• Lagun Aro GBC 74 – 61 Meridiano Alicante

    Lagun Aro GBC saca con trabajo y esfuerzo un partido comprometido que se les había puesto cuesta arriba en la primera parte. No ha sido un partido de lustre. Más bien todo lo contrario. De brega y lucha. De jugadores con caracter y de actitud. El Meridiano Alicante ha sabido muy bien cuales eran los puntos débiles que debía atacar del Lagun Aro, pero no han sabido mantener la intendidad y el criterio durante todo el partido y has dilapidado la clara ventaja obtenida en los primeros veinte minutos.

    Lagun Aro, una temporada más, debe apelar a la actitud y a los jugadores que pase lo que pase, juegan al 100% de intensidad. Esos son los Panko, Úriz, Doblas y esta temporada Miralles (también el bueno de Hopkins, pero que ya no está para muchos alardes). Si estos jugadores contagian a sus adláteres, miel sobre ojuelas.
    Para sacar este partido adelante, Lagun Aro ha debido corregir algunas de las carencias que les han envíado a la situación clasificatoria en la que están. Han recuperado (y mejorado) una fortaleza que como equipo tenían. Lagun Aro recibía en las 10 primeras jornadas menos del 50% en tiros de 2 puntos, mientras que desde entonces el procentaje permitido a los rivales ha llegado a ser de más del 52%. Esto en un equipo que concede muchos tiros de 2 puntos está siendo una rémora. Pues bien, en este partido, el Meridiano Alicante se ha quedado en un 44% (18 de 41).
    Otro factor clave han sido las pérdidas de balón. Meridiano es un equipo veterano (sobre todo en los puestos exteriores) y el Lagun Aro ha amarrado esa estadística perdiendo «sólo» 13 posesiones (de las 80 que ha disfrutado). Por contra, ha conseguido que el Meridiano perdiese 18 de las 83 posesiones que ha disfrutado. Eso es casí 4 posesiones perdidas más que su media en la temporada.
    La diferencia en anotación ha estado en los tiros libres. Lagun Aro ha anotado 29 de sus 74 puntos desde la línea (por los 10 de 61 del Meridiano Alicante). Síntoma de que las cargadas piernas de los jugadores del Meridiano se han visto impotentes para frenar a los donostiarras.

    Se puede concluir que el Lagun Aro ha ganado este pardido por frescura física y por intensidad. El Meridiano Alicante es un grupo veterano entregado a la calidad de jugadores cuyos mejores años pasaron ya.

  • Lagun Aro GBC 72 – 96 MMT Real Madrid

    5ª Derrota consecutiva. Esperable y mal venida.

    En la liga ACB cualquiera puede ganar a cualquiera, pero cuando la diferencia es tan grande y sobre todo, los estados de ánimo son tan opuestos, lo lógico es que suceda lo que ha sucedido en el Donostia Arena: Abultada victoria del MMT Real Madrid.

    No empezó el partido de ese modo. Empezó con un Lagun Aro metido en el partido y con sus jugadores clave aportando lo que de ellos se espera. Panko capturaba 4 de sus 5 rebotes en los primeros 3 minutos; Ignerski anotaba los lanzamientos de 3 puntos que sus compañeros le ofrecían; Sánchez rompía la defensa de Prigioni y desarbolaba la desconcentrada defensa merengue. El partido se planteaba al ritmo que al Lagun Aro le gusta: Intercambio de canastas.
    Messina rotaba y rotaba su banquillo en busca de intensidad mientras Lagun Aro lo hacía en busca de oxígeno para aguantar el ritmo todo el partido.
    Una vez más, ese tiempo en el que los jugadores de banquillo deben aportar fueron los que hundieron al Lagun Aro. Es lógico cuando enfrente tienes un equipo cuyo banquillo está formado por Llull, Bullock, Vidal (inédito), Dasic, Garbajosa, Reyes y Tomic. Lo cuestionable puede ser el cómo se producen esas rotaciones por parte del Lagun Aro ya que esta vez sí sus jugadores clave (salvo Barbour, quien merece una reseña aparte posterior) estaban aportando. Panko estaba (lo está siempre), Ignerski y Sánchez esta vez también. ¿Porqué llevarlos a los 3 al banquillo juntos? Esos minutos en los que el equipo está sujetado por hombres como Hopkins, Rai López, Miralles, Detrick y Barbour son los que, habitualmente, acaban lastrando el devenir del partido. El MMT Real Madrid ha encontrado en la defensa presionante que hacía al Lagun Aro jugar a más de 8 metros de distancia al aro y en castigar la defensa exterior del Lagun Aro. El MMT ha lanzado 45 tiros de 2 puntos con un 62% de acierto. Penetraciones y balones doblados a los pivots. En el MMT 7 jugadores han estado por encima de los 10 puntos en anotación (Prigioni 10, Lavrinovic 11, Jaric 11, Reyes 12, Kaukenas 16, Velickovic 11 y Bullock 14) y han obtenido un OER de 1,231 (96 puntos en 78 posesiones).

