, en cambio, últimamente, acusa valles demasiado profundos. A veces extraño que no se busque más descaradamente, sólo lo hacemos en situaciones de apremiante necesidad. Siendo jugadores con virtudes y defectos diferentes, lo comparo mucho con Jaycee Carroll y lo hago en cuanto a ser el To Go Guy, el tipo al que buscar, el océano en el que confluyen todos los ríos del juego (y si no todos, muchos de ellos). Sí entiendo que se están buscando nuevas opciones en busca de la mejora juego colectivo, opciones que están haciendo a Panko mucho más protagonista, pero a veces (y que no se me entienda mal) me gustaría que abusáramos un poco más del talento como francotirador del de Rhode Island. Ocho posesiones en 30 minutos se me antojan pocas para la capacidad de Jimmy. Hagámosle importante, que se sienta determinante, yo me la juego con él con los ojos cerrada. Aunque qué ideal y utópico sería que la mejora de Panko no supusiera un bajón o al menos una irregularidad en Jimmy, pero claro, decirlo es muy fácil y los rivales tontos no son. El reto está ahí porque tampoco es que el ataque fuera un desastre ayer, ni mucho menos, más bien todo lo contrario.
    Y hablando del ataque, que esta ocasión fue el punto más brillante y constante del partido, la mejor noticia de todas fue volver a ver al Javi Salgado confiado en sus posibilidades, decarado y desafiante en su juego. Ayer pudo prender la mecha de una recuperación vital para el devenir del equipo.
    Qué paradójico encontrar tantas cosas buenas en la actuación del equipo como el ataque colectivo, el trío formado por Miralles-Panko-Salgado, momentos de Lorbek, buenos porcentajes generales (salvo los tiros libres), pocas pérdidas… realmente surge la pregunta retórica de ¿cómo pudimos perder?
    Y aunque ese tipo de preguntas no están formuladas para tener respuesta, en este caso, la defensa es la solución que despeja las dudas. Si te meten 88 fuera (bueno, y en casa) difícilmente vas a ganar. Estudiantes iguala la marca de puntos anotados por un rival del Lagun Aro esta temporada, ya los anotó el CAI y perdimos, pero en este caso el equipo de Laso jugó como para algo más que esta sensación de juego esperanzador pero oportunidad perdida; qué pena que por una vez no fuera qué bien hemos jugado y qué victoria tan importante. No falta ese paso y ayer fueron los jugadores los que no lo daron. Pusieron todo lo demás menos la defensa que representa los cimientos que sustentan las casa y que a la hora de la verdad causa que todo se venga abajo como un castillo de naipes.
    Días como éste son los que nos matan, los que nos dejan en el limbo. El GBC decidió a principio de temporada apuntar alto, subir unos cuantos pisos respecto al lugar que viene ocupando últimamente, pero el ascensor se ha quedado colgado y la asistencia técnica no va a venir; para que vuelva a funcionar lo van a tener que arreglar ellos mismos y el domingo que viene todos les vamos a ayudar a conseguirlo ante Manresa. Es hora de arreglarlo y que vuelva a subir no vaya a ser que algún día se rompa el cable…
    Hemos dejado marchar una oportunidad dorada para sumar fuera de casa. Y lo peor es que tenía todo lo necesario para lograrlo y no fue capaz. Que se den cuenta los jugadores de lo que son capaces y les sirva para salir con todo ante Manresa, tienen baloncesto de sobra para conseguirlo. Pero que lo hagan de una condenada vez y no se queden -y nos dejen- con la miel en los labios.
  • Lagun Aro Jornada 20: Tendencias

    Lagun Aro Jornada 20: Tendencias

    Tras el artículo de la pasada semana, esta me adentro en un estudio estadístico de los jugadores importantes del Lagun Aro GBC. Indago en sus números y analizo sus tendencias. Empecemos.

