Recuperando el paso, la ley natural acerca de la supervivencia.
El Bruesa recompuso su posición clasificatoria a costa de un Estudiantes en horas bajas. En una salida comprometida en el que más tenía que perder (Estudiantes) sufrió el agarrotamiento de la ansiedad y el encogimiento de la presión. Por contra, el Bruesa encontró en un recuperado físicamente Lou Roe a su líder y al estilete que necesitaba y para lo que fue fichado.
Analizando las estadísticas y el desarrollo del marcador, el partido fue de los que sólo los aficionados de ambos equipos disfrutan y sufren al mismo tiempo. Esa angustia que te da la incertidumbre, la desconfianza y el deseo. Estudiantes dominó los tableros. Aseguró con suficiencia su rebote defensivo (88% de los rechaces bajo su canasta). No así el Bruesa que sufrió para obtener un deficiente 63% de los mismos (recordemos que la media está en torno al 70%). Pero es que Estudiantes tuvo unos paupérrimos porcentajes de acierto en el tiro de 3 puntos (3 de 16). Pese a que lanzó 46 veces de 2 puntos, el lastre de su tiro exterior hundió a los ramireños. Aunque recordemos que lo mismo se podría decir del lastre que supuso para el Bruesa el rebote. Si lo hubiesen controlado, la victoria hubiese sido más clara aun. La clave de la victoria donostiarra estuvo en sus excelentes porcentajes de tiro. Pese a disponer de 8 posesiones menos, su OER fue de 1,007, mientras que Estudiantes se quedó en 0,840. El Bruesa supo jugar con la calma y seguridad suficiente el último cuarto cuando Estudiantes se puso por delante en el marcador gracias a los triples de López y Urtasun (quien parece está ganándose la confianza de su entrenador, de sus compañeros y la suya propia) y el martillo pilón que fue Roe durante todo el partido. La vetería de un quinteto compuesto por Popovic, López, Panko, Roe y Marconato, fichados para hacer lo que hicieron, se impuso dando un gran respiro al Bruesa. La mejoría en el juego se tratará más adelante. Seguro que las victorias ayudan a relajarse a jugadores y técnicos.
Bruesa se impuso a un Pamesa que visitó Ilumbe como quien estando empachado se sienta a una mesa a cenar. No es que no demostrase hambre, pareció más bien que vino de turismo. Fue por actitud y también por planteamiento. El Bruesa defendió como hacía tiempo no se veía. Intensos en el 1c1 y ofreciendo ayudas cuando eran necesarias. Por contra, Pamesa decidió defender también sin ayudas, presionando mucho las líneas de pase en los exteriores y permitiendo que los interiores del Bruesa recibiesen balones y jugasen 1c1 a sus pares. EL primer cuarto terminó con 17 puntos del Bruesa (8 de Doblas, 7 de Roe y 2 de Marconato). Laso sorprendió con la entrada en 5 inicial de Alex Urtasun, tal vez por su pasado Taranja, tal vez por la necesidad de aportar intensidad defensiva. Lo cierto es que el navarro estuvo bien en defensa y falto de confianza en ataque. Eso sí, demostró que tiene sitio en la rotación visto el rendimiento de López y sobre todo de Sergio Sánchez. En el 2º cuarto el Bruesa volvió a dominar el rebote, pero la entrada de Oliver y Rafa Martínez, mucho más incisivos en sus penetraciones, dieron la vuelta al marcador. El parcial en el cuarto fue de 14-21, anulando así la ventaja conseguida en el primer cuarto. La segunda parte trajo la igualdad en el electrónico. Pamesa fue más agresivo bajo el tablero donostiarra y llegó a empatar el encuentro. Fue cuando apareció Panko y volvió a dejar el marcador a favor del Bruesa. La dinámica del partido siguió sonriendo al Bruesa. Con Doblas y Úriz disfrutando de un papel estelar en el equipo, se llegó a disfrutar de 14 puntos de ventaja. Una situación similar a la del anterior partido contra Vive Menorca… Un desenlace casi similar. Pamesa comenzó a recortar la diferencia, pero esta vez Bruesa supo jugar con criterio y pausa buscando a sus jugadores franquicia. Al final se consiguió una victoria que seguro supo más dulce que a nadie a Pablo Laso.