    ¿Qué le pasa al Lagun Aro?
    Recordemos que uno de los factores críticos para el éxito es la gestión de los malos tiempos. Cuando vienen mal dadas, cuando se llevan 5 derrotas consecutivas con sus respectivas 5 semanas de entrenamientos con esa losa encima. Esa gestión de las rachas negativas es lo que decide.
    Hoy el Lagun Aro ha empezado muy bien. El problema viene cuando los jugadores que lo han hecho tan bien, después de pasar por el banquillo saltan de nuevo a la cancha y no son ni una sombra de lo que eran apenas unos minutos antes.
    No hay duda que el Lagun Aro está pasando por un momento de baja autoestima. Barbour, Sánchez, Ignerski son jugadores que dependen mucho de su nivel de confianza y cuando las cosas no les salen bien suelen borrarse. Hoy Sánchez e Ignerski estaban hasta que han pasado por el banco. ¿Pero qué hacer?

    Bases
    Este equipo está decapitado. No hay un referente el puesto de base. Debe serlo Sánchez, pero entre su rendimiento y el desconcierto general no lo es. En el partido de hoy hay unos datos claros:
    Sánchez: 17:33 minutos, 8 puntos en 6 posesiones (OER 1,333), 5 asistencias 1 balón perdido.
    López: 22:17 minutos, 6 puntos en 12,5 posesiones (OER 0,48), 2 asistencias y 4 balones perdidos.
    ¿Porqué siendo 2 bases del mismo corte (características similares) y rindiendo menos sale más el joven y pequeño López? López no es ni la mitad de la amenaza que supone Sánchez pese a que éste no esté en el mejor de los momentos ni sea el mejor de los bases. ¿Y Úriz?
    Hoy, después de haber jugado el último partido de base titular y más de 20 minutos, juega de escolta con López de base y «sufre» la explosión y mala defensa de los bloqueos donostiarra a Bullock. En 2 minutos ve truncadas todas sus esperanzas de jugar. Lo que ocurre es que es el único base complementario en características a Sánchez y López (penetradores jugadores de rachas anotadores y flojos defensores). Bueno, complementario o «diferente» al menos. Lo cierto es que la dirección en el Lagun Aro es una de las claves que deberán tratar y conseguir equilibrar para conseguir el difícil objetivo de la permanencia.

    Barbour
    No está. Es un jugón que depende de su estado anímico. No está y sin él, el Lagun Aro sufre porque su capacidad de romper defensas es más que necesaria. ¿Cómo recuperarlo? Eso es algo que el equipo técnico del Lagun Aro debe estar tratando con suma atención. En el partido de hoy Laso ha decidido darle minutos al final para que se encontrase a sí mismo. Ha conseguido forzar alguna falta, ir la línea de tiros libres y conseguir unos puntitos. Eso es mejor que nada. Su falta de manejo en la mano izquierda (sólo juega hacia su derecha) y deficiente tiro exterior está castigándolo en exceso. ¿Es un jugador para la ACB? ¿Tiene, además de unas piernas portentosas, la mentalidad para triunfar? Toda la segunda vuelta es una gran oportunidad para demostrar que Laso no se equivocó dándole la alternativa en ACB.