    Lo que los números muestran

    Panko

    Pasadas 20 jornadas es, una vez más, el jugador más regular y valorado del equipo. Su tendencia es, contra lo que viene siendo habitual en él, de menos a más. Andy Panko comenzó la temporada justo de forma debido a las intervenciones quirúrgicas que tuvo que padecer en el verano. Poco a poco está afectando más al juego del GBC y eso no cabe duda que es mérito propio, pero también demérito de los demás. Por partes:
    Estando mejor físicamente, busca más la canasta. Tiene una media de 11,1 puntos por partido y de 5,9 rebotes. Una valoración ACB de 12,9 y un promedio de 4 faltas recibidas (el que más del equipo). Pero es que en sus últimos 5 partidos, sus cifran han sido 12 puntos, 6 rebotes, 14,6 ValACB y 4,8 faltas recibidas. Todo ello en el mismo tiempo en pista. Su mejoría también se entiende por el empeoramiento de otros jugadores importantes.

    Baron

    El recién renovado escolta norteamericano, ha impresionado con su efectividad de lanzamiento. Su tendencia es contraria a la de su compatriota, pero tampoco por deméritos propios. Jimmy Baron mantiene el porcentaje en tiros de 3 puntos (el 43%) pese a que los rivales saben de su efectividad y peligro. Es habitual verle sobre defendido muchas veces y pese a ello, si recibe el balón tras un corte o un bloqueo indirecto, no duda en tirar y anotar casi la mitad de sus lanzamientos de tres puntos. ¿Porqué entonces su tendencia es descendente?
    Su promedio es de 14,8 puntos ahora y en los primeros 10 partidos era de 15,5. Las posesiones que disponía antes y ahora son similares: 12,9. El factor clave está en el % en tiros de 2 puntos. Del 59% en la jornada 10 al 46% tras la disputa de 20. Su OER ha bajado de 1,20 a 1,14 (en los últimos 5 partidos ha hecho un OER de 1,02). Se trata de un jugador que, ofensivamente, no provoca muchas faltas: 1,6 de media (0,8 en los últimos 5 partidos). 
    Los rivales se han adaptado a su amenaza y, aun manteniendo meritoriamente su acerto de 3 puntos, está claro que no es capaz de generar juego para sus compañeros no ser efectivo en el 1c1 desde el bote.

    Salgado

    Su tendencia es claramente descendente. ¿Pero cuánto?
    De 11,9 puntos de media en las 10 primeras jornadas a 7,4 en la últimas 5 (media 8)
    De un OER de 1,12 en las 10 primeras jornadas a 0,70 en las últimas 5 (media 0,93)
    De una ValACB de 11 en las 10 primeras jornadas a 4 en las últimas 5 (media 8,3)
    De 3,3 asistencias (j10) a 2,4 en las úntimas 5 (media 3,2)
    De un ratio ASIS/BP de 1,27 a 0,92 (media 1,39)
    De un 52% de acierto en tiros de 3 puntos a un 40%

    Úriz

    Lo contrario que su compañero. Sube. ¿Hasta qué punto es esto bueno? Claro que es bueno para él y también que, cuando su compañero no está bien, él dé un paso al frente. Eso sí, la calidad e importancia en el juego colectivo de ambos es bien distinta. Yo, aplaudiendo el nivel de Ricardo Úriz, prefiero a un mediocre Salgado (no al malo de los últimos partidos) que a un gran Úriz. Veamos su evolución:
    De 3,6 puntos (j10) a 4,8 en los últimos 5 (media 4)
    De un OER de 0,71 (j10) a 0,71 en los últimos 5 (media 0,73) -¿veis lo que decía? Mejor un mediocre Salgado, que un gran Úriz
    De una ValACB de 4,1 (j10) a 8,4 en los últimos 5 (media 6)
    De 2,9 asistencias (j10) a 5,6 en los últimos 5 (media4)
    De un ratio ASIS/BP de 1,38 (j10) a 3,11 en los últimos 5 (media 2,22)