Las estadísticas confirman las sensaciones vividas en la pista. Bruesa, salvo en el tercer cuarto, dominó el rebote (37 por 24, con 11 rebotes ofensivos), esto le dio 4 posesiones más y pese a tener una eficacia ofensiva baja (OER 0,854) mantuvo a raya la supuesta calidad ofensiva del Pamesa (DER 0,833) que vinieron en cuerpo, pero no en alma.
Dieron un paso al frente Roe, sobre todo en defensa, Panko, que sigue siendo el motor de este equipo y otra vez más Doblas (que cuanto mejor juega más se le va la olla) y Úriz. Estos 2 últimos merecen una mención especial. Su rendimiento está siendo espectacular. Están siendo de los mejores de la plantilla cuando todo parecía decir que serían jugadores marginales en la rotación. Esto dice mucho de ellos y tal vez muy poco de los demás. Se agradece su aportación y su involucrada posición en el equipo. Sin embargo creo que cuanto mayor sea su papel dentro del juego del Bruesa, mayor también es el «problema» del equipo. Es como si los jugadores más destacados del TAU fuesen Barac (cuarto pivot) y Nocedal (tercer base). Los problemas del Bruesa siguen siendo los mismos. En este partido se ha visto una mejor actitud defensiva, con una composición del quinteto más equilibrado en este sentido; una menor presencia en pista de un Sánchez falto de confianza (y parece que es un jugador que necesita sentirse bien para rendir. ¿Para cuando su paso definitivo al puesto de escolta?); más orden en ataque de la mano de un Popovic que se está haciendo con las manijas del ataque donostiarra y pese a tener una valoración negativa (-4), fue clave a la hora de darle calma al equipo. Bruesa también aprovechó que el Pamesa no se cerró sobre sus interiores y cuando lo hicieron López anotó los tiros que él mejor hace (en estático, solo y recibiendo el balón de cara).
Menorca Vive gracias a un Bruesa empeñado en dejarse morir…
Se hace complicado ser objetivo después de ver en directo el partido. Sin embargo es sencillo ver las causas que han permitido que Vive Menorca, después de 12 meses sin ganar a domicilio, lo haya hecho en Ilumbe. Lo ha hecho teniendo un OER menor que el Bruesa (?!?!?) Pues sí. El Bruesa ha estado en su media estadística (0,942) y el Vive Menorca en 0,881. Eso sí, otra vez debido al mal planteamiento defensivo del Bruesa, Vive Menorca ha dispuesto de 6,5 posesiones más. Se ha mejorado en el rebote en comparación a otros partidos, pero sigue saliendo perdedor con respecto al rival. El Bruesa ha asegurado el 70% de los rebotes en su canasta, mientras que el Vive Menorca ha capturado el 86% de los que se han producido bajo su aro. Este dato hay que ponerlo en su contexto: Cuando la defensa es rebasada 1 vez sí y otra también por el rival, se desajusta y se pierden las posiciones para el rebote. Sin rebote defensivo no hay contraataque y el Bruesa juega cuando lo hace a la carrera. En estático no hay más que bloqueos directos de n pivot a un base y a ver qué pasa. Menorca ha planteado un partido de una manera clara: Opción 1: Balón a Eley y si le defienden, sacarlo a los tiradores. Marconato, hasta su segunda falta lo ha contenido. Después con Doblas ha conseguido ver aro. Opción 2: Jeter rompe a su par y asiste a los tiradores (letales en el primer cuarto).
Bruesa ha terminado defendiendo invidual y cara a cara aun cuando el balón estaba a 15 metros. Así, Jeter, Bazdaric o Stojic llegaban hasta debajo del aro donostiarra aun cuando se vieran a dar 4, 5 ó 6 botes… Imperdonable. Sólo la casta de Úriz, Doblas y de un motivadísimo Panko (¿aguantará así más tiempo?) y los relevos del Vive Menorca en el 2º cuarto han permitido al Bruesa acercarse. La sensación era la de: «Ahora se desperezarán, ganarán y todos pensaremos que menos mal…» y eso es lo peor que podía pasar. «Más de lo mismo». Incluso el Bruesa, gracias a Úriz y Panko se han llegado a poner 10 puntos por arriba en el último cuarto. «No si al final ganarán por más de 10 puntos!», se oía… Ni por esas. El final del partido ha sido la confirmación del estado anímico y de juego del equipo. Despropósitos de los jugadores, errores garrafales del entrenador y Jeter haciendo lo que quería (20 puntos, 7 rebotes, 8 asistencias y 7 faltas recibidas con menos de 1,80…). Algo huele muy mal y alguien deberá hacer algo. La confianza está bien, pero hay que ganársela. Laso prometió polivalencia y su juego monovalente; prometió jugar rápido y la velocidad brilla por su ausencia; habla de defensa y su equipo es el que peor defiende del campeonato. Si alguien cree que todavía tiene crédito, es que vive en los mundos de Yupi. Espero que no se cometa el mismo error que con Porfirio Fisac y se le corte antes de que sea demasiado tarde. Ni la pasada campaña ni en lo que va de esta Laso ha conseguido que su equipo defienda. Ahora que también han perdido la confianza, tampoco atacan como un conjunto. En la dinámica actual creo que cualquiera podría hacerlo mejor que Don Pablo Laso.
