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  • Análisis después de 11 jornadas (10 partidos)

    Análisis después de 11 jornadas (10 partidos)

    En Agosto rescaté un artículo de José Ángel Samaniego en el hablaba sobre los factores críticos del éxito. Han pasado 11 jornadas (10 partidos jugados para el GBC) y entiendo que es un momento óptimo para analizar el rendimiento del Bruesa.

    Factor 1: Estabilidad.

    De los equipos implicados en la permanencia, Cajasol es quien más ha cambiado su equipo. La destitución de Manel Comas y la retirada de Elmer Bennett, han propiciado la incorporación de Pedro Martínez como entrenador y de Tyus Edney como base.
    Otros equipos también han hecho algún ajuste, pero provocados por las lesiones y que después se han revertido como es el caso de Borchardt en Granada y Marco en Manresa y CAI. El resto, incluido el Bruesa, han suplido las bajas por lesión tirando de banquillo.
    Pese a que por nombres, experiencia y presupuesto el Bruesa podría haber dado un mejor rendimiento, bien es cierto que no lo ha conseguido. Pese a ello, el club parace mantener la calma y la confianza tanto en la plantilla como en el equipo técnico. Como decía en Agosto, Laso confeccionó una plantilla a su imagen y semejanza… con la ausencia de ese escolta ‘rompedor‘ que buscaba. Bruesa cerró muy pronto (tal vez prematuramente) la contratación de sus 2 extracomunitarios. Eso tuvo una clara incidencia en lo que agentes, jugadores y clubes pasaron a pedir por los comunitarios que tenían en cartera. Valladolid pensó que podía sacar más tajada y Bruesa no cedió ante ese ‘chantaje‘. Bruesa decidió que sería López (¿y Sánchez?) quien(es) ocupara(n) ese puesto.
    En la ACB se está estilando tener un 3 alto y el Bruesa tiene a Panko. El americano está sacando ventaja de su condición física, pero está muy solo en su puesto. Tampoco es un ‘killer‘, sino más bien un gran jugador de equipo.
    Pero hasta la fecha lo peor está siendo el poco equilibrio interior/exterior del equipo. Los jugadores dominantes en el Bruesa son Roe y Hopkins y ambos comparten características (entre las que destacan el que no son jugadores que abran el campo con su escasa amenaza exterior). En consecuencia, la defensa al Bruesa se hace evidente: cerrarse sobre su juego interior y, en todo caso, conceder el tiro exterior.
    Laso ha apostado por jugadores polivalentes capaces de hacer más de 1 cosa… el problema está en que el juego del equipo no es polivalente. He ahí la paradoja.
    Otras temporadas y esta no es una excepción, se ha visto que los equipos que empiezan fuertes la competición, tienen más posibilidades de salvación y esto se expica por varios factores:
    – Confianza ganada por las victorias.
    – Seguridad de disponer de un ‘colchón’ de victorias.
    – Coger a los equipos grandes en un ciclo de forma no óptimo.
    ¿Ejemplos? Kalise, Granada, Manresa, Fuenlabrada… En una liga tan competida, cuando en su final las victorias se hacen tan caras, las conseguidas en el primer tercio de competición, en la primera vuelta de la liga, valen su precio en oro.

    Factor 2: Factor cancha.

    Un equipo que consiga la permanencia seguro que habrá conseguido ganar cerca del 50% de los partidos disputados en su cancha.Los equipos descendidos consiguen cerca del 35% de victorias. Una diferencia significativa.
    Bruesa en 10 partidos ha jugado 4 como local ganando 2 de ellos, por lo que mantiene la media necesaria.

    Factor 3: La otra liga.

    “El 70% de las victorias de los equipos que no consiguen entrar en playoffs se consiguen entre ellos –dice Sama en su blog-. Los equipos que descienden consiguen el 35% de esos enfrentamientos directos, el resto el 54%»
    Bien, en los 10 primeros partidos, Bruesa ha conseguido un 33% de victorias ante equipos que no están en puestos de playoff (Cajasol y CAI) por un 67% de derrotas (Granada, Fuenlabrada, Murcia y Iurbentia Bilbao).

    Factor 4: Un quinteto sólido.