    Doblas

    El 5 titular es otro jugador que ha bajado su eficiencia. Incrementa las posesiones que se juega bajando su OER. Consigue menos rebotes y va menos al rebote ofensivo. ¿Se intuye falta de actitud? ¿Su roll de 5 titular, de hombre decisivo, de referencia para el equipo… merma su habitual intensidad?
    De 10,2 puntos a 12 en los últimos 5 (media 10,9)
    OER de 1,23 a 1,21 en los últimos 5 (media 1,13)
    Posesiones de 8,3 a 9,9 (media 9,6)
    Rebotes de 6,5 a 4 (media 5,4)
    ValACB de 8,3 a 5,4 (11 de media)
    %T2 del 62% al 55%
    Ratio Rebotes Ofensivos / Tiros fallados del 75% al 35% (media 46%)

    Miralles

    Está siendo regular, pero desde la posición de 4, no está ofreciendo el nivel de la pasada campaña. ¿Quizá tampoco lo que su caché insinúa que debiera? Vemos que sus medias superan los datos de las 10 primeras jornadas y de los 5 últimos partidos. Esto es porque sí que mejoró ostensiblemente desde la jornada 11 a la 15, para volver a bajar después. ¿De la 21 a la 25 qué pasará?
    De 6,2 puntos a 4,8 (media 6,8)
    De un OER de 1,05 a 1,14 (media 1,09)
    De 5,9 posesiones a 4,2 (media 6,2)
    De una ValACB de 5,9 a 5,2 (media 7,5)
    En %T2 del 44% al 47%
    En el ratio RO/TF del 53% al 79% (media 58%)

    Resto

    Reseño a Koné, quien tiene un ratio RO/TF del 100% (espectacular). También es el máximo reboteador por minuto y el máximo taponador (y lógicamente también por minuto jugado)
    Skita, cuando acierta en el lanzamiento de 3 puntos brilla, cuando no merma.
    En los Aleros, Lorbek y Sánchez se alternan entre juego y ostracismo a partes iguales sin destacar especialmente en nada.

    General

    La tendencia es claramente descendente. Lo paradógico es que, en este momento de la temporada, la mejora en la condición física y el conocimiento del estilo de juego, así como de las características de los compañeros debería ser mayor. ¿Qué sucede entonces? ¿Porqué de todos los de la parte templada de la liga, sólo el Lagun Aro GBC está pasando un bache tan importante? ¿Qué importancia en todo esto radica en la preparación táctico/estratégica (Laso)? En este sentido, no es extraño ver la frustración de jugadores como Salgado o Panko en los partidos, haciendo aspavientos y desaprobando situaciones del juego antes, durante y tras los tiempos muertos… Más no puedo decir, ya que los entrenamientos del GBC son a puerta cerrada. Sólo del estudio de las estadísticas y de lo que se ve en los partidos puedo opinar.
    Quedan 14 partidos. ¿Qué Lagun Aro GBC veremos?

    ¿Y tú qué opinas?

  • Lagun Aro Jornada 20: Recapitulando

    Lagun Aro Jornada 20: Recapitulando

    Con el parón de la Copa del Rey, ha llegado el momento de mirar atrás para ver qué ha ocurrido y de ese modo plantear el futuro.