    No es la derrota ante el MMT Real Madrid lo que deba preocupar ni siquiera sumar la 5ª consecutiva. Es la actitud del equipo en el siguiente envite. El siguiente Cajasol. Después el siguiente y hay que recuperar la confianza. Eso se consigue con determinación y fortaleza mental. Se consigue dándolo todo todo el tiempo, no sólo unos minutos. Trabajo, costancia y esfuerzo. Creer en lo que se hace y hacerlo.

  • Alta Gestión Fuenlabrada 86 – 70 Lagun Aro GBC

    El sueño se esfuma devolviendo al Lagun Aro a su realidad (que no es tan mala, sino todo lo contrario).

    En Radiosolobasket, al descanso del partido daban por casi seguro que el Lagun Aro estaría en Bilbao disputando la Copa del Rey. Tras los primeros 20 mintos, la sensación de bloque del Lagun Aro sobre la anarquía «triplista» del Alta Gestión (mermado por la baja de Batista) hacía presagiar un triunfo cómodo de los donstiarras.
    En Radiosolobasket, al menos los compañeros madrileños del invento, no conocen al Lagun Aro y su característica antagónica. El tercer cuarto trajo el desastre, la cruz de la moneda. Fuenlabrada, sin nada que perder salió a hacer lo único que sabía y podía hacer. Aquello en lo que se sienten cómodos: tirar y tirar. Fitch y Manioldi dinamitaron el partido y el Lagun Aro se ahogó en su propia angustia… Todo esto son sensaciones recibidas en la retransmisión de los colegas de la radio de solobasket. Ahora, ¿qué dicen los números? Pues que otra vez más el OER del Fuenla fue de 1,11 (anotaron 86 puntos en 77,5 posesiones). Los pastores anotaron 11 de 22 tiros de 2 puntos y 17 de 37 en tiros de tres puntos… ¡Tiraron 15 tiros más de 3 puntos que de 2 puntos! ¡Inaudito! ¿Cómo lo permitió la defensa del Lagun Aro sabedores que el Alta Gestión no tenía ningún 5 puro? Lo siento, pero no tiene justificación permitir que Manioldi lance 12 veces desde el arco.Tampoco el deficiente rendimiento del llamado a ser base referencia del equipo (Sergio Sánchez). Esos fallos de concentración (no pueden ser otra cosa) no tienen cabida en un equipo que pretenda posicionarse en la clase media-alta de la ACB.
    Y es ahí donde está el GBC, en la clase media-baja por méritos propios. Y eso no es ninguna deshonra, ya que el objetivo es la permanencia y se está al terminar la primera vuelta 3 victorias por encima del descenso. Pese a ello, no cabe relajación. El GBC deberá seguir trabajando para repetir el resultado de la primera vuelta (otras 7 victorias).

  • ¿Rápido o deprisa?

    ¿Rápido o deprisa?


    Últimamente se viene cuestionando el alto número de pérdidas de balón que tiene el Lagun Aro y la influencia que tiene el jugar rápido con esa circunstancia. Borja Santamaría lo relacionaba como una «causa-efecto» en su artículo de la pasada semana en el DV.

    Este pasado fin de semana, el Lagun Aro ha obtenido una importante victoria en en su desplazamiento a Alicante. Para ilustrar este artículo voy a tomar los datos de las primeras 10 jornadas.

    El Lagun Aro es el 5º equipo de la liga en posesiones disfrutadas con 74,7, siendo el promedio de la liga de 72,85. Así el GBC disfruta de casi 2 posesiones más que la media. En cuanto a las pérdidas de balón su media es de 18,8, el peor de la liga, siendo la media de 15,5. Cogiendo estos datos podemos ver cuantas posesiones terminan en tiro a canasta y el Lagun Aro dispone de 55,9 posesiones que acaban en tiro a canasta, siendo el promedio de la liga de 57,35. Resulta que el GBC, que es el 5º en cuanto a posesiones totales, es el 13º en cuanto a posesiones que acaban en intento de canasta.