    Históricamente se ha demostrado que es más importante disponer de un quinteto sólido que de una mayor aportación desde el banquillo. Los equipos descendidos han precisado de una aportación de sus jugadores de rotación cercana al 40%, mientras los que mantienen la categoría “sólo” han necesitado un 33%. Un quinteto estable y regular es por lo tanto otro factor decisivo.
    En los primeros 10 partidos del Bruesa, podemos entender que el quinteto titular sería el compuesto por:
    -Sergio Sánchez
    -Isaac López
    -Andy Panko
    -Lou Roe
    -David Doblas
    Estos 5 jugadores (quienes más minutos disputan en sus respectivos puestos) están el 61% del tiempo en pista, anotan el 64% de los puntos, capturan el 57% de los rebotes y suman el 60% de la valoración ACB del equipo.
    Históricamente, un quinteto sólido ha sido decisivo y en estos 10 partidos el Bruesa no ha disfrutado de dicha virtud. Es más, si valorásemos la inversión en jugadores, hay en el quinteto expuesto algunas ausencias significativas (Popovic y Marconato. No incluyo a Hopkins por su parecido técnico-táctico a Roe). Popovic está mejorando su rendimiento tras su flojo incio y posterior lesión. Marconato no encuentra su sitio en el estilo y exigencias de Laso.

    Factor 5: Las distancias cortas.

    Los partidos que se deciden por distancias cortas y se ganan. Esa es la medida de la competitividad de un equipo. Cerca de un 30% de los partidos de una temporada se deciden en un rango inferior a los 5 puntos. Los equipos descendidos consiguen un 33% de victorias en dichos partidos, mientras que los equipos que no entran en playoffs consiguen un 46%, que viene a significar una victoria más. Todos sabemos lo importante que es una victoria de diferencia cuando se está peleando por evitar el descenso.
    Bien, en los 10 primeros partidos, el Bruesa no ha conseguido ganar ningún partido de los que se han decidido por 5 puntos ó menos (-4 ante Granada y -4 ante Kalise Gran Canaria). Cerca, ganando por 6 puntos, se encuentra la victoria ante Cajasol. Pese a la veterenaía de la plantilla, que debería aportar un grado en estas situaciones, el Bruesa no ha salido airoso en este factor.

    Factor 6: Los malos momentos.

    Las temporadas son largas y se rigen por ciclos de forma y de resultados. Saber gestionar dichos ciclos es vital para la dinámica de un grupo. Históricamente el número de victorias consecutivas de los equipos que no lucharán por el título será de cerca de 3 y media, mientras que el número de derrotas rondará las 6.
    Bruesa ha conseguido encadenar 2 victorias consecutivas por 4 derrotas seguidas.
    En estos 10 partidos el OER del Bruesa ha sido de 0,905 mientras su DER ha sido de 0,945. La diferencia entre la eficacia ofensiva y defensiva es de -0,04 puntos anotados por cada posesión.
    Mientras su OER está en la media de la liga (0,908), su DER es sensiblemente inferior a dicha media (0,907).

    Repasando los factores y los resultados hasta la fecha del Bruesa, podemos hacernos una composición de lugar de cual ha sido el rendimiento del equipo, dónde se debería mejorar y que otros aspectos mantener. Bruesa está fuera del descenso por averaje, pero en una posición muy delicada. Se espera más de esta plantilla y ellos mismos parecen penar la ansiedad de dichas espectativas. Sólo mediante trabajo se puede mejorar. Los datos pueden servir para saber en qué hacer un esfuerzo mayor. Seguro que los técnicos del Bruesa están ya manos a la obra. Hay tiempo y equipo.

  • Alta Gestión Fuenlabrada 108 – 75 Bruesa

    No puede ser. No es permisible. No hay excusa.
    Es la segunda vez que un rival supera los 100 puntos cuando se enfrenta al Bruesa. Fuenlabrada tenía (y ahora refuerza) uno de los mejores ataques con 80 puntos de media. «Sólo» anotó 28 más…
    Se puede hablar de acierto excepcional de los jugadores fuenlabreños, de «caraja» de los donostiarras… No hay excusa. No es la primera vez y desde luego, no parece algo aislado.
    Pese a coger 13 rebotes menos (16 por 29), el Bruesa dispuso de 5 posesiones más. Con 5 posesiones más, anotó 38 puntos menos. ¿Cómo se coge una estadística así?. Una vez más el Bruesa consigue que de entre los rivales salga el MVP de la jornada (o casi). Una vez más la defensa hace aguas e imposibilita cualquier intento de ganar un partido. «La defensa gana campeonatos, el ataque partidos». Parece que no se dan cuenta de este viejo y manido dicho.
    El DER del Bruesa en este partido fue de 1,412. Su OER, pese a estar en su media de la temporada (0,915), no sirvió ni para acercase al rival.