    Se debe salir de la mediocridad

    El primero en hacer este balance fue el presidente Gorka Ramoneda, quien dijo que «la permanencia está encauzada y es hora de ser ambiciosos» (Diario Vasco) y vinculado al principal objetivo, que es la permanencia dijo que «no hay mucho debate sobre el tema Laso» (Diario Vasco).
    En el vídeo de la noticia podemos oír el balance que hace del equipo hasta la fecha. Habla de un «arranque espectacular» indicando que en la jornada 7 el balance era de 5 victorias por 2 derrotas y en la jornada 12 era de 7 victorias por 5 derrotas. Obvia decir que en la jornada 20 el balance es 8 victorias por 12 derrotas. Los números son claros: Jornada 7, 5 victorias. Jornada 20, 8 victorias. Esto hace 3 victorias por 10 derrotas en 13 partidos. Así pues el arranque es «espectacular» y el bajón, más que evidente y de un significado calado, apenas lo califica como que «se está bien» y que de las 7 derrotas consecutivas resalta haber «jugado contra Unicaja, Caja Laboral y Barcelona, que son equipos de Euroliga«. No habla de las derrotas contra Alicante, y los varapalos sufridos ante DKV Joventut y sobre todo Fuenlabrada. La racha, afortunadamente, terminó con la victoria sobre Menorca en un partido que dejó otra vez malas sensaciones.
    Para la segunda vuelta plantea como objetivos «la permanencia» que ve «encauzada con 2 ó 3 victorias más según está la liga«. Segundo objetivo «igualar el record de 13 victorias de la temporada pasada» y condicionado a esto, si se consigue «aspirar a lo máximo posible«.
    ¿Se puede ser más ambiguo? El sentido que Gorka Ramoneda da al término «ambicioso» es «superar las 13 victorias del curso pasado.» ¿Donde está la ambición en eso?
    Sobre Laso dice que «es un entrenador que siempre ha cumplido con los objetivos que se le han puesto y que si esta temporada lo cumple también, no hay mucho debate sobre ese tema«. El objetivo es la permanencia. Conseguida esta, se anunciará su renovación. ¿Es un objetivo justo? ¿Es un reto significativo?

    Una vez más, la tibieza en las declaraciones del presidente, lejos de disipar dudas, de dar confianza e ilusión a la afición, llenan de más escepticismo acerca del potencial crecimiento y de la verdadera AMBICIÓN de este club. Es más, me atrevería a decir que esa tibieza de miras, afectará negativamente a la plantilla. Conseguida la permanencia, jugarán por nada, por estar en tierra de nadie. No, no me gusta lo que ha dicho el presidente.

    Señor RamonedaUn objetivo puede ser ambicioso o no serlo, pero nunca un objetivo debe ser «ser ambiciosos«. Ambicioso se es o no se es. Tal vez para generar ilusión en todo el entorno y en todos los componentes del club debiera plantear, además de objetivos realistas, otros más ambiciosos.

    ¿Qué veo yo?

    Más adelante realizaré un artículo sobre el rendimiento del equipo y de los jugadores. Me basaré, como no, en las estadísticas, ya que con ellas se pueden apoyar las impresiones que tenemos todos cuando vemos jugar al Lagun Aro GBC.
    Ahora me quedo en imaginar qué haría yo si fuese alguien es este club:
    A corto plazo, aceptaría la renovación de Laso. Es cierto que ha cumplido su objetivo principal.
    Asentarse en la ACB no es fácil. Lleva tiempo y resultados. El tiempo va llegando y en lo que se debe trabajar es en los resultados. El GBC va creándose su identidad, su estatus, su nombre en la liga. Para ir aspirando a objetivos mayores, se debe consolidar la fortaleza de la pista propia. Paralelamente, se debe trabajar en una identidad de equipo que siempre compite, que tiene un patrón de juego claro y un estilo propio. Así pues, para mi, el objetivo principal debe seguir siendo la permanencia. Creo que sí está bien encauzada y una vez conseguida, el objetivo debe ser afianzar esa identidad: Ilumbe debe ser una cancha en la que el equipo se sienta cómodo y seguro, donde ganar es lo habitual y el equipo ha de salir a competir siempre con esa creencia.
    Sinceramente veo muy improbable acercarse a puestos de Playoff. El 8º (DKV Joventut) está a 3 victorias y detrás de él están equipos del potencial de Cajasol, Unicaja Gran Canaria
    Mi planteamiento sería el de construcción a medio plazo. Una vez asegurada la permanencia, trabajar para las próximas temporadas.
    Aquí es donde entra la que, en mi opinión, es la mayor carencia del Lagun Aro GBC: La Dirección Deportiva. Para crecer, es necesaria esa función. Lo paradójico es que el club también lo vio en su momento cuando se lo apalabró a José Luis Galilea. En aquel entonces Porfirio Fisac lo vetó y apenas se ha vuelto a hablar del asunto. Con todos mis respetos a Antonio Alonso, no le veo desempeñando esa labor de estructurar con una visión puesta en, al menos, el medio plazo. No le veo con las aptitudes para relacionarse con otros clubes, agentes, ligas… Un Director Deportivo que pueda evaluar también el rendimiento presente de la plantilla; que sea la mano derecha del Consejo en aspectos técnicos, tales como el planteamiento de objetivos deportivos, entre otros. Alguien que pueda resolver los posibles conflictos que pueda haber entre los profesionales de la plantilla (jugadores y técnicos). Alguien que deportivamente esté en el organigrama sobre el entrenador. Esto no le convierte en un fiscal del entrenador. No. Sus competencias son distintas y deben coordinarse, pero en mi opinión el entrenador no puede ser el Director Deportivo. Sus competencias han de estar diferenciadas. ¿Y si un día hay que prescindir del entrenador? ¿Y si hay que prescindir del Director Deportivo?