    Tras esta retahíla de datos, cabe preguntarse ahora: ¿El Lagun Aro juega rápido o deprisa? Pues bien, la lectura de estos datos parece decir que el GBC intenta jugar rápido y acaba jugando deprisa. Esto es, en una tesitura donde se comenten más errores. Claro, suponiendo que los rivales del GBC disfrutasen de un número igual o cuando menos similar de posesiones, y si un ritmo elevado forzase en los rivales más péridas de balón, sería un planteamiento correcto. Un ritmo alto hace perder muchas posesiones al GBC, pero más a sus rivales. El problema está en que en las 10 primeras jornadas el GBC ha disfrutado de 48 posesiones menos que sus rivales (4,8 de media por partido) lo que supone ser el 2º peor equipo de la competición en este sentido sólo por delante de Murcia.

    ¿Entonces jugando a un ritmo más controlado se perderían menos posesiones? ¿Es el ritmo alto el factor determinante en este sentido? Habría que analizar cómo se pierden esas posesiones. No tiene porqué se un ritmo elevado el que fomente las pérdidas porque sí.

    Esto no descalifica el trabajo que realiza el equipo. Sólo muestra un déficit en su juego. Las fortalezas existen y se pueden corroborar con los datos. Si no ¿cómo se entendería las seis victorias logradas?

    Foto | ACB PHOTO/Carlos Rodríguez
  • Lagun Aro 84 – 78 Bizkaia Bilbao Basket

    El Lagun Aro acierta con la medicina para curarse en el derby vasco de la gripe A.
    Cuando afrontan los partidos con la actitud correcta, el GBC los ha disputado todos y ganando algunos de modo meritorio. Se demuestra que son una moneda con dos caras y en esta ocasión ha tocado cara.

    Se notaba que para el Lagun Aro era un partido especial y así se ha visto en las rotaciones. 3 jugadores (Panko, Sánchez y Barbour) han superado los 30 minutos de juego, mientras que Ignerski ha rozado los 29 minutos de juego. De este modo se consigue mantener la concentración sin tantos altibajos. Los 4 jugadores referencia del GBC disputan todo el tiempo posible y en la posición de 5 Doblas y Miralles se reparten los minutos casi por igual.

    El choque ha sido un duelo anotador entre Mumbrú (20 puntos en 22,5 posesiones que se ha jugado el alero catalán sobre un total de 82 del BBB) y Andy Panko (22 puntos en 13,5 posesiones sobre 81,5 del GBC). Aunque en realidad la sensación ofensiva del GBC ha sido más la de un bloque. Los donostiarras han obtenido un brutal 81% en tiros de 2 puntos (22/27 con 5/5 de Panko, 5/5 de Doblas, 5(5 de Miralles y 3/3 de Barbour). El BBB, que con Txus Vidorreta siempre se caracteriza por su elevado nivel defensivo, ha hecho aguas en esa faceta. El OER del Lagun Aro ha sido de 1,031 (Panko lo ha elevado a 1.630, Miralles a 1,429, Doblas a 1,412 e Ignerski a 1,093). El del BBB ha sido de 0,951 (Mumbrú 0,889 con 22,5 posesiones -más del doble que cualquier otro compañero-)

    El Lagun Aro está demostrando ser un grupo cohesionado y con orgullo. La derrota del pasado Domingo seguro que ha servido de acicate. En ese sentido, la respuesta ha sido muy positiva ya que ha sido global y en equipo. Aportando todos aquello que mejor hacer y trabajando todos para el equipo.
    El BBB no parecía tan centrado en el partido. Tal vez por el cansancio, tal vez por venir con cierta sensación de tener los deberes hechos, lo cierto es que han sido más un grupo desorganizado de talentosos jugadores en pista sin mucha organización. Tal vez en eso tenga que ver el mal partido en la dirección de sus dos bases Rodríguez y Salgado.