    Y sí, los jugadores del Fuenlabrada estuvieron muy acertados. Cierto. También es cierto que el Bruesa (otra vez) no dominó el rebote en su canasta. De 10 rebotes capturaron el 60% de los mismos por el 40% del rival.

    Yendo a lo positivo, el trabajo del pundonoroso David Doblas y la línea que parece mantener Popovic. Eso sí, si el mejor jugador del Bruesa tiene que ser Doblas es que objetivamente algo no está bien. Y no es criticar a David, que como Ricardo Uriz, son quienes históricamente lo dan todo en cuento a intensidad se refiere. En la ACB no se puede sobrevivir sólo con esa virtud. Ya pasó hace 2 temporadas.

    Algo debe cambiar. 3 victorias y 7 derrotas teniendo un presupuesto superior a muchos de los rivales directos no es como para estar satisfechos ni tranquilos.

  • Bruesa 77 – 67 CAI

    La victoria de la necesidad. Después de tres derrotas consecutivas y de no estar dando una buena imagen, Bruesa se enfrentaba a un rival directo y ganó por necesidad. Por imperativo legal.
    El partido comenzó con el Bruesa manifestando los mismos defectos del pasado: Mala defensa y atasco de ideas en ataque. CAI castigaba con un desquilibrante Quinteros la endémica mala defensa donostiarra. Era desolador ver que con un simple bloqueo indirecto se generaban tiros cómodos para el escolta argentino. En la otra canasta el Bruesa jugaba con sus jugadores demasiado estáticos. El balón estaba demasiado tiempo en las manos de los jugadores. No había pases. No había circulación de balón. El CAI, liderados por Quinteros (11 puntos en el primer cuarto), pero sólo por Quinteros (10 puntos el resto del equipo), dominaba el ritmo, el juego y el marcador.
    El segundo cuarto seguía las mismas costantes salvo que la entrada de Popovic emepzó a modificar la eficacia defensiva del Bruesa. Eso unido a los minutos de descanso que Curro Segura le dio a Quinteros cortocircuitó el ataque maño y de dominar por 10 puntos de diferencia a 4 minutos para la conclusión de la primera parte (23-33) se pasó al final 32-33. Lo más importante en este segundo cuarto fue la lesión de Sergio Sánchez y la confirmación de que Roe tampoco estaba para jugar.
    Sin mucha rotación posible, Bruesa encontró a Panko y Hopkins liderados por Popovic como pilares del equipo. Pese a ello y tras el flojo segundo cuarto de Quinteros (0 puntos), volvió a asumir el peso ofensivo de su equipo y volvió a marcar el ritmo del partido. Sólo tras el incidente con Popovic en el que el argentino utilizó las clásicas artimañas pamperas a las que el servio reaccionó mal, pero los árbitros entendieron que fue Quinteros quien provocó el incidente y éste se descentró y empezó a jugar contra el Bruesa y contra los árbitros. Iba para MVP de la jornada y acabó con unas correctas estadísticas y con la responsabilidad de la derrota de su equipo. En este ambiente épico es cuando el Bruesa se encuentra más cómodo. Popovic dirigió con criterio el ataque y contagió a sus compañeros en defensa. Panko se mostró presente en todos los aspectos del juego, ayudando muchísimo bajo ambos aros y sacando ventajas de su capacidad física. Hopkins dio un paso al frente tras la lesión de Roe. El nacionalizado español siempre consigue grandes actuaciones ante el CAI.

    Bruesa ganó un partido importante para ellos con unos números no buenos en ataque, pero sí en defensa. Esta vez, después de ajustar su defensa sobre Quinteros y visto que nadie, salvo Green en el último cuarto, en el CAI acompañaba al argentino, Bruesa tuvo un rendimiento defensivo superior a lo que venía haciendo (DER 0,757).