En Ilumbe (pese a que JoxeFelipe y su megáfono trataron de impedirlo) se oyeron los primeros pitos. Ya no comulgamos con ruedas de molino Sr. Santos. Haga algo.
Lo dice Álvaro Vicente (entre otros muchos). Si Doblas, Úriz y/o Andrade tienen que ser los que más aporten… Y ojo, que gracias a ellos por su esfuerzo. El problema es que otros jugadores de mucho más talento no llegan a superar el de éstos…
Hay mimbres en la plantilla y hay tiempo. No lo perdamos esperando. Ni siquiera ganando al Pamesa el próximo Domingo. Ya no es cuestión de ganar o no un partido. Es confianza, es trabajo, es trayectoria.
En Agosto rescaté un artículo de José Ángel Samaniego en el hablaba sobre los factores críticos del éxito. Han pasado 11 jornadas (10 partidos jugados para el GBC) y entiendo que es un momento óptimo para analizar el rendimiento del Bruesa.
Factor 1: Estabilidad.
De los equipos implicados en la permanencia, Cajasol es quien más ha cambiado su equipo. La destitución de Manel Comas y la retirada de Elmer Bennett, han propiciado la incorporación de Pedro Martínez como entrenador y de Tyus Edney como base. Otros equipos también han hecho algún ajuste, pero provocados por las lesiones y que después se han revertido como es el caso de Borchardt en Granada y Marco en Manresa y CAI. El resto, incluido el Bruesa, han suplido las bajas por lesión tirando de banquillo. Pese a que por nombres, experiencia y presupuesto el Bruesa podría haber dado un mejor rendimiento, bien es cierto que no lo ha conseguido. Pese a ello, el club parace mantener la calma y la confianza tanto en la plantilla como en el equipo técnico. Como decía en Agosto, Laso confeccionó una plantilla a su imagen y semejanza… con la ausencia de ese escolta ‘rompedor‘ que buscaba. Bruesa cerró muy pronto (tal vez prematuramente) la contratación de sus 2 extracomunitarios. Eso tuvo una clara incidencia en lo que agentes, jugadores y clubes pasaron a pedir por los comunitarios que tenían en cartera. Valladolid pensó que podía sacar más tajada y Bruesa no cedió ante ese ‘chantaje‘. Bruesa decidió que sería López (¿y Sánchez?) quien(es) ocupara(n) ese puesto. En la ACB se está estilando tener un 3 alto y el Bruesa tiene a Panko. El americano está sacando ventaja de su condición física, pero está muy solo en su puesto. Tampoco es un ‘killer‘, sino más bien un gran jugador de equipo. Pero hasta la fecha lo peor está siendo el poco equilibrio interior/exterior del equipo. Los jugadores dominantes en el Bruesa son Roe y Hopkins y ambos comparten características (entre las que destacan el que no son jugadores que abran el campo con su escasa amenaza exterior). En consecuencia, la defensa al Bruesa se hace evidente: cerrarse sobre su juego interior y, en todo caso, conceder el tiro exterior. Laso ha apostado por jugadores polivalentes capaces de hacer más de 1 cosa… el problema está en que el juego del equipo no es polivalente. He ahí la paradoja. Otras temporadas y esta no es una excepción, se ha visto que los equipos que empiezan fuertes la competición, tienen más posibilidades de salvación y esto se expica por varios factores: – Confianza ganada por las victorias. – Seguridad de disponer de un ‘colchón’ de victorias. – Coger a los equipos grandes en un ciclo de forma no óptimo. ¿Ejemplos? Kalise, Granada, Manresa, Fuenlabrada… En una liga tan competida, cuando en su final las victorias se hacen tan caras, las conseguidas en el primer tercio de competición, en la primera vuelta de la liga, valen su precio en oro.