    Tal vez suene duro lo que voy a decir, pero así lo pienso y lo percibo: Para dejar de ser mediocres, hay que dejar de pensar y actuar como mediocres.

  • Todo en un día

    Todo en un día

    Como en la canción de Crowded House, Four seasons in one day, en el partido frente al Menorca hemos visto todas las versiones habidas y por haber, todos los estados de ánimo e incluso, todo lo que viene siendo la temporada en un solo día. El partido era de esos en lo que lo único que realmente importaba era ganar, por lo civil o por lo penal. Y sino era lo único, sin duda que era, de largo, lo más importante. Una victoria instrumental. De las que pueden marcar un punto de inflexión. Y no por la manera de jugar, porque cuando te metes en un lío como el de perder siete partidos seguidos, aunque no quieras, te lo empiezas a plantear todo, las convicciones que antes eran sólidas comienzan a ser más volubles y la única medicina para salir de esas arenas movedizas es ganar. Ganar y punto.

    Para volver a lucirnos ya habrá tiempo, porque ahora toca volver a construir ese edificio llamado confianza desde los cimientos. Una casa que parecía bien edificada pero que ese ‘Katrina’ llamado siete derrotas en fila acabó por derrumbar. El domingo al mediodía se colocaron los primeros ladrillos y eso que sufrimos como condenados para sumar un triunfo vital; pero saber sufrir es tan importante -incluso más- que prosperar cuando brilla el sol en el horizonte. Y si alguien ejemplifica el apretar los dientes cuando llegan los nubarrones, ése es Ricardo Uriz. El partido de ayer sirve de metáfora de muchos aspectos generales de este equipo, y a la vez, volvía a subrayar lo mismo que observamos el año pasado en plena mala racha: Que Ricardo se echa el equipo a la espalda y que Miralles se deja la piel (con acierto o sin él) para luchar cada pelota.
    Lo de Ricardo es para que te piquen las manos de aplaudirle. Nada más y nada menos que 13 asistencias en un partido como el que vimos marcan la diferencia, entre los cinco que metió y los 31 que propició con sus pases generó casi la mitad de los puntos del Lagun Aro. No hay mucho más que decir, ¿verdad? También es destacable la seriedad de Doblas y Panko, muy visibles al final del partido. Sin embargo, me quiero parar en dos detalles: Primero, en uno de los partidos más desacertados de Jimmy Baron, éste no deja de intentarlo y se convierte en muy útil. Me gustó que Laso quisiera morir con él, apostara hasta el final el día que lo que normalmente hace parecer fácil, al estadounidense lo le acabara de salir. Sobre este tema también tengo que decir que… menudo triple de Lorbek y en qué momento. Vital. Como vital fue la actuación de Niko Tskitishvili. Ya no sólo por el acierto, sino especialmente por la actitud. Cuando no la tenía le cayeron palos por doquier y es justo que en esta ocasión se reconozca su implicación, cortando balones en línea de pase, taponando en la ayuda… ¡que dure!
    Pero es evidente que no todo fue bueno ayer. Después de una primera mitad muy convincente, en la que el Donostia Arena 2016 volvió a disfrutar como hacía tiempo que no lograba, llegó un declive aterrador, que nos dejó helados cuando estabamos recobrando las sensaciones. Justo cuando logramos la máxima ventaja, Menorca -un Menorca muy, pero que muy justito- nos remonta con poco más que una zona y lo que en un principio pareció el definitivo canto del cisne pero que acabó convirtiendo en las trompetas y los estandartes del séptimo de caballería. Fue el GBC el que permitió esa reacción. Y creo que tiene que ver con el peso que generaban (¿generaban o generan?) los pesados kilos de una mochila cargada con siete derrotas seguidas. Mientras la diferencia era superior a los diez puntos no había problema, una vez bajó de ahí… fue como dejar que la bola de nieve rodara. Por suerte, se sacó adelante una situación delicada y creo que el equipo debe salir reforzado. Está claro que el Lagun Aro es mucho más equipo que el Menorca, que no debería pasar esas penurias en la segunda mitad ante un equipo ramplón, limitado y cuyo base-referencia juega cojo y ni siquiera puede subir el balón. No obstante, la situación anímica es la que es (o la que era) y no hay nada más difícil de superar que eso.