    En la estadística Más/Menos destacaron Starosta (+12), Guerra (+12), Panko (+8) y Doblas (+7).
    En la estadísitca cuando el jugador está en pista Doblas (+12), Popovic (+11), Panko (9) y Guerra (+1)
    La Valoración Sedena (en función de lo ajustado del marcador) dice que el mejor jugador del partido fue Green (9,10) seguido de Marconato (6,90) y Hopkins (4,50).

    De las sensaciones que me quedaron después de terminar el partido, destaco la recuperación de Popovic. Si sigue en esta línea se consolidará como el Base del equipo. Esto puede llevar a Sánchez a jugar muchos minutos de escolta y creo que ésta sería la mejor opción si no se ficha a un escolta generador de juego (lástima Gomis…).
    Sigo sufriendo cuando veo defender al Bruesa. Pecan de ir a remolque del ataque rival y en ACB es dar demasiada ventaja.
    Importante victoria que tanto afición como equipo (por como declararon al terminar el partido) esperan que sea un punto de inflexión.

  • Kalise Gran Canaria 96 – 92 Bruesa

    «Jugamos como nunca y perdimos como siempre». No recuerdo a quien se le atrubuye esta cita. Creo que recordar que a algún entrenador de fútbol. Leyendo las crónicas del partido, esa parace que fue la sensación general… Lo cierto es que, echando un vistazo a las estadísticas, se perdió como siempre jugando como siempre. Me explico:

    Otra vez el OER del rival fue superior al propio. Kalise tuvo una eficacia ofensiva de 1,021. Bruesa de 0,968. Vuelve otra vez a ser la defensa el talón de Aquiles de este equipo. No hay más. Bruesa cuenta con una plantilla que, por configuración, podía hacer daño al Kalise y durante la primera parte así lo hicieron. Después de ajustar sus sistemas y su defensa, Kalise fue superando con trabajo y juego colectivo a un Bruesa que se encuentra cómodo cuando se juega al galope e increiblemente incómodo cuando se juega al trote.

    En lo positivo, destacar que Popovic va cogiendo el timón del equipo. Es verdad que no está teniendo demasiada competencia con Sánchez y Úriz, a quienes si ningún fichaje lo impide, veremos más de escoltas que de bases.

  • Bruesa 67 – 78 Joventut

    3ª derrota consecutiva del Bruesa ante un mermado Joventut que supo manejarse mejor desde el punto de vista estratégico. Se puede decir que, otra vez, el Bruesa perdió una oportunidad de ganar a un grande. Y es que es en los comienzos de la liga cuando estos equipos suelen tener un punto de forma inferior. Su pico de forma suele ser al final de la temporada con la excepción de los meses de Enero (los que tienen opciones de entrar en Copa de Rey) y Febrero (quienes disputan la Copa). Si además le sumamos que el Joventut venía con las bajas de sus 2 jugadores más importantes y la sensación de que los finales de partido se les hacían muy cuesta arriba, pues como se suele decir: «La ocasión la pintaban calva…».