Factor 2: Factor cancha.
Un equipo que consiga la permanencia seguro que habrá conseguido ganar cerca del 50% de los partidos disputados en su cancha.Los equipos descendidos consiguen cerca del 35% de victorias. Una diferencia significativa. Bruesa en 10 partidos ha jugado 4 como local ganando 2 de ellos, por lo que mantiene la media necesaria. Factor 3: La otra liga.
“El 70% de las victorias de los equipos que no consiguen entrar en playoffs se consiguen entre ellos –dice Sama en su blog-. Los equipos que descienden consiguen el 35% de esos enfrentamientos directos, el resto el 54%» Bien, en los 10 primeros partidos, Bruesa ha conseguido un 33% de victorias ante equipos que no están en puestos de playoff (Cajasol y CAI) por un 67% de derrotas (Granada, Fuenlabrada, Murcia y Iurbentia Bilbao). Factor 4: Un quinteto sólido.
Históricamente se ha demostrado que es más importante disponer de un quinteto sólido que de una mayor aportación desde el banquillo. Los equipos descendidos han precisado de una aportación de sus jugadores de rotación cercana al 40%, mientras los que mantienen la categoría “sólo” han necesitado un 33%. Un quinteto estable y regular es por lo tanto otro factor decisivo. En los primeros 10 partidos del Bruesa, podemos entender que el quinteto titular sería el compuesto por: -Sergio Sánchez -Isaac López -Andy Panko -Lou Roe -David Doblas Estos 5 jugadores (quienes más minutos disputan en sus respectivos puestos) están el 61% del tiempo en pista, anotan el 64% de los puntos, capturan el 57% de los rebotes y suman el 60% de la valoración ACB del equipo. Históricamente, un quinteto sólido ha sido decisivo y en estos 10 partidos el Bruesa no ha disfrutado de dicha virtud. Es más, si valorásemos la inversión en jugadores, hay en el quinteto expuesto algunas ausencias significativas (Popovic y Marconato. No incluyo a Hopkins por su parecido técnico-táctico a Roe). Popovic está mejorando su rendimiento tras su flojo incio y posterior lesión. Marconato no encuentra su sitio en el estilo y exigencias de Laso. Factor 5: Las distancias cortas.
Los partidos que se deciden por distancias cortas y se ganan. Esa es la medida de la competitividad de un equipo. Cerca de un 30% de los partidos de una temporada se deciden en un rango inferior a los 5 puntos. Los equipos descendidos consiguen un 33% de victorias en dichos partidos, mientras que los equipos que no entran en playoffs consiguen un 46%, que viene a significar una victoria más. Todos sabemos lo importante que es una victoria de diferencia cuando se está peleando por evitar el descenso. Bien, en los 10 primeros partidos, el Bruesa no ha conseguido ganar ningún partido de los que se han decidido por 5 puntos ó menos (-4 ante Granada y -4 ante Kalise Gran Canaria). Cerca, ganando por 6 puntos, se encuentra la victoria ante Cajasol. Pese a la veterenaía de la plantilla, que debería aportar un grado en estas situaciones, el Bruesa no ha salido airoso en este factor. Factor 6: Los malos momentos.
Las temporadas son largas y se rigen por ciclos de forma y de resultados. Saber gestionar dichos ciclos es vital para la dinámica de un grupo. Históricamente el número de victorias consecutivas de los equipos que no lucharán por el título será de cerca de 3 y media, mientras que el número de derrotas rondará las 6. Bruesa ha conseguido encadenar 2 victorias consecutivas por 4 derrotas seguidas. En estos 10 partidos el OER del Bruesa ha sido de 0,905 mientras su DER ha sido de 0,945. La diferencia entre la eficacia ofensiva y defensiva es de -0,04 puntos anotados por cada posesión. Mientras su OER está en la media de la liga (0,908), su DER es sensiblemente inferior a dicha media (0,907).