    Por cierto que la afición estuvo de diez. Acudió en un número más que respetable y sujetó al equipo cuando las cosas se torcieron. Un verdadero diez.
    Y volviendo a lo deportivo, recuperar, aunque sea durante ciertas fases del partido, la mejor versión defensiva del GBC fue lo que mantuvo al equipo incluso cuando todo parecía torcerse. Se cerró la zona a cal y canto, bajando los porcentajes en tiros de dos del Menorca y dominando el rebote con claridad, dos virtudes que fueron como una manta cuando bajó la temporada del ataque guipuzcoano. Como se puede comprobar en la fotografía que ilustra este artículo, hasta cuatro jugadores del Lagun Aro pisan la zona cuando un rival entra en ella, y no es ninguna anécdota, Laso ‘sacrificó’ el perímetro para tener el dominio de la zona, una fórmula que a pesar de la desaparición del equipo de la faz del tierra durante el tercer cuarto, demostró ser efectiva. El Menorca firmó altos porcentajes de tres y aun así la manija del partido estaba perteneciendo al GBC. El alpiste estaba más cerca de los tableros y aunque fuera a duras penas, se lo acabó comiendo el equipo entrenado por Pablo Laso.
    Y lo que hay que sacar de todo esto no es sólo la luz al final del túnel. Hay un dato puramente estadístico y objetivo que debe servir de refrendo moral para el equipo: Esta victoria significa que en lugar de quedarnos a un partido de los puestos de descenso y sentirnos con el agua al cuello (con el inmenso nerviosismo que ello implica), pasamos a dejar esa oscura frontera a tres partidos más el average, es decir, a cuatro partidos. De ahí la inmensa importancia que tenía este partido. Rompes la mala racha, le das un buen empujón a tu diferencia con los puestos de descenso y ganas dos semanas de tranquilidad para volver a equilibrar todos los aspectos deportivos y extra deportivos que te llevaron olvidarte de ganar… y todo en un día.
    No ha sido el partido más bonito del mundo, hemos sufrido lo indecible, pero hemos ganado. Algún día habrá que preguntarse y analizar porqué desde que regresamos a la ACB, en tres años acumulamos 15 derrotas por ninguna victoria en el mes de enero. Pero ahora, aunque sea durante un momento, podemos tomarnos un respiro, recobrar fuerzas y replantearnos qué vamos hacer y qué queremos para lo que resta de temporada.
    Ahora que hemos salido del túnel, ¿adónde vamos?
  • El histórico histérico

    El histórico histérico

    Estamos jodidos. Pero bien jodidos además. Diría que no reconozco a este Lagun Aro GBC, pero tendría que puntualizar porque lo que el domingo me costó identificar fue al equipo que nos convenció con su juego y con su espíritu y ganó los primeros cinco partidos como local, ese equipo del que últimamente sólo nos acordamos cuando viene al Donostia Arena uno de los grandes y el GBC se despoja de toda presión. Lo que sí me resulta muy familiar es la situación que estamos atravesando, el histórico histérico por el que se pasa todos los años. Empieza a ser tradición. Y hay asuntos objetivos por los que preocuparse, como las seis derrotas seguidas y las dos únicas victorias en los últimos once partidos, pasando de un 5-2 al actual 7-11; pero hasta ahora no había sucedido lo que ocurrió ante Fuenlabrada y que es lo que de verdad me inquieta: la desaparición completa y absoluta del juego que había llevado a prosperar a este Lagun Aro. En otros partidos había jugado mal y aun así había competido, había tenido bajones de concentración, pero les había dado la vuelta. Contra el Fuenla el partido del GBC se convirtió durante los cuarenta minutos en un concurso de despropósitos.