    Bruesa empezó el partido más centrado que el Joventut. Intentando jugar posesiones largas, Bruesa conseguía encontrar claras posiciones de tiro y las primeras ventajas en el marcador. Ambos equipos aseguraban el rebote bajo sus aros. Un activo Panko en defensa sobre Wright y un Sánchez buscando castigar la defensa de Mallet (5 puntos en el cuarto) marcaros la estrategia que Bruesa quería para el partido.
    Ya en segundo cuarto, los de Sito Alonso vieron cómo debían afrontar el partido y empezaron a cimentar su triunfo desde la defensa. Sus hombres se cerraban cuando el balón llegaba a los interiores del Bruesa. De esta forma anularon a Roe, Marconato y Doblas. Roe se chocaba ante las torres verdinegras (Norel, Sonseca y Jagla le sacan más de 10 centímetros); Doblas es capaz de jugar 1c1, pero su escasa velocidad le impide jugar a canasta cuando le doblan la defensa y el sigue obcecado en jugar al aro siempre que recibe el balón. Tal y como hizo Iurbentia Bilbao, el Joventut apostó por cerrarse en defensa permitiendo el tiro exterior del Bruesa y el Joventut ganó el partido. Ante esta tesitura, el Bruesa se volvió a mostrar impotente y volvieron a buscar opciones individuales. En ello sólo destacó Panko, quien pese a disponer de muchas opciones «sólo» lanzó 11 veces a canasta. Y digo «sólo» porque considero que el equipo debió buscarle mucho más en el ataque viendo que Roe estaba anulado por la defensa del Joventut. Panko era superior a sus pares y desde él deberían haber generado el juego los donostiarras y no lo hicieron. Además, de esto, los altos y laboriosos jugadores interiores del Joventut castigaron al Bruesa también en el rebote ofensivo. Joventut dominó ambos aros y por ese dominio dominó el marcador.
    En el tercer cuarto, el Joventut sumó a su eficaz defensa un puñado de puntos extra que le permitieron manejarse con comodidad en el marcador. Así, pese a que el Bruesa no bajó los brazos, se llevaron una meritoria victoria teniendo en cuenta las bajas y el estado anímico que traían a este partido.
    Destacable otra vez que el mejor jugador del equipo contrario vuelva a ser el base rival. La defensa de la línea exterior del Bruesa sigue haciendo aguas. Se busca presionar mucho a los exteriores y las líneas de pase. Como la manta no puede traparlo todo, si se defiende tan pegado al balón y las líneas de pase, las ayudas no llegan y cuando llegan, desajustan mucho la defensa. Mallet terminó con 16 puntos, 3 asistencias y 6 faltas recibidas (19 de valoración, 1,103 de OER).

    Resúmen del partido:

    Como podemos ver, el Bruesa no consiguió asegurar el rebote en su canasta. Sólo capturó el 56% de los rechaces en su aro. Eso permitió segundas opciones al Joventut y la diferencia en posesiones que fueron cruciales, ya que el Joventut dispuso de 83 posesiones por 71,5 del Bruesa.

    Esta fue, desde el punto de vista estadístico la mayor diferencia en el partido y sin duda la que propició la victoria verdinegra. Al hilo de esto, me gustaría comentar lo que en Noticias de Gipuzkoa dice Arturo Álvarez (entrenador ayudante de Laso) entrevistado por Nestor Rodríguez:
    «…y el domingo ante el Joventut los de Laso se atascaron en el ataque estático ante la cerrada defensa rival.«
    El ataque estático (fue estático porque el Joventut dominó el rebote ofensivo y no permitió correr al Bruesa) no fue tan malo como parece desde el punto de vista estadístico. El Bruesa dispuso de 71,5 posesiones y anotó 67 puntos. Eso da un OER de 0,937, que está en la media del equipo. No parece por tanto que la eficacia ofensiva fuese tan mala, no así la manera de conseguir esas canastas, y es que al Bruesa le cuesta jugar contra una defensa que se cierra sobre sus hombres interiores. La falta de ideas colectivas es total y se busca resolver de manera individual. Eso suele producirse cuando la ansiedad y/o la frustración ante la falta de ideas en el juego colectivo se apodera de los jugadores. El cuerpo técnico tiene una brecha abierta que deberá trabajar para cerrar y es que al Bruesa se le ha visto una debilidad que, hasta la fecha, no ha sabido solucionar.

    Sobre la buena defensa del Bruesa: «Pasamos de defender mal en Murcia a hacerlo muy bien ante el Joventut…». Decir que un equipo que permite 10 rebotes ofensivos (por 16 defensivos) y un DER de 0,94 no puede calificarse como «defender bien». La estrategia defensiva del Bruesa sigue siendo deficiente y en ACB, donde el Bruesa no es el equipo con mayor presupuesto y fortaleza física, los rivales sí saben sacar provecho de ello.

  • Murcia 104 – 95 Bruesa

    Murcia 104 – 95 Bruesa

    ¿Excelente rendimiento ofensivo? ¿Pésimo rendimiento defensivo? ¿Ambos?