Repasando los factores y los resultados hasta la fecha del Bruesa, podemos hacernos una composición de lugar de cual ha sido el rendimiento del equipo, dónde se debería mejorar y que otros aspectos mantener. Bruesa está fuera del descenso por averaje, pero en una posición muy delicada. Se espera más de esta plantilla y ellos mismos parecen penar la ansiedad de dichas espectativas. Sólo mediante trabajo se puede mejorar. Los datos pueden servir para saber en qué hacer un esfuerzo mayor. Seguro que los técnicos del Bruesa están ya manos a la obra. Hay tiempo y equipo.
No puede ser. No es permisible. No hay excusa. Es la segunda vez que un rival supera los 100 puntos cuando se enfrenta al Bruesa. Fuenlabrada tenía (y ahora refuerza) uno de los mejores ataques con 80 puntos de media. «Sólo» anotó 28 más… Se puede hablar de acierto excepcional de los jugadores fuenlabreños, de «caraja» de los donostiarras… No hay excusa. No es la primera vez y desde luego, no parece algo aislado. Pese a coger 13 rebotes menos (16 por 29), el Bruesa dispuso de 5 posesiones más. Con 5 posesiones más, anotó 38 puntos menos. ¿Cómo se coge una estadística así?. Una vez más el Bruesa consigue que de entre los rivales salga el MVP de la jornada (o casi). Una vez más la defensa hace aguas e imposibilita cualquier intento de ganar un partido. «La defensa gana campeonatos, el ataque partidos». Parece que no se dan cuenta de este viejo y manido dicho. El DER del Bruesa en este partido fue de 1,412. Su OER, pese a estar en su media de la temporada (0,915), no sirvió ni para acercase al rival.
Y sí, los jugadores del Fuenlabrada estuvieron muy acertados. Cierto. También es cierto que el Bruesa (otra vez) no dominó el rebote en su canasta. De 10 rebotes capturaron el 60% de los mismos por el 40% del rival.
Yendo a lo positivo, el trabajo del pundonoroso David Doblas y la línea que parece mantener Popovic. Eso sí, si el mejor jugador del Bruesa tiene que ser Doblas es que objetivamente algo no está bien. Y no es criticar a David, que como Ricardo Uriz, son quienes históricamente lo dan todo en cuento a intensidad se refiere. En la ACB no se puede sobrevivir sólo con esa virtud. Ya pasó hace 2 temporadas.
Algo debe cambiar. 3 victorias y 7 derrotas teniendo un presupuesto superior a muchos de los rivales directos no es como para estar satisfechos ni tranquilos.
La victoria de la necesidad. Después de tres derrotas consecutivas y de no estar dando una buena imagen, Bruesa se enfrentaba a un rival directo y ganó por necesidad. Por imperativo legal. El partido comenzó con el Bruesa manifestando los mismos defectos del pasado: Mala defensa y atasco de ideas en ataque. CAI castigaba con un desquilibrante Quinteros la endémica mala defensa donostiarra. Era desolador ver que con un simple bloqueo indirecto se generaban tiros cómodos para el escolta argentino. En la otra canasta el Bruesa jugaba con sus jugadores demasiado estáticos. El balón estaba demasiado tiempo en las manos de los jugadores. No había pases. No había circulación de balón. El CAI, liderados por Quinteros (11 puntos en el primer cuarto), pero sólo por Quinteros (10 puntos el resto del equipo), dominaba el ritmo, el juego y el marcador. El segundo cuarto seguía las mismas costantes salvo que la entrada de Popovic emepzó a modificar la eficacia defensiva del Bruesa. Eso unido a los minutos de descanso que Curro Segura le dio a Quinteros cortocircuitó el ataque maño y de dominar por 10 puntos de diferencia a 4 minutos para la conclusión de la primera parte (23-33) se pasó al final 32-33. Lo más importante en este segundo cuarto fue la lesión de Sergio Sánchez y la confirmación de que Roe tampoco estaba para jugar. Sin mucha rotación posible, Bruesa encontró a Panko y Hopkins liderados por Popovic como pilares del equipo. Pese a ello y tras el flojo segundo cuarto de Quinteros (0 puntos), volvió a asumir el peso ofensivo de su equipo y volvió a marcar el ritmo del partido. Sólo tras el incidente con Popovic en el que el argentino utilizó las clásicas artimañas pamperas a las que el servio reaccionó mal, pero los árbitros entendieron que fue Quinteros quien provocó el incidente y éste se descentró y empezó a jugar contra el Bruesa y contra los árbitros. Iba para MVP de la jornada y acabó con unas correctas estadísticas y con la responsabilidad de la derrota de su equipo. En este ambiente épico es cuando el Bruesa se encuentra más cómodo. Popovic dirigió con criterio el ataque y contagió a sus compañeros en defensa. Panko se mostró presente en todos los aspectos del juego, ayudando muchísimo bajo ambos aros y sacando ventajas de su capacidad física. Hopkins dio un paso al frente tras la lesión de Roe. El nacionalizado español siempre consigue grandes actuaciones ante el CAI.