    Pero hablar de que jugamos mal, de que la defensa no es que fuera mala sino más bien inexistente es comentar algo que todos y cada uno de nosotros ya sabemos. El problema que nos ocupa aquí, el quid de la cuestión, es el porqué. ¿Cuál es la razón que nos lleva a entrar en este estado de desequilibrio mental transitorio? Yo estoy convencido de que en el seno de este club y esta afición llevamos tiempo viviendo una dicotomía enorme en lo que a definición de metas y objetivos se refiere. Y ello, lleva a declaraciones y posturas ‘oficiales’ u ‘oficialistas’ que causan; primero, confusión y, segundo, enorme enfado en una afición que siente, en parte, que le toman por tonta y, además, algo así como estafada. Porque no acabamos de identificar el punto justo entre generar ilusión sin desbordar la euforia y, a la vez, ser lo suficientemente prudentes sin perder la ambición. Ojo, que yo creo que en esto tenemos todos nuestra parte de responsabilidad. Pero opino que es un tema lo suficientemente serio y, a la vez, instrumental en el desarrollo de la temporada que merece la pena tratarlo en profundidad.
    Me refiero a dicotomía o contradición en lo que está pasando por el hecho de que si el club fija unos objetivos por debajo de la media aritmética de las ambiciones de la afición, suceden explosiones de rabia como la del pasado domingo. Quiero decir, que por mucho que repitas una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez, que el objetivo único e inequívoco de este equipo es la permanencia, la permanencia y nada más que la permanencia y, en cambio, el grueso de tu afición aspira a algo más, cuando aparece el estado de frustración general que acaeció en este último partido, te extrañas y no te lo explicas. Porque no nos engañemos; la pitada y la petición de cabezas rodando no responde sólo a un mal partido, no responde a un día que te ha salido fatal. Y si aspiramos a la permanencia, ¿porqué el inmenso enfado? Si la derrota y la mala racha nos mantienen en el puesto doce, con cierto margen todavía sobre nuestro objetivo oficial… Aquí es cuando llega el truco. No puedes fijar objetivos ni decidir qué está bien o está mal sin tener en absoluto en cuenta las ideas y creencias de tu afición. No lo puede hacer ni el club, ni la prensa, ni nadie, porque el aficionado no es tonto. O lo puedes hacer, intentar orientar su opinión, pero te expones a llevarte sorpresas desagradables como ésta. Tenemos que partir de la base de que aquí el que manda es el público, se juega para ellos, porque sin ellos esto no tiene sentido.
    Y no es que esa media aritmética de lo desea el aficionado estándar, el seguidor tipo del GBC sea la obligación de estar en Copa y playoff… Entonces es cuando llega la parte dicotómica que corresponde al público. Personalmente, creo que esa media de las aspiraciones de la afición está más o menos situada en, primero, que el equipo juegue un baloncesto atractivo que les divierta y sirva para ganar partidos y, después, ver al equipo en la zona templada de la tabla, sin pasar apuros y luchando por objetivos más ambiciosos como puede ser la Copa, aunque no se consigan; vamos, que el equipo esté ahí. Habrá quien quiera un poco más, quien se conforme con algo menos, pero creo que estaremos de acuerdo en que por ahí van los tiros. Eso y que el equipo y el club vayan creciendo paso a paso. Entonces yo me pregunto… ¿si el equipo no ha bajado del puesto 12 en todo el año y la calificación de la primera vuelta está entorno al seis sobre diez, porqué ese enfado tan enconado? No fue sólo por el mal juego y si la opinión general es que por no ir a la Copa no hay que hacer una tragedia; sí que ocurre cierta suerte de contradicción.