    No pude ver el partido, así que me limitaré a analizar la estadística del mismo. Como tal, la estadística es espectacular. Números y más numeros que vienen a decirnos que el Bruesa sigue mostrando una preocupante mala defensa. Está claro que si permites que te anoten 104 puntos, que el porcentaje en tiro de campo del rival sea de un 62% (67% en T2 y 43% en T3) y que te dominen el rebote con por 11 rechaces de diferencia, ganar es muy complicado. Aunque ese mismo rival defienda casi tan mal y permita que se le anoten 95 puntos.

    Como podemos ver, ninguno de los dos equipos dominó el rebote en su tablero, pero fueron peores los guarismos del Bruesa, que sólo capturó el 54% de los rechaces en su tablero. Eso, en un partido en el que el rival obtiene un 67% en tiros de 2 es especialmente sangrante y habla bien a las claras del problemón defensivo del Bruesa, ya que no sólo permitió canastas excesivamente fáciles, sino que no pudo asegurar los pocos rebotes que hubieron en su canasta. Bruesa capturó 13 rebotes defensivos mientras que Murcia le cogió 11 rebotes ofensivos.
    Murcia consiguió 64 puntos en canastas de 2 puntos. Algo fuera de lo normal y muy alejado de la media ACB. Es más, la media de anotación del Murcia esta temporada estaba siendo de 70 puntos hasta el partido contra el Bruesa. Mientras su defensa permitía algo más de 84 puntos al rival. Aquí podemos ver la estadística del C.B. Murcia.

    Estos partidos ante los rivales directos son los que hay que jugar con la mayor intensidad. Ganando estos partidos, las victorias ante TAU y equipos de «esa» liga, son los que aportan la diferencia. Ganar a los grandes y perder contra quienes tienen los mismos objetivos, no sirve para mucho.
    De poco sirve que jugadores como Roe y Panko obtengan una buena valoración individual en un partido cuando la evaluación colectiva es tan mala. Queda tiempo y la plantilla tiene aptitudes para dar un mejor rendimiento. Como desde hace tiempo he comentado, la defensa del Bruesa sigue estando en la picota. Cuando los rivales buscan penetraciones, desarbolan fácil y completamente la estrategia defensiva de los de Laso. No es sólo una cuestión de actitud me temo. La plantilla es la escogida por su equipo técnico. Son ellos quienes tienen que desarrollar una estrategia defensiva que potencie las virtudes de sus jugadores y tape, en la medida de sus posibilidades, sus carencias. No al revés.

  • Iurbentia Bilbao 79 – 70 Bruesa

    Iurbentia Bilbao 79 – 70 Bruesa

    Merecida derrota para el Bruesa en Barakaldo.

    En un día de fiesta para el baloncesto vasco, el Iurbentia Bilbao bajó a la tierra a un Bruesa que había conseguido 2 victorias de mérito. Los de Txus Vidorreta siempre se han carcterizado por su eficiencia defensiva y en esta ocasión volvieron a hacerlo. Los bilbainos se cerraban cada vez que el ataque donostiarra pentetraba o buscaba a sus interiores. El Iurbentia planteó el partido cerrando su zona y en cotraprestación, jugándosela al acierto en el tiro exterior del Bruesa. Iurbentia tenía que peocuparse por López y Panko (0/6 y 1/4 respectivamente). Visto que la pólvora estaba mojada, sólo el empuje de Roe y Marconato mantuvieron al Bruesa en el marcador.
    Pero el Iurbentia tenía la manija del partido. Desde su defensa construyeron ataques pausados y controlados donde Salgado se sentía cómodo. Continuas penetraciones que desbordaban la defensa donostiarra terminaban con canastas fáciles o con faltas que frustraban a los jugadores del Bruesa. Salva Guardia en la primera parte y Luke Recker en la segunda fueron una pesadilla. Pero la peor pesadilla fue la falta de criterio para afrontar el choque tal y como se produjo. Úriz tiró de su pundonor habitual y Sánchez se desquició intentando que los árbitros le pitaran las faltas que sólo él creía que le hacían en sus alocadas penetraciones. Así, el parcial en el tercer cuerto sentenció el partido. Sólo la relajación en los minutos finales por parte de los bilbainos en defensa permitió al Bruesa maquillar el resultado. Un resultado que puede ser importante de cara al partido de vuelta en Ilumbe.