Bruesa ganó un partido importante para ellos con unos números no buenos en ataque, pero sí en defensa. Esta vez, después de ajustar su defensa sobre Quinteros y visto que nadie, salvo Green en el último cuarto, en el CAI acompañaba al argentino, Bruesa tuvo un rendimiento defensivo superior a lo que venía haciendo (DER 0,757).
En la estadística Más/Menos destacaron Starosta (+12), Guerra (+12), Panko (+8) y Doblas (+7). En la estadísitca cuando el jugador está en pista Doblas (+12), Popovic (+11), Panko (9) y Guerra (+1) La Valoración Sedena (en función de lo ajustado del marcador) dice que el mejor jugador del partido fue Green (9,10) seguido de Marconato (6,90) y Hopkins (4,50).
De las sensaciones que me quedaron después de terminar el partido, destaco la recuperación de Popovic. Si sigue en esta línea se consolidará como el Base del equipo. Esto puede llevar a Sánchez a jugar muchos minutos de escolta y creo que ésta sería la mejor opción si no se ficha a un escolta generador de juego (lástima Gomis…). Sigo sufriendo cuando veo defender al Bruesa. Pecan de ir a remolque del ataque rival y en ACB es dar demasiada ventaja. Importante victoria que tanto afición como equipo (por como declararon al terminar el partido) esperan que sea un punto de inflexión.
«Jugamos como nunca y perdimos como siempre». No recuerdo a quien se le atrubuye esta cita. Creo que recordar que a algún entrenador de fútbol. Leyendo las crónicas del partido, esa parace que fue la sensación general… Lo cierto es que, echando un vistazo a las estadísticas, se perdió como siempre jugando como siempre. Me explico:
Otra vez el OER del rival fue superior al propio. Kalise tuvo una eficacia ofensiva de 1,021. Bruesa de 0,968. Vuelve otra vez a ser la defensa el talón de Aquiles de este equipo. No hay más. Bruesa cuenta con una plantilla que, por configuración, podía hacer daño al Kalise y durante la primera parte así lo hicieron. Después de ajustar sus sistemas y su defensa, Kalise fue superando con trabajo y juego colectivo a un Bruesa que se encuentra cómodo cuando se juega al galope e increiblemente incómodo cuando se juega al trote.
En lo positivo, destacar que Popovic va cogiendo el timón del equipo. Es verdad que no está teniendo demasiada competencia con Sánchez y Úriz, a quienes si ningún fichaje lo impide, veremos más de escoltas que de bases.
3ª derrota consecutiva del Bruesa ante un mermado Joventut que supo manejarse mejor desde el punto de vista estratégico. Se puede decir que, otra vez, el Bruesa perdió una oportunidad de ganar a un grande. Y es que es en los comienzos de la liga cuando estos equipos suelen tener un punto de forma inferior. Su pico de forma suele ser al final de la temporada con la excepción de los meses de Enero (los que tienen opciones de entrar en Copa de Rey) y Febrero (quienes disputan la Copa). Si además le sumamos que el Joventut venía con las bajas de sus 2 jugadores más importantes y la sensación de que los finales de partido se les hacían muy cuesta arriba, pues como se suele decir: «La ocasión la pintaban calva…».