    Foto | ACB Photo – Luis García

  • Ser humano, ser violento

    Algunas situaciones violentas se satanizan. Otras se justifican. ¿Es la violencia inherente al ser humano? ¿Porqué unas veces está mal vista y otras es disculpada?
    Si Manolito se mofa de Joselito por su voz de pito, le quita el almuerzo y le da un capón, es probable que pensemos que es un matón y que está abusando de su posición de superioridad. Reprobable. Si Joselito había hecho lo mismo previamente con Margarita y ésta hubiese llamado a su hermano Manolito para que le defendiese, entonces podría ser justificable su acción. No para nosotros que lo vemos desde fuera, pero seguramente sí para la madre de los hermanos que está harta de los abusos de Joselito.
    Pasado un curso, Manolito decide que Doña Tecla es una profesora despreciable que le tiene manía y que le pone malas notas porque le cae mal. Por todo ello le pincha las ruedas del coche y le marca la pintura con las llaves que su madre le ha dado por ser ya mayor. Doña Tecla, colérica, exige que el jefe de estudios expulse del centro a Manolito. Es un matón y un rebelde. ¿Qué lección aprende el joven Manolito?
    La violencia efectivamente, es inherente al ser humano. Es una aspecto más de nuestra esencia. Seguramente sirvió a nuestros antepasados para sobrevivir. Este hecho no la justifica. La violencia es muy peligrosa si no se sabe controlar y es necesario que se enseñe a conocerla, su utilidad y consecuencias. Sólo siendo conscientes de su existencia y de sus consecuencias podremos controlarla.

  • Lluvia de Otoño (2)

    Amanece. Lo sé porque el despertador ha arrancado con su inmisericorde cantinela. Abro los ojos y por mi ventana millones de calidoscópicos destellos iluminan tenuemente la habitación.
    Me asomo y descubro sobre mi una gran nube nodriza. En su oscuridad se intuyen volúmenes inmensos que carecen de perspectiva. En ellos se condensan y licuan miles de litros de agua dejando que la gravedad haga el resto.
    La lluvia de estos días de Otoño tiene dos caras. Está la lluvia de tormenta. Densa cortina de agua que el viento lanza con furia contra todo y todos. Lluvia que ni la tierra puede absorber y nos llega tambien desde el suelo. Lluvia que pesa y duele. Lluvia que es fuerza.
    Es común en esta tierra esa lluvia fina. Tímida película de agua que cae lentamente sin darnos apenas cuenta. Ésta domina esos otoñales días grises y húmedos donde todo es agua sin contraste en escala de grises. Gris oscuro el suelo, gris marengo los edificios, gris perla el cielo y gris ceniza el ambiente. La sentimos en nuestros huesos y creemos que siembre estuvo allí. Lluvia que es tristeza.

  • Lluvia de Otoño

    Amanece. No lo sé por el calor que se cuela por mi ventana, sino por el mundano despertador. Los días de sol pasaron. Ahora toca el tamborileo incesante de las gotas de lluvia sobre el cristal. Su inconstante ritmo indica que además toca viento.
    Me desperezo lentamente y tras balancearme unos segundos sobre mis pies desnudos, brusca y temerariamente abro la ventana. Necesito el golpe de realidad para saber a qué me enfrentaré. Por desgracia mis sospechas se confirman. Nada más asomar la cara, una bofetada húmeda y fría me da los buenos días. La lluvia de hoy es la de los típicos y tópicos  interminables días de Otoño. Agua que cae incesante en forma de oblicua cortina movida por el viento. Sus gotas sin cuerpo ni peso son llevadas de forma anárquica y te llegan de todas las direcciones. Sabes que llueve porque no desaparece la sensación de humedad de tu piel y porque de tu nariz resbala costante una gota que, indefectiblemente, se cuela por tu cuello.
    Nada se puede hacer. Hoy toca mojarse. Agarro mi chubasquero, mis botas de agua, mi gorro impermeable y llamo a Bruno. Él siempre acude con la ilusión de quien espera un hermoso día primaveral. ¡Pobre iluso! Supongo que este tampoco será un día agradable para un perro lazarillo.