    Siempre en las derrotas es cuando nos acordamos de los que faltan. Y ayer faltó Popovic y el Bruesa no tuvo cabeza. También faltó Gomis que no fichó en pretemporada por el culebrón con el Club Valladolid. Inoperantes desde el exterior, sin acierto y sin cabeza, la fortaleza interior del Bruesa no fue suficiente ante un equipo con oficio. Con mucho oficio.

    Bruesa perdió porque su OER fue 0,707, cuando viene siendo de media 0,90. Su eficiencia defensiva estuvo al nivel habitual. Sin duda, se perdió por atacar mal, pero no sólo por el acierto en el tiro.

  • Bruesa 75 – 62 TAU

    Gran victoria la del Bruesa ante el TAU únicamente empeñada por las lesiones de Popovic y Roe.

    El Bruesa jugó un partido espectacular en cuanto al nivel de concentración y confianza. La labor de preparación del partido por parte del equipo técnico se mostró eficicaz y la puesta en práctica por parte de los jugadores notable.
    El TAU se presentaba con la baja de Vidal, la recuperación de Spliter y la presencia de un lesionado Prigioni a quien se le tuvo que exigir más de lo que su maltrecho pie podía soportar.
    Bruesa por primera vez en la temporada, jugó con al menos un alero alto durante todo el partido. Además, planteó una defensa que cambiaba en todos los bloqueos indirectos sabedores de que al TAU se gusta de jugar con 3 hombres interiores (intentando hacer llegar el balón a Mickeal en el poste bajo).
    Así, si tengo que decir cuál fue la clave de la victoria del Bruesa, esta sin duda fue el rebote. Bruesa capturó 45 por 25 del TAU (9 rebotes defensivos más y 11 rebotes ofensivos más). Con semejante diferencia en un apartado tan importante, es francamente difícil perder un partido. La defensa del Bruesa fue la mejor que se ha visto en mucho tiempo. También hay que decir que lo que más daño ha hecho al Bruesa hasta la fecha, las penetraciones de los exteriores rivales para acabar en entrada a canasta o asistencia, no pudo hacerlo un TAU mermado en la posición de base, donde Shakur no dio la talla (y fue «castigado» sin jugar en la 2ª parte) y Prigioni jugó infiltrado una vez más por su lesión el pie. De este modo, un Bruesa confiado en que el trabajo defensivo les daba la seguridad de que podían atacar sin miedo a fallar, ya que su defensa era tan sólida que taparía cualquier carencia. Con ese nivel de confianza el Bruesa jugó una primera parte espectacular, dejando al TAU en 15 puntos en primer parcial y sólo 11 en el segundo cuarto. Destacó que el Bruesa capturó el 100% de los rebotes en su canasta, mientras el TAU sólo aseguró el 28% de los rechaces en su aro. Devastador. Este dato se niveló en 2º cuarto donde el TAU puso en pista a Spliter junto a Barac o McDonald (70% por 77%).
    La segunda parte comenzó con el «castigo» a Shakur y con un Prigioni intentando contagiar a sus compañeros su habitual nivel de intensidad. El TAU buscó mucho más el juego desde Mickeal y Rakocevic y a base de buscar acelerar las acciones ofensivas del Bruesa buscando continuos dos contra uno consiguieron lo que todos, incluso los integrantes del Bruesa, esperaban. Y esto no era más que remontar. Así el parcial del tercer cuarto fue claramente para el TAU gracias a un parcial de 14-25. Los de Ivanovic consiguieron casi los mismos puntos en este cuarto que en toda la primera parte. Aun así, en ningún momento consiguieron culminar la remontada y ponerse por delante en el marcador. y el Bruesa más veterano de todos los tiempos supo gestionar la ansiedad y con el trabajo defensivo como costante durante todo el partido (volvieron a dejar en 12 puntos al rival en el 4º cuarto), un Marconato acertadísimo y un explosivo Sergio Sánchez pusieron la puntilla a una victoria que debe dar mucha moral y confianza al Bruesa.

    Tal y como comenté que partidos como el jugado contra el Real MAdrid pueden hacer penar al Bruesa, este partido ante el hasta la fecha invatido TAU es un paso al frente ya que la teoría dice que los de Vitoria no perderán muchos partidos ante rivales directos del Bruesa (o al menos eso espero).