    Al final, todas las parten entran en un estado de histeria llegado este preciso momento de la temporada, que lo peor que tiene es que genera un estado parecido o peor en el equipo. Todo ese nerviosismo se refleja en el equipo. Ante el Fuenlabrada los jugadores del Lagun Aro juegan absolutamente atenazados por la situación. No es falta de ganas, porque pelear, pelean; pero se muestran desde el minuto uno como anestesiados, atontados. Ni defienden, ni aciertan, se les ve hasta lentos. Después, son incapaces de salir de ahí e incluso intentando achicar el agua naufragan aún más. Y lo que es peor, esa psicosis, ese estado de tensión apunta a ir a más. Y la causa es el resultado de todo lo comentado anteriormente. ¿Cómo salimos de ésta? Si el equipo juega mal, el público se enfada y pita, si el público se enfada y pita el equipo juega mal. La bola de nieve crece, crece y baja por la ladera de la tabla hasta que, como la temporada pasada, llega a un punto de no retorno donde todos nos asustamos y decimos, venga, vamos a apoyar al equipo que sino nos vamos a mierda todos juntos.
    Lo voy a decir bien claro. El GBC sólo puede salir de esta empujado por la gente. Puede gustar, puede no gustar, pero es la realidad. No voy a decir a nadie lo que tiene que hacer, allá cada cuál. Yo sólo trato de hacer un diagnóstico desde mi punto de vista. Y no hay otra solución. O yo no la veo al menos. ¿Fichar? A Kurz, ¿no? Que está con ganas de irse de Granada. Bueno, sucede que no tenemos un chavo. ¿Buscar la unión y salir de ésta juntos? Sí, me gusta más, la veo más factible y pasa por recuperar el mejor Doblas, el mejor Salgado, el mejor Panko, el mejor Miralles… la mejor versión de conjunto que puede dar este Lagun Aro GBC.
    No obstante, no podemos obviar una realidad. En Baloncesto, como en cualquier deporte, el estado mental, anímico, moral es vital. Importante no; lo más importante. Y por mucho que sean profesionales son humanos y más con jugadores que se implican; no nos engañemos, un tipo como David Doblas, que realmente se siente parte de esto, responsable de todo, cuando hay pitos le afecta; lo mismo que cuando hay aplausos se crece. Y como él, el resto. Comprendo que tiene que ser desde ellos la reacción, que en cuanto ofrezcan algo va a volver el apoyo. Ya son años observando el comportamiento de nuestra afición y ésta, no se queja si no le duele, ni baila si no le ponen música. Así que es el momento de que los virtuosos vuelvan a coger el violín. En cuanto suene algo agradable volverán los aplausos.
    Sin embargo, esta solución volvería a ser un parche hasta que se afronten los problemas de fondo. Los que causan que otro año más pase lo mismo. Porque los jugadores son parte del problema y parte de la solución de lo que nos acucia, el volver a ganar; pero no pasa tanto por ellos que no vuelva a suceder esta situación de histeria colectiva que nos perjudica seriamente a todos. O lo solucionamos o todo seguirá siendo igual, seguiremos viendo la misma película. De la otra manera, encontrando un equilibrio con ese dónde tiene que estar el equipo y con el camino para lograrlo, quizá encontremos la forma de progresar en todos los sentidos.
    Si superamos este estado mental general que afecta por igual a equipo y entorno, todo volverá a su cauce y aún podremos disfrutar mucho. Por eso es tan importante. Como me dijo alguien que sabe mucho de esto, no se trata de buscar culpables sino soluciones, remedios. Y lo más positivo que saco es que todos somos parte del remedio, lo que lo hace un poco más fácil de solucionar. Eso sí, lo más importante ahora mismo, lo único que nos debe preocupar es encontrar la manera de volver a ganar. Por encima de todo. Ganar. Vamos a hacerlo entre todos.