Bruesa empezó el partido más centrado que el Joventut. Intentando jugar posesiones largas, Bruesa conseguía encontrar claras posiciones de tiro y las primeras ventajas en el marcador. Ambos equipos aseguraban el rebote bajo sus aros. Un activo Panko en defensa sobre Wright y un Sánchez buscando castigar la defensa de Mallet (5 puntos en el cuarto) marcaros la estrategia que Bruesa quería para el partido. Ya en segundo cuarto, los de Sito Alonso vieron cómo debían afrontar el partido y empezaron a cimentar su triunfo desde la defensa. Sus hombres se cerraban cuando el balón llegaba a los interiores del Bruesa. De esta forma anularon a Roe, Marconato y Doblas. Roe se chocaba ante las torres verdinegras (Norel, Sonseca y Jagla le sacan más de 10 centímetros); Doblas es capaz de jugar 1c1, pero su escasa velocidad le impide jugar a canasta cuando le doblan la defensa y el sigue obcecado en jugar al aro siempre que recibe el balón. Tal y como hizo Iurbentia Bilbao, el Joventut apostó por cerrarse en defensa permitiendo el tiro exterior del Bruesa y el Joventut ganó el partido. Ante esta tesitura, el Bruesa se volvió a mostrar impotente y volvieron a buscar opciones individuales. En ello sólo destacó Panko, quien pese a disponer de muchas opciones «sólo» lanzó 11 veces a canasta. Y digo «sólo» porque considero que el equipo debió buscarle mucho más en el ataque viendo que Roe estaba anulado por la defensa del Joventut. Panko era superior a sus pares y desde él deberían haber generado el juego los donostiarras y no lo hicieron. Además, de esto, los altos y laboriosos jugadores interiores del Joventut castigaron al Bruesa también en el rebote ofensivo. Joventut dominó ambos aros y por ese dominio dominó el marcador. En el tercer cuarto, el Joventut sumó a su eficaz defensa un puñado de puntos extra que le permitieron manejarse con comodidad en el marcador. Así, pese a que el Bruesa no bajó los brazos, se llevaron una meritoria victoria teniendo en cuenta las bajas y el estado anímico que traían a este partido. Destacable otra vez que el mejor jugador del equipo contrario vuelva a ser el base rival. La defensa de la línea exterior del Bruesa sigue haciendo aguas. Se busca presionar mucho a los exteriores y las líneas de pase. Como la manta no puede traparlo todo, si se defiende tan pegado al balón y las líneas de pase, las ayudas no llegan y cuando llegan, desajustan mucho la defensa. Mallet terminó con 16 puntos, 3 asistencias y 6 faltas recibidas (19 de valoración, 1,103 de OER).
Resúmen del partido:
Como podemos ver, el Bruesa no consiguió asegurar el rebote en su canasta. Sólo capturó el 56% de los rechaces en su aro. Eso permitió segundas opciones al Joventut y la diferencia en posesiones que fueron cruciales, ya que el Joventut dispuso de 83 posesiones por 71,5 del Bruesa.
Esta fue, desde el punto de vista estadístico la mayor diferencia en el partido y sin duda la que propició la victoria verdinegra. Al hilo de esto, me gustaría comentar lo que en Noticias de Gipuzkoa dice Arturo Álvarez (entrenador ayudante de Laso) entrevistado por Nestor Rodríguez: «…y el domingo ante el Joventut los de Laso se atascaron en el ataque estático ante la cerrada defensa rival.« El ataque estático (fue estático porque el Joventut dominó el rebote ofensivo y no permitió correr al Bruesa) no fue tan malo como parece desde el punto de vista estadístico. El Bruesa dispuso de 71,5 posesiones y anotó 67 puntos. Eso da un OER de 0,937, que está en la media del equipo. No parece por tanto que la eficacia ofensiva fuese tan mala, no así la manera de conseguir esas canastas, y es que al Bruesa le cuesta jugar contra una defensa que se cierra sobre sus hombres interiores. La falta de ideas colectivas es total y se busca resolver de manera individual. Eso suele producirse cuando la ansiedad y/o la frustración ante la falta de ideas en el juego colectivo se apodera de los jugadores. El cuerpo técnico tiene una brecha abierta que deberá trabajar para cerrar y es que al Bruesa se le ha visto una debilidad que, hasta la fecha, no ha sabido solucionar.
Sobre la buena defensa del Bruesa: «Pasamos de defender mal en Murcia a hacerlo muy bien ante el Joventut…». Decir que un equipo que permite 10 rebotes ofensivos (por 16 defensivos) y un DER de 0,94 no puede calificarse como «defender bien». La estrategia defensiva del Bruesa sigue siendo deficiente y en ACB, donde el Bruesa no es el equipo con mayor presupuesto y fortaleza física, los rivales sí saben sacar provecho de ello.